Para lograr un México prospero esta administración se ha propuesto lograr un crecimiento sostenido e incluyente, que permita mejorar el nivel de bienestar de la población. Por ello, se han establecido políticas para generar un entorno propicio para que las empresas y los individuos tuvieran acceso a insumos estratégicos de calidad y a precios accesibles, entre ellos el financiamiento. En este contexto, la Reforma Financiera impulsada por el Presidente de la República, Lic. Enrique Peña Nieto, tuvo como objetivo reducir el costo de los servicios e incrementar la inclusión financiera. Con ello ha sido posible aumentar el nivel de financiamiento a inversiones productivas, mejorar el funcionamiento de los mercados crediticios y reducir los costos del financiamiento.

En materia de inclusión financiera, el Gobierno de la República reconoce que se trata de un elemento esencial para el desarrollo de nuestro país. En general, ampliar el acceso a los servicios financieros beneficia el crecimiento económico, ya que permite igualar las oportunidades de desarrollo de las personas, hogares, localidades y regiones; facilita la conversión de ahorros en proyectos productivos; promueve el desarrollo de la economía local y regional; y fortalece el desarrollo del país. En el ámbito individual contribuye a mejorar las condiciones de vida de las personas, ya que proporciona herramientas para la toma de decisiones relativas a la planeación para el futuro y la administración de los recursos.