La subsecretaria para América Latina y el Caribe, Vanessa Rubio Márquez, realiza una visita de trabajo a La Habana, Cuba, donde participó en la inauguración de las oficinas de ProMéxico, que estarán dirigidas por el embajador Luis Cabrera, y tienen como objetivo fomentar el comercio y la inversión en la isla.

La subsecretaria sostendrá encuentros con funcionarios del gobierno cubano, entre ellos el canciller Bruno Rodríguez; el ministro del Comercio Exterior y de la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca; el vicecanciller Rogelio Sierra; con miembros del Consejo de Ministros y con el presidente del Banco Central de Cuba, Ernesto Medina Villaveirán.

La delegación mexicana en la isla está integrada por 60 empresarios mexicanos, quienes participaron en un seminario de negocios en compañía de funcionarios de la Secretaría de Economía, el director general de ProMéxico, Francisco González Díaz, el director general del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), Enrique De la Madrid Cordero, y el embajador de México en Cuba, Juan José Bremer.

Esta visita se enmarca en el relanzamiento de la relación bilateral que impulsan los gobiernos de los presidentes Enrique Peña Nieto y Raúl Castro, que ha servido para reforzar el diálogo político, la cooperación, la inversión, el comercio, el intercambio de experiencias y los vínculos culturales entre México y Cuba, acordes con los tradicionales lazos de amistad y solidaridad entre ambos países.

En el seminario de negocios, los empresarios fueron informados de las oportunidades de negocios que resultan del proceso de actualización del modelo económico y social así como de los recientes cambios en el régimen de inversión extranjera y la unificación monetaria en Cuba.

Los empresarios visitarán también el puerto del Mariel y su zona especial de desarrollo económico, donde existen posibilidades de inversión y desarrollo de proyectos.

México es el tercer socio comercial de Cuba en América Latina. En 2013 el comercio bilateral fue de 386 millones de dólares, en tanto que las inversiones mexicanas en la isla ascienden a 730 millones de dólares, con un superávit para México de 359 millones de dólares.