La secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, afirmó que el México Incluyente que todos deseamos no puede entenderse sin un Pacto de Igualdad con las mujeres del país, por lo que consideró importante que se reconozca el trabajo que realizan en sus casas.

Durante la ceremonia oficial conmemorativa del Día de las Madres, en la residencia oficial de Los Pinos, encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto, la titular de la Sedesol expresó que para que esta labor sea reconocida, “tenemos que empezar por valorarnos nosotras mismas”.

“Cuando nos preguntan si trabajamos, decimos que no, que somos amas de casa; como si lavar, cocinar, limpiar, planchar, cuidar a los hijos y a los esposos no fuera un trabajo. La única diferencia con los otros es que éste no es un trabajo pagado, ni tiene horario”, comentó.

Este trabajo, dijo al presidente Peña Nieto y a las mujeres procedentes de las 16 delegaciones del Distrito Federal, es el motor de la sociedad. “El país no podría avanzar, no podría caminar, si nosotras, todos los días, desde muy temprano, no echáramos a andar la maquinaria que lo mueve. Nosotras estamos moviendo a México y por eso es indispensable que se nos valore y reconozca”, añadió.

La funcionaria federal expresó que las mujeres están tranquilas porque tienen en el presidente Peña Nieto a un gran aliado, al ser un arduo promotor de un México incluyente “que no puede entenderse sin un pacto de igualdad con las mujeres”.

Las mujeres, agregó, están decididas a transformar a México por sus hijos, por ellas mismas, por sus familias, por sus comunidades y por el amor a su país “porque anhelamos la prosperidad y la felicidad de todos. Cuente con nosotras, señor presidente, porque nosotras, todos los días, deseamos honrar la vida”.

La secretaria de Desarrollo Social lamentó que en pleno siglo XXI todavía haya lugares de trabajo donde se despide a las mujeres por estar embarazadas o les exigen pruebas de ingravidez, ya que esto atenta contra el principio constitucional que garantiza el empleo a todos los mexicanos, sin excepciones.

“Ser madre representa un factor de discriminación o de exclusión, al grado que se ven obligadas a aceptar empleos mal remunerados, precarios, informales o de tiempo parcial, para poder hacer compatible el trabajo con el cuidado de los hijos”, continuó.

“Y del lado de los empleadores no siempre hay la mejor disposición para contratar a mujeres que son madres, porque se considera que las responsabilidades familiares perjudican la productividad, la disponibilidad y dedicación para el trabajo, lo que es totalmente falso, porque si alguien es cumplidora, es la mujer mexicana”, expuso Robles Berlanga.

Indicó que, de acuerdo con las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 33 por ciento de la población económicamente activa femenil tiene de uno a dos hijos, y el 28 por ciento entre tres y cinco, lo que significa que siete de cada diez mujeres que trabajan son madres, mientras que datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señalan que el 85 por del trabajo doméstico lo realizan las mujeres, y el 15 por ciento restante, los hombres.

De ahí la petición para que se apoye a las mujeres para aligerar esta carga y, sobre todo, “para que nuestros hijos no queden desprotegidos ni corran riesgos”, afirmó la titular de la Sedesol, porque “es necesario, como recomienda la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que se distribuyan las responsabilidades familiares entre la mujer, la pareja y el Estado, porque éste debe ser un Estado cuidador”.

Los programas que el gobierno de la República ha impulsado van en la línea de compartir esta responsabilidad y de entender que el cuidado es una tarea fundamental, y que por ningún motivo, sociedad y gobierno, debemos olvidar: las escuelas de tiempo completo, el Seguro de Vida para Jefas de Familia y otras iniciativas impulsadas en esta administración, relató.

Finalmente señaló que en la Ciudad de México, 241 mil mujeres ya están incorporadas al Seguro de Vida para Jefas de Familia y que más de la mitad de los 227 mil adultos mayores del Programa de Pensión para Adultos Mayores (65 y más), son mujeres.

En su intervención, el presidente Enrique Peña Nieto enumeró los logros obtenidos por los programas sociales que impulsa la Sedesol, como Oportunidades, que atiende a 5.7 millones de mujeres; los más de 3 mil 800 comedores comunitarios de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, donde 350 mil menores de edad y mujeres embarazadas y en lactancia reciben alimentación nutritiva y de calidad.

Además, continuó, gracias a la tarjeta SINHambre, 430 mil familias pueden adquirir 15 productos básicos en las tiendas Diconsa; Liconsa, por su parte, sumó 600 mil beneficiarias más en zonas rurales e indígenas, entre las cuales se encuentran más de 100 mil mujeres embarazadas y en lactancia.

En cuanto al Programa de Estancias Infantiles, mencionó que suman 9 mil 500 establecimientos, que atienden a 275 mil madres de familia.

El Primer Mandatario se refirió también al Seguro de Vida para Jefas de Familia, pensado porque uno de cada cuatro hogares mexicanos son encabezados por una mujer “y sabemos de su preocupación por que sus hijos concluyan los estudios y sean hombres y mujeres de bien; a la fecha, hay 3.5 millones de mamás incorporadas y más de 1,500 menores ya son protegidos por el gobierno de la República”.

Tras señalar que 2.9 millones de beneficiarias de la Pensión para Adultos Mayores son mujeres, el presidente Peña Nieto destacó que se ha apoyado a más de 45 mil mujeres para que desarrollen proyectos productivos, y se otorgaron en 2013 créditos a más de 600 mil mujeres para crear sus propios ingresos.

Al mencionar que debe irse más allá aún, el jefe del Ejecutivo nacional anunció una campaña para revalorar el trabajo de las mujeres en el hogar, así como la creación de diez ciudades mujer en el país, entre ellas las de Michoacán y Guerrero, para orientar a las mujeres sobre el pleno ejercicio de sus derechos. 

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