Señor Presidente:

Le agradezco por haber convocado a esta reunión, así como al Señor Paulo Sergio Pinheiro por el informe que ha presentado en nombre de la Comisión Internacional Independiente de Investigación para Siria.

Señor Presidente:

Una vez más hemos escuchado un informe dramático de la situación en Siria, que pone en evidencia que hemos fallado colectivamente en atender esta trágica crisis.

El Secretario General declaró la semana pasada que más de 100 mil personas han muerto en Siria en los últimos dos años y medio, y, como informó el Sr. Pinheiro, millones de personas han sido desplazadas o han buscado refugio en los países vecinos. Estas cifras son alarmantes.

Condenamos en los términos más enérgicos la violencia contra la población civil siria y reiteramos que no debe privilegiarse la solución militar para poner fin al conflicto, por el enorme costo humanitario que ello está provocando. Como lo señaló el Sr. Pinheiro no hay victoria militar posible a esta crisis.

Deben cesar de inmediato los enfrentamientos y se debe iniciar un diálogo incluyente que atienda las demandas legítimas del pueblo sirio. Exhortamos a todas las partes a participar en los esfuerzos diplomáticos internacionales para fomentar el diálogo y la reconciliación nacional, con base en los términos del Comunicado de Ginebra de 2012. En este sentido, respaldamos la iniciativa conjunta de Estados Unidos y Rusia para llegar a un arreglo político en Siria, mediante la convocatoria a una conferencia en Ginebra para implementar el Comunicado de 2012. Esperamos que esta conferencia se celebre lo antes posible.

Estos esfuerzos, en modo alguno, deben dejar de lado el componente de justicia, indispensable para garantizar una reconciliación nacional y una paz duradera. Por ello, es necesario que la comunidad internacional haga uso de aquellas herramientas apropiadas para combatir la impunidad y sancionar a los responsables de los graves crímenes que se han cometido en el conflicto sirio.

Para ello, instamos a las partes a colaborar con el mandato de la Comisión de Investigación del Consejo de Derechos Humanos sobre Siria, con el objeto de que todas las violaciones sean documentadas y no queden impunes. México insta categóricamente a las partes a respetar plenamente los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y abstenerse de realizar cualquier acción que pudiese provocar una mayor escalada en la violencia.

En este contexto, notamos con preocupación que las fronteras sirias han sido escenario de enfrentamientos armados, lo que podría escalar en una crisis regional de proporciones aún mayores.

Estamos preocupados por la creciente militarización del conflicto, el aumento del flujo de armas en la región, así como los informes sobre la utilización de armas y tácticas de guerra prohibidas por el derecho internacional con efectos indiscriminados para la población civil.

Condenamos el uso de armas químicas por cualquier actor y bajo cualquier circunstancia. El empleo de este tipo de armamento es contrario al derecho internacional y al derecho internacional humanitario, además de que podría constituir un crimen de guerra.

Damos la bienvenida a la reunión de la Sra. Angela Kane y el Dr. Ake Sellström en Damasco y esperamos que las investigaciones sobre el posible uso de armas químicas comiencen cuanto antes.

Lamentamos la parálisis del Consejo de Seguridad, órgano garante de la paz y la seguridad internacionales, para atender esta situación. En estas circunstancias, y como demuestra esta reunión, damos la bienvenida al tratamiento de la crisis en los principales órganos de las Naciones Unidas como la Asamblea General, tal y como lo dispone la Carta de la Organización.

Las Naciones Unidas deben estar a la altura de este reto histórico, con el objetivo de que cese el sufrimiento de la población civil siria. De no actuar colectivamente, habremos fallado en nuestro compromiso de proteger los derechos humanos, así como nuestro mandato para promover la paz y el estado de derecho y poner fin a la violencia y a la impunidad.

Muchas gracias.