El gobierno de México expresa su solidaridad con las comunidades afectadas por el paso de severas tormentas y tornados que han afectado diversas zonas del centro del estado de Arkansas, del noreste del estado de Oklahoma y de la ciudad de Tupelo, Misisipi, Estados Unidos.

Frente a esta situación, las autoridades consulares mexicanas mantienen permanente  coordinación con autoridades estadounidenses para identificar a posibles connacionales damnificados, a efecto de proporcionar la asistencia correspondiente.

Personal del consulado de México en Little Rock llevó a cabo un recorrido por las zonas afectadas en los condados de Faulkner, Pulasky y White, que han sido declarados en desastre por el gobernador de Arkansas, Mike Beebe. En dicha zona han sido identificadas 16 personas de nacionalidad mexicana en situación de vulnerabilidad por la pérdida total o parcial de sus viviendas.

El consulado en Little Rock ha brindado ayuda económica de emergencia a dichos connacionales y entregado herramientas para facilitar las labores de limpieza de escombros.

Por su parte, personal del consulado de México en Nueva Orleans, realizó un recorrido en las poblaciones de Pearl, Richland, Jackson y Morton, en Misisipi.

Se puede informar que, hasta este momento, no se han reportado víctimas mortales de origen mexicano.

Los consulados de México en Little Rock y en Nueva Orleans se mantienen atentos a cualquier solicitud de asistencia consular que surja de parte de connacionales y están en permanente contacto con las autoridades locales y estatales correspondientes para coordinar cualquier asistencia a la comunidad mexicana afectada.

Para atender eventuales situaciones de emergencia se han habilitado los siguientes números telefónicos: (501) 952-3462 (para población mexicana ubicada en Arkansas, Tennessee y Oklahoma) y (504) 654-9546 (para Luisiana y Misisipi).

El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, expresa sus condolencias al pueblo y gobierno estadounidense por los efectos devastadores que dejó el paso de los tornados en los estados de Oklahoma,  Arkansas y Misisipi.