Muchas gracias, muy buenos días.

Saludo en primer lugar a los secretarios de la Defensa Nacional y de Marina, al General Salvador Cienfuegos, al Almirante Vidal Soberón, a quienes reconozco el extraordinario apoyo que como líderes de nuestras fuerzas armadas le prestan todos los días al Estado Mexicano y a los mexicanos en general.

Es un privilegio acompañarles una vez más en una inauguración de una sucursal del Banco del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada.

Saludo con mucho gusto, y agradezco su anfitrionía, al señor Gobernador Constitucional del Estado de Hidalgo, Francisco Olvera; gracias Paco por tu apoyo siempre al señor Presidente de la República, y felicidades por los evidentes avances que tiene el estado de Hidalgo bajo tu gestión.

Saludo y felicito al señor Director General de esta gran institución, al General Trujillo; felicidades General, no solamente por esta inauguración sino por los buenos resultados del Banco, a los cuales me quiero referir en un momento más.

Saludo, por supuesto, al Comandante de la 18 Zona Militar; muchas gracias General por su presencia; a los señores militares generales en retiro, muchas gracias, es un honor saludarles y, por supuesto, a todo el personal de la nueva sucursal, es un gusto saludarles, mucho éxito, muchas felicidades.

Saludo también a los medios de comunicación.

Quiero aprovechar este espacio que generosamente me dan la oportunidad el General Secretario y el Almirante Secretario de compartir algunas ideas con ustedes para hablar de por qué es importante Banjército y qué es lo que está logrando Banjército en estos años.

Y quiero empezar por el final, lo que les voy a decir al final se los quiero decir también desde el principio, y es muy simple: Hoy por hoy la mejor institución de banca de desarrollo en el país, es el Banco del Ejército. Banjército hoy es un ejemplo de una institución bien manejada y de una institución que está cumpliendo con creces su función social y económica.

Y déjenme explicarles por qué: Para dar sustento a esta afirmación quiero recordar que el año 2013, como parte de las reformas profundas estructurales que impulsó el Presidente Enrique Peña Nieto, estuvo la reforma financiera.

Tal vez no fue la reforma de la que más se habló y sin duda no fue la que más controversia generó. Se habló más de otras reformas, como la reforma educativa, la reforma energética, la reforma fiscal. Pero sin duda una de las reformas más importantes y más trascendentes fue esta, precisamente la reforma financiera, que implicó muchas cosas, cambios a 34 leyes, un proceso muy complejo jurídico y técnico de rehacer en buena medida la arquitectura regulatoria del sistema bancario.

Pero al final de cuentas, dentro de esa complejidad el objetivo de esa reforma es y sigue siendo uno muy simple, que en México haya más crédito y más barato.

Y hoy, lo que estamos viendo, a dos años de la aprobación de la reforma financiera ya, es que esto está ocurriendo y está ocurriendo de manera muy vigorosa.

Al inicio de la administración el saldo del crédito bancario al sector privado en México era el más bajo de América Latina, apenas 25 por ciento del producto interno bruto ¿Esta cifra cómo la podemos comparar? El promedio de América Latina era en ese entonces del 50 por ciento. Países incluso con menor nivel de desarrollo tenían una mayor penetración del crédito bancario; crédito a las empresas, crédito a las familias, crédito para la adquisición de vivienda, crédito personal

Hoy, apenas a dos años de la implementación de la reforma financiera el crédito está creciendo a tasas de dos dígitos, hemos alcanzado ya una penetración superior al 30 por ciento en sólo dos años y, lo más importante, se ha reducido de manera sustancial el costo del crédito. Hoy, el promedio en el país, comparado con hace dos años, las tasas, por ejemplo del crédito personal, se han disminuido en ocho puntos porcentuales. Es decir, ocho puntos que se reflejan en un ahorro para las familias, para las pequeñas y medianas empresas.

Y esto, por cierto, este crecimiento en el consumo, en la disponibilidad de crédito para las familias y para las empresas, es parte de lo que explica por qué está creciendo de la manera que lo hace, el consumo de las familias mexicanas.

Si vemos las cifras recientes de, por ejemplo, ventas de vehículos, o las ventas de los establecimientos comerciales, las tiendas de autoservicio, las tiendas departamentales, o las cifras de consumo privado que da a conocer el INEGI, muestran un desempeño francamente alentador.

Hoy el principal motor de crecimiento de la economía mexicana es el mercado interno. Y eso tiene que ver con muchas cosas, con la baja inflación, con el crecimiento del empleo, con la reducción de los precios de las telecomunicaciones o de la electricidad, pero también tiene que ver con una oferta de crédito, crédito a las familias mexicanas para la adquisición de vivienda, para la adquisición de vehículos o el crédito personal.

Y uno de los ejes que ha permitido este buen desempeño es tener un nuevo rol para la banca de desarrollo, para las instituciones del Estado Mexicano, que deben cumplir un papel activo, dinámico, creativo, para generar muevas opciones de financiamiento para las empresas, para los gobiernos, para las familias mexicanas.

Así, la banca de desarrollo tiene un nuevo mandato a partir de la entrada en vigor de la reforma financiera, que el mandato fundamental es contribuir al desarrollo a través de financiamiento competitivo y financiamiento responsable.

Y por supuesto la banca de desarrollo está obligada a innovar, a adoptar nuevas tecnologías, a presentar nuevos productos, a adaptarse a las necesidades del cliente y no querer que el cliente se adapte a los productos que ofrece el banco.

Y así es como estamos viendo un crecimiento muy alentador del crédito en la banca de desarrollo, tanto en Nacional Financiera, el Banco de Comercio Exterior, Banobras, la Sociedad de Hipotecaria Federal; toda la banca de desarrollo está ya caminando con un nuevo dinamismo.

Pero dentro de la banca de desarrollo la institución que hoy por hoy, y me remito a los números, a las cifras objetivas, está teniendo el desempeño más robusto y más dinámico, es precisamente Banjército, el Banco del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada de México.

Déjenme les comparto algunas de las cifras, porque son francamente muy alentadoras: Banjército hoy tiene una cartera de crédito, son las cifras al cierre del mes de octubre, de 30 mil 77 millones de pesos.

Lo que es muy destacable es que esta cartera de crédito apenas en 12 meses creció 18.9 por ciento, casi 19 por ciento y, sin embargo, a pesar de que está viendo uno de los crecimientos más dinámicos de las instituciones bancarias; es la institución que continúa teniendo la tasa de morosidad más baja del sistema. Es el banco que más crece y es el banco que menor morosidad conserva. Es un banco bien capitalizado, es un banco eficiente en sus costos, es un banco muy bien administrado.

¿Cuál es el secreto que tiene esta gran institución para crecer y crecer de manera sana y de manera robusta? El primero es que cuenta con una gran administración, una administración que refleja el talento, los valores, la disciplina, la transparencia y honestidad de las Fuerzas Armadas y, en segundo lugar, porque tiene la mejor clientela de México.

El Banco del Ejército tiene una estrategia que tal vez no se conozca ampliamente, en la cual abre sus puertas al público, al público en general, para productos de ahorro a quien quiere ahorrar, depositar su dinero en una institución que sabe que lo va a guardar muy bien y dar buenos servicios, dar buenos rendimientos.

Pero el crédito, y esto es una decisión que se ha tomado hace mucho tiempo y que es una decisión que con convicción ha reafirmado el Presidente de la República, Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y, por supuesto, los titulares de las secretarías de la Defensa Nacional y la Marina, es que el crédito del Banco del Ejército es solamente para los integrantes, para los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas.

Hoy el Banco atiende a 326 mil hombres y mujeres, soldados del aire, soldados de tierra, soldados del mar, que constituyen, sin duda, la mejor clientela que tiene el país, que tiene una institución de banca de desarrollo o incluso de banca comercial.

Es muy alentador que el 34 por ciento de la cartera del banco es ya crédito a la vivienda, esto quiere decir que el Banco está cumpliendo con una función esencial de dotar de vivienda; vivienda digna, vivienda de calidad a los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Y como lo decía el General Trujillo, el Banco está creciendo en su presencia territorial y en su capacidad de prestar servicio a su clientela. El Banco ya cuenta con 65 sucursales, ya cubre todo el territorio nacional, todas las entidades federativas; en esta administración del Presidente Enrique Peña Nieto se han abierto ya seis sucursales y, ya están en construcción otras dos más, en Tijuana y en Ciudad Juárez.

El Banco ha instalado 107 Cajeros Automáticos y cuenta con uno de los servicios más vanguardistas en materia de banca electrónica.

Con esta sucursal aquí en Pachuca se atenderán a un mil 855 militares activos y a 681 militares retirados.

Es un privilegio, como autoridad en materia financiera, hacer equipo con las Fuerzas Armadas y con quienes integran el Banco del Ejército. Son ustedes una gran motivación para todo el sector financiero y lo digo sin ningún recato, un gran ejemplo a seguir.

Muchas gracias y muchas felicidades.