La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptó por consenso la resolución sobre Cooperación Internacional contra el Problema Mundial de las Drogas, presentada y negociada anualmente por México. Este año, la resolución contó con el copatrocinio de 88 Estados miembros del organismo.

La resolución adoptada en la Tercera Comisión (Asuntos Sociales y Humanitarios) de la Asamblea General, incorpora elementos novedosos tales como considerar al individuo y a su familia como el centro de las decisiones, estrategias y los programas de salud pública, de prevención de la violencia y de reintegración social, entre otros.

Asimismo, aborda de manera integral las diversas dimensiones del problema, entre las que destacan la cooperación regional y multilateral; la prevención, el apoyo sostenido a países de tránsito; el intercambio de información entre gobiernos y agencias de procuración de justicia; la relación intrínseca con el crimen transnacional organizado y con el tráfico de armas de fuego; la corrupción de funcionarios públicos y la responsabilidad compartida y común de la comunidad internacional para abatir el problema.

“Esta resolución constituye un paso importante en los esfuerzos de México y de la comunidad internacional para seguir impulsando acciones nacionales y globales contra el narcotráfico, para reducir su impacto sobre la estabilidad socioeconómica y el desarrollo armónico de nuestras sociedades”, indicó el embajador de México ante la ONU, Jorge Montaño, tras la adopción.

La resolución fue el resultado de meses de negociación entre los Estados Miembros de las Naciones Unidas, y reitera el compromiso con la Sesión Extraordinaria de la Asamblea General sobre el Problema Mundial de las Drogas convocada por el Secretario General, Ban Ki-moon, para 2016, en la que se evaluarán avances e identificarán los retos pendientes para abordar de manera más eficiente el tema.

Ante el problema internacional de las drogas, México como actor con responsabilidad global sostiene que debemos evaluar las políticas instrumentadas en los últimos años para determinar su nivel de eficacia frente a los nuevos desafíos. México no sólo da la bienvenida al debate internacional, sino que exige que éste se lleve a cabo con el ánimo de generar nuevos consensos.

Por ello, México pugna porque el proceso preparatorio permita que la Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de 2016, sea un evento de gran envergadura que defina los compromisos políticos necesarios para avanzar la agenda y dotarlos de alcance universal.

La adopción de esta resolución se suma a la serie de esfuerzos desplegados por la Misión Permanente de México ante la ONU durante este 68 periodo ordinario de sesiones, que incluye logros y avances concretos en las seis comisiones de la Asamblea General, así como en otros órganos de las Naciones Unidas.