Ser un Estado biocéanico, vecino de la primera potencia mundial y haber firmado TLC con varias naciones desarrolladas, son hechos que sitúan a México en una privilegiada posición, convirtiéndolo en un país exportador 2, al que se le han intensificado considerablemente los flujos de transporte, particularmente en el tráfico marítimo. Basta observar un mapamundi para apreciar las líneas de comunicación marítimas que proceden de los principales centros industriales del mundo rumbo a nuestro país y viceversa.

México es ya una de las 10 economías con mayor capacidad exportadora en el mundo y ocupa el cuarto lugar mundial como país receptor de inversión extranjera. En el último quinquenio el PIB creció a un 5 % anual en promedio, en tanto que la inflación alcanzó niveles de un digito, después de décadas de haber anhelado esto, lo cual se reflejó en nuestra moneda, que entró en un periodo de estabilidad en su tipo de cambio.