Muy buenos días, muy feliz año, me es muy grato darles la bienvenida a la sede de la Cancillería, el edificio Tlatelolco, aprovecho para hacer la aclaración, todos quienes aquí llegaron saben que el edificio de la Cancillería se llama Tlatelolco, habrá muchos que se habrán ido a Tlatelolco y que de ahí los habrán mandado al edificio de la Cancillería en Juárez. Por esa confusión seguramente la culpa logística fue nuestra.

Agradezco mucho la presencia del Senador Raúl Cervantes Andrade, lo hago en varias dimensiones, no solamente en el ámbito del gran aprecio, sino como Presidente del Senado, órgano deliberativo que acompaña el trabajo de la Secretaría, con su consejo en uso de sus facultades legales ratificando en buena medida a todos quienes están aquí presentes, Embajadores y Cónsules como además un gran arquitecto constitucional y un gran teórico de la constitución como quedo claro de su participación.

Agradezco también la participación del señor Gobernador Constitucional del Estado de México, el doctor Eruviel Ávila, tiene razón son muchas las historias que deben ser contadas y es mucho el contenido de la historia que deben de contar Embajadores y Cónsules que tiene origen en los gobiernos locales, en sus esfuerzos, en su realidad. Tienen razón también cuando cita a Isidro Fabela en términos de la obligación que tenemos de conocer nuestra historia para poder defender mejor lo que estamos haciendo, lo que estamos buscando, pero en un país que está en el proceso de forjar su historia todos los días, este ejercicio anual nos permite rencontrarnos con ella, entender lo que está pasando en la coyuntura y sumar al conocimiento histórico, el conocimiento de los hechos recientes y difundirlos de mejor manera.

Reconozco también a las señoras y señores legisladores que nos honran con su presencia esta mañana. El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados el presidente de la Comisión de Latinoamérica de organismos no gubernamentales y de asuntos multilaterales que aquí nos acompañan así como otros integrantes de las  convenciones de relaciones exteriores de ambas Cámaras que están aquí con nosotros

Quisiera destacar también la presencia de Humberto Castillejos, mucho de lo que vamos a revistar en estas sesiones tiene que ver con profundas transformaciones en nuestro orden jurídico. Si aprecian ustedes cierto estilo en cada una de ellas se debe a que Humberto fue actor relevante en el proceso de construcción de los consensos y de la forma específica que estos consensos tuvieron  hoy traducidos en leyes.

Quiero saludar con admiración y gratitud a quienes me han precedido en la honrosa tarea de Secretario de Relaciones Exteriores, así como a los Embajadores Eméritos y Eminentes que hoy nos acompañan.

Quisiera hacer, y eso pretendía el video que aquí vimos, un  reconocimiento muy especial a don Fernando Solana, quien institucionalizó este encuentro anual, que ya es una tradición de nuestra diplomacia. Muchas gracias.

Es una de varias tradiciones que tiene Fernando, el encuentro anual de los diplomáticos, la reunión de Embajadores y Cónsules y las comidas semanales que organizan y a las que muchos de nosotros hemos tenido la fortuna de ser invitados.

Les agradezco mucho  a los Embajadores que han pasado al retiro y que acuden a esta cita anual de nuestra diplomacia.

Saludo a los representantes de otras dependencias del gobierno federal y de gobiernos de las entidades federativas de la República. Les agradezco mucho que estén con nosotros esta mañana.

A todos mis compañeros de la Cancillería, les expreso mi gratitud por su dedicación, por su compromiso a lo largo del año que ha concluido.

Sean todas y todos, nuevamente, bienvenidos.

Espero que, en compañía de sus familiares y amigos, hayan podido disfrutar de estos días de celebración y convivencia, pero también días propios  de reflexión, con los que tradicionalmente concluye el año.

Y que al amparo de eso regresen ahora con bríos renovados, con renovados ánimos para contribuir, desde nuestras tareas, al bienestar de México y de los mexicanos.

Le deseo a cada uno de ustedes que 2014 sea un año pleno de logros y de satisfacciones.

En ésta, la vigésima quinta Reunión Anual de Embajadores y Cónsules de México, nos esperan intensas jornadas de trabajo.

Hemos preparado una agenda ambiciosa que incluirá sesiones dedicadas al estado de la administración y los avances en el desarrollo interno, talleres dirigidos a fortalecer aún más los conocimientos y las destrezas de nuestros representantes en el exterior, paneles de discusión sobre temas prioritarios para nuestra política exterior y conferencias magistrales sobre las grandes tendencias del entorno internacional.

Este programa será exigente para todos nosotros: en esta semana habremos de desahogar más de cincuenta actividades que terminarán con la posibilidad de un encuentro con el Presidente de la Republica para que nos gire sus instrucciones en la calidad de quien por la Constitución dirige la política exterior de nuestro país.

Confío en que este encuentro enriquecerá nuestro conocimiento y nuestra capacidad para superar con éxito los retos internacionales que enfrenta nuestro país.

El 2013 fue para México un año de gran dinamismo, tanto interno como externo; un año que puede ser un punto de inflexión en el desarrollo político, económico y social de nuestro país.

Desde distintas posiciones ideológicas, con el compromiso de las principales fuerzas políticas del país, con el liderazgo del Presidente Enrique Peña Nieto, se logró forjar un acuerdo que merece ser calificado de fundamental.

El Pacto por México trazó una agenda de hondas transformaciones para el país. Cada una de las reformas iniciadas a lo largo del año pasado representa el punto de partida de importantes cambios que contribuirán al desarrollo futuro de nuestro país.

Importantes cambios y punto de partida por lo que comento el Senador Raul Cervantes, faltan en muchos casos legislación secundaria y falta un trabajo y un reto importante en materia de implementación, pero hoy contamos con una reforma financiera que contribuye a crear condiciones para la expansión del crédito y el crecimiento de la actividad productiva.

Reforma constitucional en materia educativa que hará posible ofrecer una enseñanza de mayor calidad y equidad a los niños y jóvenes mexicanos.

Reformas constitucionales en materia de telecomunicaciones y competencia económica, que contribuyen a fortalecer las bases de los derechos de expresión e información, el acceso a nuevas herramientas tecnológicas, al tiempo que fomentan la competencia, que propiciará mayor eficiencia y calidad, a menor costo.

Una reforma hacendaria que ha establecido una nueva red de protección social universal y un sistema tributario más justo, más simple y más transparente, impulsando la actividad productiva en la coyuntura actual y dándole fortaleza al Estado mexicano a largo plazo.

Una reforma constitucional en materia de transparencia que eleva los estándares de vigilancia de los poderes públicos y promueve una cultura de rendición de cuentas como elemento central de la democracia mexicana.

Una reforma constitucional en materia energética una de las más trascendentes reformas en las últimas décadas. Mantiene y asegura la propiedad de la Nación sobre los hidrocarburos y la renta petrolera, al tiempo que abre nuevas oportunidades de crecimiento para el país.

Una reforma política-electoral que va a contribuir a consolidar las instituciones del Estado mexicano y fortalecer nuestra democracia, dando plena certeza al proceso, la jornada y los resultados electorales.

Y a ello habría que sumar la Ley de Víctimas, la nueva Ley General de Amparo, la Ley General de Contabilidad Gubernamental, la nueva Ley Federal del Trabajo, promulgadas estas últimas a fines de 2012.

Ese conjunto de reformas constitucionales y de leyes se ha nutrido de las aportaciones de las diferentes fuerzas políticas del país, implica un reconocimiento de los avances alcanzados por sucesivos gobiernos de distinto ciclo. Son testimonio de la visión de nuestro Congreso, de la pluralidad y la madurez de México.

No hay, sin embargo y así lo ha señalado el Presidente, espacios ni para complacencias ni para triunfalismos: quedan todavía por delante importantes y complejas tareas para la elaboración de la legislación secundaria y, para la aplicación de nuevos marcos normativos. Y para efectos nuestros la obligación de explicarlos con claridad y la obligación de contribuir también a la aplicación de estas reformas que se han aprobado.

El dinamismo por el que atraviesa actualmente la sociedad mexicana ha despertado, así nos lo han transmitidos ustedes, un enorme interés por México en el exterior.

La cobertura de la prensa internacional sobre México ha reconocido los avances de nuestro país y las oportunidades que esto representa.

Ello no es resultado de ejercicios de comunicación, es resultado de una consolidación institucional gestada de manera gradual, pero continua, así como de los cambios promovidos a nuestro marco normativo a lo largo de 2013.

Este proceso de transformación implica importantes tareas para la diplomacia mexicana. Por eso hemos trabajado para dar forma a una renovada agenda de política exterior.

Desde el inicio de su gestión, el Presidente Enrique Peña Nieto estableció como uno de sus cinco ejes principales el desarrollo de una política exterior vigorosa y activa.

Se trata, como aquí lo hemos comentado mucho, de la consolidación de un “México con Responsabilidad Global”, con políticas públicas encaminadas a defender y promover el interés nacional en el exterior y a  contribuir al cumplimiento de los objetivos de desarrollo interno de México.

En cumplimiento de lo establecido por nuestro marco constitucional, contribuimos a lo largo de este año a elaborar el Plan Nacional de Desarrollo, estableciendo así, los ejes fundamentales de la actuación internacional de México.

Nuestra actuación se orienta a la consecución de cuatro grandes metas:

1.  Ampliar y fortalecer la presencia de México en el mundo con un ejercicio de planeación;

2.  Promover el valor de nuestra nación en el exterior mediante la difusión económica, turística y cultural;

3.  Reafirmar el compromiso del país con el libre comercio, la movilidad de capitales y la integración productiva;

4.  Y velar o proteger par que sumemos tres “P” como otros prominentes intelectuales han hecho, por los derechos e intereses de los mexicanos en el exterior.

El Programa Sectorial de la Secretaría, también elaborado en el transcurso de este año y publicado el pasado 13 de diciembre, establece con precisión objetivos, estrategias y líneas de acción que conducirán la actuación internacional de México durante el siguiente  lustro.

La política exterior del actual gobierno puede resumirse en cinco prioridades que son reflejo de la estrategia trazada por el Presidente de la República y recogida en el Plan Nacional de Desarrollo:

Primero, Fortalecer el estado de derecho, la paz y la seguridad nacional, regional y global, el eje de México en paz

El propósito para efectos nuestros de este eje, es asumir un papel más activo en la promoción de la paz , la seguridad y la estabilidad en nuestra región y el mundo como condiciones necesarias para la prosperidad económica y el desarrollo social. Por eso estamos trabajando en:

•   Contribuir a la consolidación del estado de derecho a través del diálogo y la cooperación con otros países y organismos internacionales;

•   A defender vigorosamente los derechos e intereses de los mexicanos en todo el mundo;

•   A redoblar esfuerzos en la prevención y solución de conflictos, con énfasis en América Latina y el Caribe;

•   A reducir la vulnerabilidad del país ante amenazas a su seguridad, incluyendo riesgos relacionados con epidemias y desastres naturales;

•   Y a fortalecer la cooperación internacional para combatir más eficazmente la delincuencia transnacional.

Nuestro segundo eje es promover un desarrollo incluyente y sustentable, dentro y fuera de México, en espejo del eje del gobierno del presidente de trabajar por un México incluyente.

Aquí la tarea de nosotros consiste en desplegar una renovada estrategia de cooperación internacional a favor del desarrollo social, a fin de que cada comunidad y cada individuo puedan aprovechar cabalmente su potencial, sin poner en riesgo el bienestar de generaciones futuras.

Nos hemos propuesto ahí mantener una activa labor en los organismos internacionales para alentar la formación de consensos y la adopción de una agenda internacional ambiciosa, pero realista, en favor de un desarrollo incluyente y sustentable; estamos tratando de desplegar, junto con los países de América Central y el Caribe, un redoblado esfuerzo de cooperación para el desarrollo integral de la región, en beneficio de cada una de nuestras naciones; y contribuir, mediante una estrategia de cooperación –tanto triangular como sur-sur, en función de las capacidades del país– al desarrollo de otras regiones.

Nuestro tercer eje es apoyar los esfuerzos para mejorar la calidad de la educación en México. En este rubro fundamental, el objetivo es apoyar la formación de estudiantes mexicanos a fin de que nuestros jóvenes puedan desarrollar cabalmente su potencial y competir con éxito en un mundo globalizado.

Ahí estamos multiplicando significativamente los intercambios educativos como un instrumento para mejorar la formación de los estudiantes mexicanos y contribuir al conocimiento de México por parte de estudiantes extranjeros. Y estamos alentando  la innovación a través de la cooperación científica y tecnológica, lo que nos permitirá al mismo tiempo elevar la calidad de la enseñanza en el país y contribuir a mejorar la capacidad productiva aquí en México.

Contribuimos todos los días a la prosperidad de México. Ahí estamos buscando impulsar el crecimiento económico y la creación de empleos, promoviendo a México como un destino confiable para las inversiones, un mercado de productos y servicios de alta calidad, un país pujante y atractivo por sus logros económicos, sociales y culturales.

Así estamos, aprovechando las múltiples pertenencias geográficas, económicas y culturales de nuestro país, para expandir los intercambios comerciales, las inversiones y los contactos con otras regiones, aprovechando oportunidades de intercambio mutuamente benéficas en el ámbito bilateral y de concertación en foros multilaterales.

Estamos apoyando a las empresas mexicanas en su inserción en los mercados internacionales, incluyendo la industria, los servicios, el comercio y el turismo.

Y estamos promoviendo, en colaboración con otras dependencias y órdenes de Gobierno, el valor de México en el mundo.

Hicimos mucho durante el 2013, aun cuando queda mucho pendiente por hacer.

Consolidamos, por ejemplo, a la Alianza del Pacífico con compromisos de integración comercial, movilidad de personas y diálogo ampliado.

Hoy en los países emergentes, hay pocos ejemplos de mecanismos de integración más ágiles y con resultados más concretos que la Alianza. Prueba de ello, son los 20 Observadores de todas las regiones del mundo que participan ya revisando y están en contacto cercano con la Alianza.

Sin duda fortalecimos las relaciones de México con los países del Caribe y América Central.

Dotamos, consolidamos un mecanismo de cooperación para acompañar el discurso con acciones concretas en Centroamérica y el Caribe. Participamos activamente en la agenda  de la Asociación de Estados Caribeños.

Hubo un reacercamiento importante con Cuba, Haití volvió a sentir nuestra solidaridad en momentos difíciles.

En Norteamérica hemos logrado construir instrumentos que permitan complementar el diálogo permanente en materia de migración y seguridad, con un Diálogo Económico de Alto Nivel y con un foro Bilateral sobre Educación Superior, Investigación e Innovación cultural.

Era clara la intención de acercarnos a Asia en este primer año de Gobierno y es mucho lo que se logró con países de esa región. Notablemente con China, con Japón, nuestro principal socio comercial, con Corea del Sur, con Indonesia, con Singapur, entre otros. 

Con los países europeos tuvimos un renovado contacto, claramente en el caso de Francia, pero igualmente con países tan relevantes como España, Italia, Alemania, Inglaterra y hemos continuado diversificando nuestra interlocución hacia otros países europeos.

Encontramos y estamos tratando de construir nuevos espacios de diálogo con países que se parecen en términos de pertenencias geográficas a México y en términos de ausencia de espacio propio de diálogo político como son países como Indonesia, Turquía, Corea del Sur y Australia, y del grupo que hemos denominado MIKTA y que nos permitirá encontrar en ellos, compañeros adecuados de viaje en temas de diálogo político.

En lo multilateral hubieron logros importantes, notablemente el Tratado sobre Comercio de Armas en el seno de las Naciones Unidas.

En todo ello, logró esta Cancillería contar siempre con un acompañamiento constructivo y cercano del Congreso de la Unión, del Senado de la República, de la Cámara de Diputados y de los Congresos locales.

Tenemos tareas importantes para este 2014. Tenemos que trabajar en:
difundir las reformas en marcha y buscar nuevas oportunidades; tenemos que consolidar a México como un actor internacional relevante y como un motor de crecimiento global; tenemos que promover vigorosamente a México en el ámbito económico; tenemos que trabajar en lograr hacer de la cooperación internacional un instrumento efectivo para el desarrollo; y tenemos que dar continuidad, reconociendo los cambios importantes que tengamos que realizar en materia de política exterior.

La ambiciosa agenda de política exterior que el gobierno del Presidente Peña Nieto nos ha trazado no sería posible sin los logros, sin el trabajo comprometido de todos y cada uno de los que me han precedido en el desempeño de esta honrosa tarea y de la labor institucional de los miembros del Servicio Exterior Mexicano.

La consolidación de nuestros vínculos con América Latina y el Caribe, la nueva orientación que hemos dado a nuestra agenda bilateral con Estados Unidos, la ampliación de nuestro diálogo con los países de Europa, el renovado impulso de los intercambios de México con los países de la región Asia-Pacífico y, por supuesto, el liderazgo demostrado en las negociaciones del Tratado sobre el Comercio de Armas, y en la promoción de una nueva agenda de desarrollo global, demuestran la capacidad de nuestra diplomacia para innovar, al tiempo que aprovecha lo mejor de su tradición y su legado.

Este año se celebra el vigésimo aniversario de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que abrió la economía mexicana al mundo, también, veinte años del surgimiento del movimiento zapatista, que abrió los ojos de los mexicanos a la deuda de nuestro país con los marginados.

Veinte años también del ingreso de México a la OECD que nos obliga a compararnos todos los días con las mejores prácticas internacionales, aprender de ellas y seguir trabajando en traer a México lo mejor de las experiencias.

Sin duda mucho hemos avanzado y  mucho queda aún por hacer. México es hoy reconocido como una economía emergente de importancia global.

Es, también, considerado un líder en América Latina y el Caribe. Ha demostrado ser, un país consciente de sus deberes para con su población y con la comunidad de naciones.

Y todo ello constituye la base para la actividad internacional de México como un actor global relevante, comprometido con la paz, el desarrollo internacionales, y con su propio bienestar como nación.

Un México que sea un verdadero actor con responsabilidad global, que conlleva no sólo deberes para con la comunidad internacional, sino también para con nuestra propia sociedad al promover, en nuestro quehacer internacional, condiciones para el desarrollo interno.

Confío que la intensa agenda de trabajo que habremos de desarrollar en los próximos días contribuya al mejor desempeño de las responsabilidades que cada uno de nosotros tiene encomendado.

Que nos permita fortalecer nuestros lazos con los demás Poderes de la Unión y con los gobiernos de las entidades federativas para trabajar juntos en favor de los intereses superiores de nuestra nación.

Y si me lo permiten después de este discurso que hace válido lo que pidió Gonzalo que no se fueran a salir a la mitad, yo no sabía que lo había pedido con cargo al discurso que iba yo a leer, pero que bueno que les hizo esta suplica.

Les pediría se pusieran de  pie para formalmente inaugurar esta a reunión. Hoy, lunes 6 de enero de 2014, siendo las [10:45] horas, me es muy grato declarar formalmente inaugurados los trabajos de la XXV Reunión de Embajadores y Cónsules de México.  Muchas gracias y enhorabuena.