El  apagón  analógico  implica  el  desechamiento  de todos  los aparatos de televisión no aptos  para  captar  las  señales  digitales,  por  lo  que  el  universo  de  aparatos que  se desecharán no se limita a los hogares beneficiarios del programa de SEDESOL, sino que cubre  a  todos  aquellos  segmentos  de la población  que  cuentan con televisores analógicos que  ya  no  se  podrán  utilizar;  esto  es,  considera  a  hogares,  comercios, instituciones  públicas y  privadas  que  tienen  televisores no  aptos  para  recibir  señales digitales. De esta manera, el universo de desechos de televisores analógicos se estima que pudiera rondar sobre los 40 millones de aparatos únicamente en los hogares.