MICHAEL REID

México es una paradoja. Crecer entre dos y tres por ciento en forma estable no está tan mal, sobre todo con una inflación baja, pero uno siempre siente que México debe estar mejor, por las ventajas que tiene de ubicación, de integración con Estados Unidos; estas políticas macroeconómicas estables.

 ¿Por qué no crece más? Ustedes lanzaron estas reformas y siempre dijeron que iban a demorar en mostrar sus frutos en el aspecto de crecimiento.

 ¿México tiene que esperar por estos frutos o hay otras cosas que puede hacer?

 LUIS VIDEGARAY

 Gracias, Michael.

 Primero que nada, felicidades por los primeros 25 años de este Mexico Summit, es la tercera vez que tengo el honor de estar aquí. Muchas gracias.

 Sin duda, el objetivo fundamental de la política económica del gobierno de México es elevar nuestro potencial de crecimiento.

 La economía mexicana es una economía que ha crecido en los últimos 30 años, en promedio, 2.3, 2.4 por ciento, según el intervalo y este ha sido un crecimiento muy persistente.

 Han pasado en estos 30 años muchísimas cosas en el mundo, muchas cosas en México, las que tú referías, muchos cambios y, sin embargo, la economía mexicana sigue creciendo a tasas moderadas.

El objetivo al inicio de la administración del Presidente Peña Nieto al impulsar las reformas fundamentales que aprobó el Congreso de la Unión, fue liberar cuellos de botella en sectores tan importantes como el de la energía, las telecomunicaciones o el sector financiero, para generar un mayor potencial de crecimiento económico.

Hoy, México efectivamente está creciendo más que otros países emergentes, más que el resto de la región; creo que mucho tiene que ver con que somos una economía que tiene un manejo prudente, desde el punto de vista macroeconómico.

Claramente en México hemos adoptado a la estabilidad económica como una prioridad y como una condición necesaria para crecer.

 En momentos como éste, de gran incertidumbre y volatilidad en los mercados internacionales, es cuando el compromiso de México con la estabilidad, a través de políticas monetaria, fiscal, cambiaria responsables se muestra cómo la estabilidad sí abona al crecimiento.

 Segundo. Tenemos las reformas estructurales ya en proceso de implementación y estamos viendo cómo están empezando a ocurrir inversiones importantes relacionadas con las reformas, y también empiezan a tener un efecto en el consumo.

 Por supuesto, algo que hace distinto a México de otros países de la región es nuestra vinculación y cercanía económica con los Estados Unidos y la dinámica de México está más asociada a la economía de Norteamérica que a la economía de Asia, por ejemplo.

 Y creo que la historia interesante de lo que está ocurriendo en este año tiene que ver con el consumidor mexicano; el sector más dinámico hoy del crecimiento económico no son las exportaciones manufactureras, en un contexto de lento crecimiento global.

 Por supuesto, tenemos el reto de la industria petrolera en un momento en que ha caído drásticamente el precio del petróleo, y lo que está generando el mayor crecimiento económico, el mayor dinamismo, tiene que ver con el consumidor, son las familias mexicanas y creo que eso es lo más alentador.

 ¿Qué sigue hacia adelante? Tenemos, primero, que preservar por el camino de la estabilidad, creo que eso es algo que hemos aprendido en México a lo largo de décadas y hoy tenemos elementos que hacen a México distinto a otras naciones emergentes, en materia de estabilidad, y, por supuesto, implementando a fondo las reformas estructurales.

 Lo decías hace un momento: Nunca se pensó que las reformas estructurales generarían crecimiento automático; sin embargo, lo que buscan es elevar el crecimiento potencial para las próximas décadas y creo que vamos en el camino correcto.

 MICHAEL REID

 Precisamente, en The Economist que sale hoy tenemos una nota sobre el consumidor mexicano y aumento del consumo.

 Cuando uno mira a México sufrir una depreciación del peso, a diferencia de los otros países de la Alianza del Pacífico, Colombia, Perú y Chile, que también han sufrido depreciaciones, ahí ha habido un incremento de la inflación que ha obligado a los bancos centrales a subir la tasa de interés.

 Aquí es todo lo contrario. Es extraño que una depreciación esté acompañada por una baja en la inflación. ¿A qué se debe eso? ¿Cuál es la explicación? ¿Es sostenible o es simplemente un momento pasajero?

 LUIS VIDEGARAY

 Creo que los cuatro países de la Alianza del Pacífico, desde el punto de vista de respuesta macroeconómica a la menor disponibilidad de flujos de capital, hemos tenido fundamentalmente la respuesta en la misma dirección: es que la parte del choque lo absorba el tipo de cambio, eso ha ocurrido en las cuatro economías.

 Por otro lado, también la respuesta fiscal ha ido también en la misma dirección; en el caso de México estamos haciendo una reducción del déficit público a través de una reducción relevante del gasto público.

 Sin embargo, el traspaso del tipo de cambio a la inflación en México sí es notablemente menor que en otras economías; mucho tiene que ver con que tenemos un magnífico Banco Central, que tiene una gran credibilidad y ha actuado con mucha prudencia y, sobre todo, con mucha consistencia.

 Creo que también tiene mucho que ver con la entrada en vigor de las reformas estructurales.

 Estamos viendo cómo está cayendo el precio, de manera muy importante, en las telecomunicaciones y ese es un precio que afecta ya a toda la economía, no solamente la larga distancia, sino las llamadas, el acceso a internet ha disminuido su precio.

 El precio de los energéticos, particularmente al consumidor de electricidad, ha disminuido el precio; el precio de la gasolina ya no ha crecido como venía creciendo en los últimos seis años; pasamos seis años en que teníamos incrementos mensuales en el precio de la gasolina. Eso ya terminó.

 Sin duda, todo eso se refleja en la formación de precios mensual y también de las expectativas inflacionarias.

 Creo que es una combinación de un manejo por supuesto con mucha credibilidad, de parte del Banco de México, y la implementación de reformas que tienen ya un efecto directo en la capacidad adquisitiva del consumidor.

 MICHAEL REID

 La depreciación de la moneda siempre es una medalla de dos caras, o sea, por un lado puede hacer más competitivos a unos sectores de la economía, pero por otro lado hace que los mexicanos sean un poco menos ricos cuando viajan afuera, por ejemplo.

 ¿Ustedes se sienten cómodos con el peso dónde está? ¿Piensa que va a depreciarse más cuando la FED aumente su tasa de interés que todo indica va a ser en diciembre? ¿Cómo ve las perspectivas para el peso?

 LUIS VIDEGARAY

 La postura de política cambiaria del gobierno de México, desde hace 20 años, es que el tipo de cambio no lo debe de fijar el gobierno, no lo debe fijar Hacienda, no lo debe fijar el Banco de México, lo fija el mercado, y esto ha funcionado bien para la estabilidad de la economía.

 En las décadas previas a 1995, la política económica estaba destinada a defender un nivel del tipo de cambio. Desde hace 20 años para acá, el tipo de cambio es un instrumento para absorber choques internacionales, choques en los mercados globales, y ha funcionado bien y es exactamente el tipo de respuesta macroeconómica que hemos visto en los últimos años.

 Por supuesto, siempre que se mueve un precio relativo tan importante como es el tipo de cambio, hay sectores beneficiados y sectores que pierden competitividad.

 Claramente nuestro sector exportador, que es un sector muy importante, particularmente el manufacturero, gana competitividad al depreciarse el peso frente al dólar norteamericano. El turismo es un ganador claro; estamos teniendo un año históricamente positivo para el turismo.

 Las remesas, por ejemplo, las remesas en dólares han crecido 5.6 por ciento, pero si las medimos en pesos, han crecido 26 por ciento con respecto al año anterior.

 Esto quiere decir que hay, por supuesto, sectores que se benefician por una mayor competitividad del tipo de cambio y hay otros sectores para los cuales esto representa un reto, particularmente a aquellos que son sectores importadores de mercancías o servicios.

 Lo que es notable es que en este contexto donde hemos tenido depreciación, el sector que está creciendo más en la economía mexicana es precisamente el consumo.

 Y si desmenuzamos el Índice de Precios al Consumidor vemos que el traspaso a las mercancías no alimentarias sigue siendo muy acotado, sigue siendo muy limitado.

 Hacia adelante, en un régimen de tipo de cambio libre, no le corresponde al gobierno establecer con qué nivel se siente cómodo o no; lo que nos interesa es asegurar que funciona bien el mecanismo de absorción de choques a través del tipo de cambio y eso implica asegurar la liquidez del mercado cambiario.

 Hoy, el peso mexicano es una de las monedas más líquidas del mundo y nuestro objetivo es que, aun en los episodios de muy alta volatilidad, exista orden y liquidez en el mercado cambiario y que siga funcionando como un instrumento macroeconómico para responder a los choques internacionales.

 Indudablemente, las tasas de interés van a subir en el mundo; nadie sabe cuándo, nadie sabe cómo exactamente, pero van a subir; con esto me refiero a las decisiones de política monetaria en Estados Unidos, y creo que comparado con otras economías emergentes, incluyendo las de la región, México está en mejor condición para absorber este choque, pero indudablemente vamos a sentir la volatilidad correspondiente.

 MICHAEL REID

 Hace un año te pregunté en cuanto a la política fiscal y al presupuesto. Me aseguraste que 2015 está blindado, pero como escribió Rubén Blades “sorpresas te da la vida”, y fue efectivamente la caída del precio del petróleo que cambió las cosas y ustedes han tenido que reforzar.

 ¿Ves algunos años más de una restricción fiscal?

 LUIS VIDEGARAY

 Cayó el precio del petróleo 60 por ciento; si lo comparamos a los niveles que tuvo en promedio entre el año 2010 y hasta mediados de 2014.

 Afortunadamente, compramos una cobertura muy a tiempo el año pasado y es una cobertura que nos cubre a un precio hoy extraordinariamente alto.

 Para las finanzas en 2015 tenemos una cobertura a un valor de 79 dólares el barril, cuando hoy la mezcla mexicana ronda, dependiendo del día, alrededor de los 40, 42 dólares por barril, incluso a veces menos.

 Claramente la política de haber adquirido una cobertura a tiempo el año pasado, nos da una tranquilidad importante para las finanzas públicas en 2015. A eso nos referíamos el año pasado.

 ¿Por qué hicimos un ajuste preventivo al gasto a principios de este año? Porque sabíamos que en 2016 no tendríamos el beneficio de una cobertura y creemos –es nuestra expectativa-, que no habrá una recuperación pronto del precio del petróleo, por lo tanto el ajuste en las finanzas públicas tiene que darse.

 Este no es un problema para la economía ni de las empresas ni las familias mexicanas, pero sí es algo que tiene que atender las finanzas públicas y lo estamos haciendo por la vía del gasto.

 Hicimos prácticamente la mitad del ajuste ya en 2015, lo cual hace que sea menos problemático el ajuste que ya se aprobó en términos del marco macroeconómico en la Ley de Ingresos, en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores y, a final de cuentas, tenemos que responder a un choque de carácter permanente, que es la caída del precio del petróleo, ajustando el gasto público.

 No lo estamos haciendo por la vía de los impuestos, no propusimos un incremento a los impuestos, el Congreso no llevó a cabo ningún incremento a los impuestos. Esto no puede financiarse por la vía de mayor deuda pública porque no es un evento transitorio, entendemos que es un evento permanente y, por lo tanto, estamos haciendo una reducción del gasto público.

 A pesar de que este año teníamos el blindaje de la cobertura petrolera, empezamos haciendo la mitad del ajuste este año, lo cual nos pone en una mucho mejor condición, para que los efectos del ajuste 2016 sean menos importantes.

 MICHAEL REID

 Hay un tema ineludible, que es la casa en Malinalco. Tú dices que no haz hecho nada malo, que no es para nada un ilícito, pero muchos mexicanos tienen otra opinión sobre eso.

 ¿Te ha afectado tu credibilidad como Secretario?

 LUIS VIDEGARAY

 No, primero yo insisto en lo que he dicho en muchos lugares, Michael, que es una operación que hice no solamente conforme a derecho, sino de manera transparente y apegado a la ética.

 Por supuesto que es algo que me ha afectado, ha afectado particularmente a mi familia, y es un tema que ha sido, en el ámbito personal y familiar, particularmente difícil.

 Yo tengo un trabajo que hacer, soy Secretario de Hacienda, en un contexto complejo para la economía nacional e internacional y no me puedo distraer en asuntos personales cuando tenemos responsabilidades de carácter público y de carácter macroeconómico.

 MICHAEL REID

 Tenemos un par de minutos en los que podemos tener un par de preguntas de ustedes para el Secretario. Hay una aquí.

 Si se podría identificar, por favor.

 Pregunta: Buenos días, señor Secretario, señores de The Economist.

 Mi nombre es Carlos Altamirano, represento al Grupo Proyectos. Básicamente, señor Secretario, yo quisiera plantearle una pregunta.

 Hace algunos días se dio a conocer el estudio que hizo la OCDE acerca de las pensiones y un peso muy importante, sobre todo para el futuro de las finanzas del país son las pensiones en el sector público; las pensiones de los estados, los municipios, las universidades públicas.

 ¿Qué pasos va a dar el Gobierno Federal en ese sentido?

 LUIS VIDEGARAY

 Sin duda, Carlos, México es uno de los países que ha avanzado más, en las últimas dos décadas, en reformar sus sistemas de pensiones hacia sistemas que sean sustentables, a partir de la adopción de cuentas individuales para los trabajadores del sector privado en la reforma del 97, y a partir de la reforma para los trabajadores del sector público en el año 2007.

 En ese sentido, tenemos un sistema de pensiones hoy más robusto que el de otras naciones, y nos hemos preparado con mayor oportunidad frente a una transición demográfica al envejecimiento de la población.

 Esto, como lo señala el estudio de la OCDE al que haces referencia, es un avance en la dirección correcta; sin embargo no es suficiente, por dos razones: La primera, porque hay todavía algunos segmentos de los trabajadores que están bajo un régimen antiguo, un régimen de beneficios definidos, no de contribución, definidos.

 Estos son a los que te refieres en el caso de los estados y en el caso de los trabajadores, por ejemplo de Petróleos Mexicanos.

 ¿Qué estamos haciendo, particularmente en el caso de Petróleos Mexicanos? En la reforma energética se dieron incentivos muy claros, para que haya una reforma a las pensiones, en el sentido de ir a un régimen de contribución definida y cuentas individuales.

 El otro gran reto y es tal vez cuantitativamente más importante, son los parámetros y particularmente el monto de contribución al sistema de pensiones ya reformado, a las pensiones de los trabajadores que cotizan en el IMSS y en el ISSSTE, donde hoy las proyecciones actuariales para cuando tengamos las primeras generaciones que se retiren ya no bajo el régimen de transición, sino bajo el régimen de las reformas del 97 y el 2007, hoy las tasas de reemplazo que se proyectan son menores de las expectativas que tienen los trabajadores para retirarse.

 Ese es tal vez el reto más importante, incluso me atrevería yo a decir: cuantitativamente es un desafío mayor que el de las pensiones de los estados o de las empresas productivas del Estado. Es una discusión ineludible.

 El problema no se va a enfrentar en esta administración, no vamos a vivir las consecuencias de este problema en esta administración y probablemente ni siquiera en la siguiente, pero es un hecho que a partir de la segunda mitad de la próxima década va a haber, de no hacerse cambios en el régimen contributivo a las cuentas individuales.

 Hay muchas cuestiones en la mesa, tiene que ser un debate amplio a nivel nacional, vamos a enfrentar un problema por una generación de trabajadores que va a tener pensiones menores a lo que espera y, sobre todo, a lo que merece.

 Creo que esta es una asignatura, como lo subraya el estudio de la OCDE, que nos obliga a una discusión de Estado.

 MICHAEL REID

 Muy bien. Otra pregunta aquí.

 Pregunta: ¿Qué tal? Buenos días, Secretario.

 Mi nombre es Sergio Montero, de Grupo Gigante.

 En los últimos días se ha estado comentando, por parte de las calificadoras, la posibilidad de una reducción en la calificación de PEMEX y su impacto en el tema de la deuda soberana. ¿Alguna reflexión al respecto?

 LUIS VIDEGARAY

 La reforma energética uno de los objetivos fundamentales era convertir a PEMEX en una auténtica empresa y no tanto una dependencia gubernamental que tomaba decisiones con criterios muchas veces más bien burocráticos que empresariales.

 Esto implica que hoy PEMEX es una empresa y vive condiciones como las que viven otras empresas petroleras en el mundo. Las empresas petroleras en el mundo, ante la caída del precio de su producto principal que es el petróleo crudo, han hecho importantes ajustes en su gasto, en sus programas de inversión, y observamos en todo el sector global de las empresas petroleras deterioros en los balances financieros.

 Este es el caso, naturalmente, de la empresa productiva del Estado mexicano que es Petróleos Mexicanos.

 Lo que es muy relevante es que PEMEX hoy tiene los activos, se le han asignado los campos a través de la llamada Ronda Cero, lo cual le da viabilidad, sin duda, de largo plazo, y tiene enormes oportunidades de generar mayores eficiencias, de concentrarse en los nichos, en los productos en los que tiene competitividad, gracias también a las herramientas que le da la reforma energética.

 Sin duda, PEMEX hoy vive los enormes retos que implica en el entorno global la caída del precio del petróleo, pero a diferencia del pasado, su mejor instrumento para enfrentar esta crisis son los nuevos instrumentos que le da la reforma energética.

 MICHAEL REID

 Una pregunta final, igual en el tema del crecimiento.

 Muchos analistas mirando a México piensan que la inseguridad y la debilidad de la ley es un factor que reduce el crecimiento.

 Yo no sé si estás de acuerdo y, si estás de acuerdo, sorprende que el gobierno no dio igual prioridad al tema de seguridad, a los temas de las reformas económicas.

 LUIS VIDEGARAY

 Sin duda alguna, uno de los elementos fundamentales para lograr, a largo plazo, crecimiento sostenido, junto con la estabilidad macroeconómica es la protección de los derechos de propiedad, la ejecución de los contratos.

 Estos son temas que no se resuelven mediante una sola reforma o a través de una acción de política pública inmediata; son temas de transformación profunda institucional, en los cuales México ha venido avanzando de manera muy importante en los últimos 20 o 30 años, sin duda en estos 25 años, desde que está el Mexico Summit de The Economist ha habido cambios importantes y seguirán habiendo estos cambios.

 Enfrentamos retos muy importantes en materia de seguridad, vinculados con el crimen organizado, con la demanda de enervantes, por ejemplo, que tiene nuestro vecino del norte y el cual genera en México condiciones muy particulares que amenazan la actividad económica legal y la respuesta del Estado mexicano claramente ha estado ahí.

 Tenemos una disminución real en la tasa por ejemplo de homicidios por cada mil habitantes, desde 2012 para acá si vemos la tendencia de los últimos tres años, es claramente una tendencia que está cayendo.

 Ha habido avances muy importantes, ahí están los casos de Ciudad Juárez, de Monterrey, de Michoacán, donde ha sido precisamente la intervención coordinada y decidida del estado mexicano lo que ha permitido disminuir los niveles de violencia.

 Tenemos otros retos, retos importantes como por ejemplo el caso del estado de Guerrero particularmente que ante la creciente demanda de heroína en los Estados Unidos la producción de amapola en regiones como la sierra de Guerrero ha crecido de manera muy importante, y representan desafíos en los cuales el Estado está actuando.

 Creo yo que sería francamente incorrecto caracterizar que no ha habido una respuesta explícita y decidida del estado mexicano, tanto del Gobierno Federal como de las otras instancias del Estado, en intervenir en esto que debe de ser una prioridad nacional.

 Por supuesto que es una prioridad que afecta al crecimiento económico, porque yo creo que va mucho más allá del crecimiento económico; estamos hablando de la seguridad, de la tranquilidad y la paz entre los mexicanos.

 MICHAEL REID

El tiempo se acabó.

Muchísimas gracias otra vez por venir.

LUIS VIDEGARAY

De nuevo, muchas felicidades