Se resalta la importancia de la Tasa Social de Descuento (TSD), ya que es el precio con el que se evalúa la rentabilidad social de las inversiones públicas. Realizaron una revisión de la literatura y encontraron que existen cuatro metodologías más usadas para estimar la TSD, que son: la tasa social de preferencia por el tiempo, la tasa social de descuento contable, la productividad marginal del capital en el sector privado y la tasa ponderada del costo de capital (Harberger, 1972). Al analizarlas, encuentran que la formulada por Harberger (1972) es la más robusta y la más utilizada en países similares a México, por lo que decidieron utilizarla en el estudio.

Bajo esta metodología la TSD es el costo de oportunidad del capital, es decir, cuál es el sacrificio que el país debe hacer por cada peso requerido para financiar un nuevo proyecto de inversión. Los fondos pueden venir principalmente de tres fuentes: una reducción de la inversión privada, un aumento del ahorro interno, o un incremento en el endeudamiento externo. Con base en lo anterior, se calcula la TSD como el promedio ponderado entre las tasas de retorno de estas tres fuentes: Tasa de retorno bruta del capital privado, tasa de retorno neta del ahorro interno y el costo marginal del endeudamiento externo.