Desde el inicio de su administración, el Presidente de la República, Lic. Enrique Peña Nieto impulsó una amplia agenda de reformas transformadoras, con la finalidad de potenciar el crecimiento económico, aumentar la productividad y reducir la pobreza. Éstas han generado confianza en nuestro país, atrayendo inversiones y beneficiando a las familias mexicanas.

Una de las reformas más importantes por su alcance y representatividad es la Reforma en Materia Energética, ya que permitirá contar con mayores fuentes de energía a menores costos al brindar las condiciones para generar un sector competitivo y eficiente, que acelere el desarrollo del país. Entre otros objetivos, la Reforma Energética busca complementar la actividad de Pemex a través de contratos que permitan compartir los costos y riesgos de desarrollar los recursos petroleros de nuestro país, asegurando al mismo tiempo que el Estado Mexicano mantenga el control de las actividades y reciba íntegramente la renta petrolera.

Con el propósito de reorganizar la administración de las actividades petroleras de acuerdo con el mandato estipulado en el artículo sexto transitorio de la reforma constitucional en la materia de energía, se han realizado diversos procesos administrativos para adjudicar los derechos para realizar las actividades de exploración y extracción de hidrocarburos en nuestro país, que han sido denominados “Rondas”. Éstas tienen la característica de ser un mecanismo innovador y transparente para la asignación de los contratos, al realizarse públicamente y mediante procesos abiertos al público.