Se graduó la generación 18 (G18) de Unidades Caninas del  Centro Nacional de Adiestramiento y Desarrollo de la Unidad Canina (CENADUC), con lo cual se integran 12 nuevas Unidades Caninas (binomio perro-manejador), que servirán en puntos de inspección del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) en 11 entidades del país.

Con ello se robustecen las labores de inspección que lleva a cabo el SENASICA en los Puntos de Verificación e Inspección Federal (PVIF) y sus Oficinas de Inspección de Sanidad Agropecuaria (OISA) ubicadas en puertos, aeropuertos y fronteras del país, con la finalidad de evitar la entrada de productos que pudieran poner en riesgo el patrimonio agroalimentario nacional.

La graduación se llevó a cabo en las instalaciones del CENADUC, en donde durante 45 días, 13 oficiales de inspección tomaron el curso básico de manejador, para formar binomios con los 12 perros que fueron adiestrados en un lapso de 90 días.

De esta manera se integran 12 nuevas Unidades Caninas al sistema de inspección fitozoosanitaria del SENASICA, en las OISA de Toluca, Estado de México; Hermosillo y San Luis Río Colorado, Sonora; Manzanillo, Colima; San Luis Potosí; Ciudad Miguel Alemán, Tamaulipas; Aeropuerto Internacional de Ciudad de México; Monterrey, Nuevo León; Cancún, Quintana Roo; Querétaro, Durango y en el Punto de Verificación e Inspección Federal (PVIF) de La Concha, Sinaloa.

El director general de Inspección Fitozoosanitaria del SENASICA, Armando César López Amador, resaltó la importancia de los manejadores egresados del CENADUC, ya que, explicó, su responsabilidad es conducir adecuadamente al perro, para que juntos, en un ámbito de binomio, puedan proteger al país de la introducción de plagas o enfermedades.

El funcionario de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), indicó que los binomios son un equipo, “los perros hacen su trabajo para detectar productos a través de su olfato, pero es muy importante la labor de motivación que hace el manejador, los cuidados que le brinda y las decisiones que toma, como parte la pensante de la unidad, para determinar qué ocurre con los productos que son detectados por el canino”, destacó.

Explicó que el año pasado en los productos que fueron retenidos por el SENASICA, se interceptó un total 316 plagas y de ellas más de 50 son consideradas de riesgo para el sector agropecuario mexicano.

El perro no determina si hay plagas o no, tampoco puede saber si son de importancia cuarentenaria, es el manejador –dijo- el que tiene que hacer la inspección de los productos y dar seguimiento a la identificación de esas plagas.

En su intervención, el director del CENADUC, Humberto Rendón Fernández, aseguró que las labores de inspección se han reforzado con el apoyo de Unidades Caninas adiestradas para la detección de mercancías agropecuarias, a través del olfato, el canino realiza un marcaje pasivo con una efectividad del 96 por ciento.

Con este procedimiento, aseguró Rendón Fernández, las Unidades Caninas coadyuvan a realizar las actividades de inspección con mayor precisión, rapidez y eficiencia.

Cabe recordar que el CENADUC es el primer centro de su tipo en América Latina y es un espacio de referencia internacional ya que no cuenta con criaderos de perros, por lo que trabaja con asociaciones dedicadas al rescate de canes abandonados, de entre los cuales el personal del centro elige a los que tienen el carácter y las cualidades requeridas para la actividad que van a realizar.