Ah tlamiz noxochiuh, ah tlamiz nocuic.

Nezahualcóyotl

“No acabarán mis flores —escribió el Rey Poeta—, no cesarán mis cantos”. El que escribe es como un jardinero dedicado al cultivo de una flor que es la palabra. Sobre el campo fértil y atemorizante de la hoja en blanco, ara surcos la pluma como un azadón de tinta. El libro que tienes ahora en tus manos es el resultado de reunir varios de los textos ganadores del concurso convocado por la Dirección General de Educación Indígena (DGEI), Las narraciones de niñas y niños indígenas en el que cientos de hablantes de un gran número de lenguas indígenas participaron con sus escritos, sus jardines de palabras.