•   La Delegación de México estuvo integrada por funcionarios del Instituto Nacional del Derecho de Autor y de la Secretaría de Relaciones Exteriores, cuyo trabajo fue fundamental para la exitosa conclusión de la negociación

 La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) adoptó el Tratado para Facilitar el Acceso a Textos Impresos a las Personas Ciegas y Personas con Discapacidad Visual, en el marco de la Conferencia Diplomática de dicha organización que llevó a cabo en Marrakech, Marruecos.

México participó activa y constructivamente durante los ochos años de negociaciones en las que participaron los Estados Miembros de la OMPI, en estrecha colaboración con los representantes de los discapacitados visuales y personas con dificultad para acceder al texto impreso. La adopción de este nuevo instrumento internacional beneficiará a más de 300 millones de invidentes o discapacitados visuales en todo el mundo.

El Gobierno de México estuvo representado por el Director General del Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR), Doctor Manuel Guerra Zamarro, quien también fue electo Vicepresidente de la Conferencia y miembro del Comité de Redacción del Tratado. Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reconoce en especial, la participación del Representante Permanente de México ante los Organismos Internacionales con sede en Ginebra, Embajador Juan José Gómez Camacho, uno de los principales impulsores de esta iniciativa.

El papel constructivo de México en este proceso fue ampliamente reconocido por los representantes de los Estados miembros de la OMPI que participaron en la Conferencia de Marrakech, al igual que los representantes de la sociedad civil, especialmente los discapacitados visuales.

El Tratado adoptado en la Conferencia Diplomática de Marrakech constituye un acto de justicia y reconocimiento a los derechos humanos de las personas con discapacidad visual y con dificultad para acceder al texto impreso, ya que les garantiza el acceso a un mayor volumen de obras en formatos accesibles para su educación, su esparcimiento y su cultura, dentro de un marco de igualdad.

Igualmente, contribuye al cumplimiento de los principios consagrados en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, cuya negociación fue liderada por el Gobierno de México.