*Dr. Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público

Martes 17 de noviembre del 2015

México está creciendo. En un ambiente internacional adverso, nuestro país se ha diferenciado de otras economías emergentes al tener un desempeño económico favorable, y lo hace principalmente por el impulso que está teniendo el mercado interno. A pesar de un entorno global complejo, marcado por la caída del precio del petróleo, un crecimiento mundial lento y la inminente alza en las tasas de interés en los Estados Unidos, los últimos datos ilustran una clara recuperación del poder adquisitivo de las familias, sustentado en la creación de empleos formales y niveles de inflación en mínimos históricos. Por ejemplo, entre enero y octubre se han vendido más de un millón de automóviles nuevos, la mayor cantidad desde que se lleva este registro; en octubre las ventas en las tiendas de autoservicio y departamentales crecieron 9.8% real, su tasa más alta en los últimos cuatro años.

En buena medida, el dinamismo de nuestro mercado interno está asociado a la transformación económica que experimenta nuestro país como resultado de la implementación de las reformas estructurales, pero también se explica de forma destacada por la preservación de la estabilidad macroeconómica. Por ello, la aprobación del Paquete Económico 2016 por el Congreso de la Unión es un hecho de la mayor importancia, pues se trata de un paso más en la consolidación de una política macroeconómica responsable y prudente, que es indispensable para fortalecer nuestro mercado interno y la economía de las familias mexicanas.

El pasado 13 de noviembre, la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación, con lo cual culminó el proceso de integración del Paquete Económico para el ejercicio fiscal 2016. El paquete aprobado es responsable y prudente, reconoce el complejo entorno internacional y busca preservar la estabilidad macroeconómica para proteger la economía de las familias. Por ello, el Gobierno de la República reconoce el trabajo que realizó el H. Congreso de la Unión para su análisis y aprobación, enriqueciendo y fortaleciendo la propuesta del Ejecutivo en el marco de una amplia discusión plural y democrática.

Este año la integración del paquete económico representó un reto especialmente complejo por la combinación de circunstancias económicas externas que no habíamos enfrentado hacía tiempo –altos niveles de volatilidad, menores expectativas de crecimiento mundial y disminución de los precios del petróleo. En virtud de ello, el Ejecutivo Federal propuso un enfoque responsable cuyo principal objetivo es proteger la estabilidad de nuestra economía.

De esta forma, no se propusieron nuevos impuestos ni incrementos en los existentes, y se propuso reducir el déficit fiscal. En consecuencia, es el Gobierno Federal quien se apretó el cinturón haciendo más eficiente su gasto. El ajuste en el gasto público se realizó con base en una revisión profunda a todos los programas, por lo que en 2016 se gastará menos pero se gastará mejor. El presupuesto aprobado privilegia aquellos programas que inciden en mayor medida en la reducción de la pobreza y el incremento en el acceso efectivo a los derechos sociales; los programas que impulsan la productividad y la actividad económica, así como los programas y proyectos de inversión que observan un mayor beneficio social, impulsan el desarrollo regional y promueven la participación del sector privado.

Cabe destacar que la Cámara de Diputados realizó ampliaciones y reasignaciones por 71 mil 997 mdp para otorgar recursos adicionales a la educación, a la salud, al campo mexicano, a la infraestructura carretera y a la igualdad de género. Gracias a ello, se podrán potenciar programas como el de Escuelas de Tiempo Completo, ampliar la atención médica a personas que no cuentan con esquemas de aseguramiento, o fomentar acciones de prevención y control de enfermedades como la diabetes, obesidad y sobrepeso, o el VIH/SIDA. Asimismo, el presupuesto obliga a gastar menos en burocracia y actividades administrativas al reducirse los gastos de operación y de servicios personales en 41,500 millones de pesos.

Por otra parte, el Paquete Económico, en la miscelánea fiscal y la Ley de Ingresos 2016 aprobadas previamente por ambas Cámaras del H. Congreso de la Unión, incluye medidas para impulsar el ahorro de las familias, fomentar la inversión en actividades productivas e incrementar la formalización de la economía del país; esto con el objetivo de impulsar la productividad y el potencial de crecimiento de México. Por ejemplo, en el 2016 las familias podrán deducir un mayor monto de recursos a su pago del ISR debido a que se aprobó la deducibilidad de los gastos médicos sin restricción adicional, se incrementó el límite deducible global de 4 a 5 salarios mínimos anuales y a que todas aquellas aportaciones que hagan a instrumentos de ahorro serán excluidas del límite global de deducciones personales. Además el pago de impuestos por intereses reflejará de mejor manera el desempeño de los mercados al estar determinado por una tasa fija.

Por su parte, las PyMEs y las empresas de los sectores de energía y de infraestructura de transporte podrán beneficiarse de la deducción inmediata de inversiones y se crea un crédito fiscal para la reinversión de utilidades.

El Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) ha sido un mecanismo exitoso de acceso a la formalidad. Al mes de septiembre de 2015, se encuentran registrados en dicho régimen 4.26 millones de pequeños contribuyentes. Sin embargo, con el objetivo de mejorarlo, el paquete económico incluye medidas como la ampliación de la cobertura de participantes, una mayor simplificación de procedimientos y la elevación a rango de ley del esquema que otorga facilidades especiales a empresas con ingresos de hasta 300 mil pesos al año durante 10 años, lo que ofrecerá certeza jurídica a más del 80 por ciento de estos contribuyentes.

Es importante resaltar que el paquete económico estuvo acompañado de cambios institucionales importantes encaminados a reforzar el manejo macroeconómico responsable y prudente. En este caso, se aprobó una reforma a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria que permite que los remanentes de operación del Banco de México sean utilizados para reducir la deuda pública.

El H. Congreso de la Unión ha cumplido con su obligación constitucional, al aprobar en tiempo y forma el Paquete Económico 2016. La actuación del Poder Legislativo ofrece estabilidad y certeza a nuestra economía, en un contexto internacional complejo. Ahora corresponde al Poder Ejecutivo continuar la conducción macroeconómica responsable y prudente, no como un fin en si misma, sino como un instrumento para lograr el objetivo más importante: seguir fortaleciendo la economía y el poder adquisitivo de las familias mexicanas.

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