Ricardo Rocha (RR), conductor: Desde su primer discurso a la nación, el primer día de su Gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto anunció entre sus 13 grandes prioridades, una Cruzada Nacional contra el Hambre porque reconoció que en materia de seguridad social es inaceptable que millones de mexicanos padezcan hambre, por lo que instruyó a la secretaría de Desarrollo Social, a instrumentar el programa, por lo pronto, en los 400 municipios con mayores carencias del país.

Rosario Robles presentó cinco metas compatibles con los objetivos del milenio de la ONU. 

Uno: Cero hambre en personas en condición de pobreza; dos, eliminación de la desnutrición infantil; tres, aumento en la producción de alimentos e ingresos de campesinos; cuatro, reducción de pérdidas en cosechas y, cinco, impulso a la participación comunitaria para la erradicación del hambre.

RR: Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social, ¿hay en el panorama nacional de la pobreza algo más doloroso que el hambre? 

Rosario Robles Berlanga (RRB), secretaria de Desarrollo Social: Pues yo creo que es la parte más dolorosa, lacerante y al mismo tiempo vergonzante porque nos debiera de dar vergüenza que todavía haya niños y niñas que se duerman sin haber comido lo suficiente, o mujeres que se quitan el plato de su boca para que sus hijos mal coman porque por lo poco que tiene prefieren dárselo a sus hijos y lógicamente, como madres, entonces sí es una parte muy dolorosa, es la visión, es la parte más extrema de esta pobreza que todavía viven millones de mexicanos. 

Y por eso, desde el primer  momento el presidente Peña nos mandato para que pudiéramos en marcha esta Cruzada Nacional contra el Hambre.

RR: Efectivamente, desde el primer  mensaje a la nación, y unos días después,  ya en la presentación del informe, el Presidente ha calificado  a la Cruzada Nacional  contra el Hambre como  una prioridad de su gobierno. ¿Ha  cambiado en  algo el diagnóstico que  tenían  ustedes  cuando llegaron  al Gobierno, a lo que tenemos  ahora?

RRB:  Bueno,  cuando  llegamos, y esta  es una  información  muy objetiva  porque  se desprende de  las cifras de INEGI y de la evaluación que hace Coneval, que es la instancia encargada de medir la pobreza en  el  país,  pues  nos  enfrentamos  a  una  realidad  que  ha sido  como  la característica  de  las  últimas décadas  en México y es que  casi la mitad  de  los mexicanos están  en  condición de pobreza. Estamos hablando de 53 millones de mexicanos  que están  por debajo  de 1a línea de bienestar, que tienen  una o más carencia, y que no pueden ejercer plenamente sus derechos.

Y dentro de  este  universo,  alrededor de  10.7 millones  viven en  pobreza extrema. ¿Qué  es  pobreza extrema? Pa' que  la gente  nos entienda. Es  un  ingreso  muy  pequeño  y además tres o más carencias. Estamos hablando de que  no tienen  acceso a la educación, o a la salud, o a la seguridad social, o a la vivienda, o a la alimentación.

Entonces este es diagnóstico al que nos enfrentamos, y dentro de  ese universo,  el más grave que  es.

Además de esta pobreza extrema, tener  la carencia alimentaria, tener esta condición de hambre  y tener esta condición de no poder ejercer plenamente el derecho a la alimentación.

Entonces, ¿en qué  ha cambiado? esto  podrá  ir cambiando muy relativamente y sobre  todo  a partir  de que este país tenga un  mayor crecimiento, y una  mejor distribución  de  la riqueza,  que se generen más empleos,  que  la gente  pueda, a  través del  ingreso  mejorar  su condición de  pobreza,  esta  es  la única salida efectiva.

Durante años, se ha invertido  muchísimo dinero  en los programas  de transferencias monetarias, en los programas   relacionados con  el combate a la pobreza. Pero  si esto  no se acompaña de  un  verdadero crecimiento económico, difícilmente vamos a poder modificar  las cifras.

Ahora, esto se dará  en el mediano plazo. ¿Qué dijo el presidente Peña mientras?  Pues ahorita vamos a la parte más dolora que tiene que ver con el hambre.

RR: Ahora, Rosario,  estos  temas  y estas  problemáticas no son  nuevas para  ti. Desde  estudiante  has estado  comprometida e inmersa  en  las causas sociales, igual en  tu  trayectoria  política y pública como funcionaria. Sin embargo ¿hay todavía cosas que te sorprenden, que te conmueven de este fenómeno?

RRB: Bueno, evidentemente, cuando llegas a las comunidades porque creo que algo que ha distinguido a esta estrategia y a este gobierno es que  vamos directamente a las comunidades, estarnos  yendo con la gente.

Y pues, tú ves...

RR: No estás en el cubículo

RR:  No  estamos  en  la oficina,  y no  estamos  en  las capitales, en  los palacios  de  Gobierno, con  los gobernadores. Vamos las comunidades. Y realmente todavía te duele que en pleno siglo XXI, que ya hayamos conmemorado  nuestros 100  años, o más  ahorita,  de   nuestra revolución, que fue una revolución  social  y que  además  el bicentenario que  conmemoramos, de la Independencia, pues tu  ves que haya mexicanos y mexicanas que son esclavos, que están  atados a cadenas, que es esta cadena  de la pobreza y del hambre.

¿Qué es lo que se ha planteado el gobierno la República? ¿Qué es lo que para mí es lo importante? Que se ha planteado este cambio en el sentido  de   promover   el  crecimiento,  democratizar  la productividad y, por otro  lado, el que las políticas sociales se basen en un nuevo enfoque, que permita la salida productiva como un elemento fundamental.

RR: A ver, dejarme  insistir  en  esto  que acabas  de  plantear, que  me  parece  que  es  clave.  Desde  el principio, el Presidente y tu misma se comprometieron a que  no  fuera  un  programa  asistencialista, mucho   menos  electorero, politiquero o  apartidista. ¿Así  ha  sido,  o  requiere   también   de  una  gran estrategia  integral agroalimentaria,  que es un poco lo que decías hace dos  respuestas, en el mediano plazo se pueden correr paralelamente las dos cosas, la urgencia y lo posible, lo deseable?

RRB: Tenemos que atacar lo  visible, lo inmediato, con  esta  cruzada contra el hambre,  a  partir del acceso, este sector  de  la población,  siete  millones  que  nos  planteamos como  población  objetivo  a lo largo el sexenio, y que ahora podemos decir que con la Cruzada contra el hambre, tres millones de esos siete ya comen mejor. Ya, por lo menos, tienen acceso a una mejor alimentación.

Y por otro lado, desatar  los aspectos económicos que son  muy importantes. El  presidente ha hablado de  una  reforma al campo,  de  la necesidad  de  que  la producción social  del campo,  que  lo  pequeños productores,  que  los productores  sociales vuelvan a tener acceso al crédito, al apoyo, a la asistencia técnica para poder realmente garantizar la producción de alimentos, los que ellos consumen y al mismo tiempo los que ellos pueden vender en el mercado local.

Entonces, este es un aspecto  muy importante, pero al mismo  tiempo, hemos  hecho  un rediseño  de la política social, que ya pusimos en marcha este 2014.

RR:  De  los siete  millones de  personas que  padecen  hambre  todos  los días, ya hay tres y medio, la mitad,  aproximadamente,  que ya comen  mejor.  Además  de esta  meta conquistada, ¿cuáles otras  crees que pudieras, que pudieran ustedes alcanzar como  Gobierno, tú como responsable del programa? ¿Qué podemos  esperar en las siguientes etapas de la Cruzada?

RRB: Bueno, para empezar que  nosotros queremos que para el 2015 esta  población objetivo  pueda estar ya teniendo  acceso a este derecho a la alimentación,  creo que es bien importante  y yo siempre le digo al lugar al que voy.

El  sábado   una  señora   me  certificó  en   una  comunidad  porque estamos  construyendo   comités comunitarios  y  a parte  certificando,  por ejemplo, el  programa  de adultos  mayores, que el cíen  por ciento de lo de los adultos de esa comunidad ya están, ya tienen esta pensión de 65 años en adelante, y me lo entrego una señora llorando, el certificado. Doña María del Socorro  y me dijo: “Mi mamá  tiene 107 años y por primera vez logro que ella tenga la pensión", y ella misma, la propia hija, porque ya era mayor de 65 años.

Y me decía  llorando, y le digo delante de todos, "no llore, este es su derecho, esto no lo estoy sacando de mí bolsillo, esto es del impuesto de todos los mexicanos,  y son derechos  que usted  tiene en  nuestra Constitución". Y yo creo que este es el enfoque, también  novedoso, que no estamos hablando de una prebenda,  o  de  una dádiva, estamos  hablando  de  un  derecho  que  el  estado  tiene  que  garantizar, tenemos que construir ciudadanos, y que la gente  no sienta que el gobierno va  y quien sabe, como si fuera del bolsillo del funcionario, que estás dando un apoyo, sino que sientan que es su derecho y que, por fin lo están  pudiendo ejercer.

Entonces,  nosotros queremos que este derecho a la alimentación,  por lo menos en el caso de estos siete millones que están en una condición extrema, pueda ejercerse durante este sexenio, además de los otros derechos.

Por ejemplo, el Presidente Enrique  Peña  Nieto,  parte  de la reforma hacendaria y de  lo que se ha discutido es este proyecto de seguridad social universal, que es una de las grandes carencias. El 70 por cierto de los mexicanos no tiene acceso a la seguridad social. 

No solamente los pobres, sino un amplísimo sector de la clase media mexicana.

RR: Estamos hablando de salud, de alimentación, de lo básico, pues.

RIH:  De  este  esquema  que,  además  sólo  si  estás  en  el  IMSS;  o  si  estas  en  el  ISSSTE,  o  eres trabajadora al servicio de algún gobierno, tienes acceso a esto. Entonces, ahora ya aunque no tengas un empleo  formal,  vas a poder  tener  esta seguridad social y universal,  y entonces  no solamente estamos hablando del  derecho   a  la  alimentación, sino de la seguridad social universal,  el derecho   a  una educación de calidad,  que esto  también  es bien importante porque  paradójicamente, ¿qué he visto yo, que ando en el territorio? los estados más pobres del país, Oaxaca, Guerrero,  Chiapas,  son los estados en  donde la educación es  de  peor  calidad  y en  donde la educación  no están  teniendo realmente el impacto que debiera  tener como factor de movilidad social, como  lo fue para todos  nosotros.

Yo soy de  una  generación e  hija  de  una  familia  que  gracias  a  la educación pública,  todos  nosotros pudimos estudiar  y estudiar  hasta la educación  universitaria. Y creo que en esos estados es donde  más debiera  tener esta función  la educación, como  un factor de igualdad y de movilidad social.

RR: Pues ojalá  que  de  vez en cuando  podamos  seguirle tomando el pulso a este esfuerzo que,  pues todos  estamos  conscientes de  que es fundamental,  porque  ya no  podemos  seguir  viendo a la pobreza como una actitud de "pobrecitos los pobres", y de un destino manifiesto. No hay derecho, pues, que no contemple  la  posibilidad   de  que  la gente   renga  que  estar   bien  alimentada, que   tenga   todos  los resguardos sociales suficientes.

Yo no sé si  hay algo  más que  tú quieras puntualizar por  ahora,  que  no  te haya yo preguntado y que responda tal vez a la inquietud de ¿por qué  ahora  sí debiéramos de creer que vamos  por el camino correcto en esto?

RRB: Mira, yo creo que es bien  importante lo siguiente. Primero, que no se trata de una distribuci6n de despensas, porque  muchas  veces se pensó, cuando  se puso en  marcha  la Cruzada Nacional  contra el Hambre,  que estábamos hablando de ir a repartir despensas.

No, estamos  hablando de  esquemas  de  participación de  la  comunidad, tenernos 57 mil comités comunitarios que son  los que vigilan que los comedores donde están comiendo los niños, las niñas, los adultos mayores, las madres embarazadas, o que la tarjeta "Sin  hambre", que se intercambia  por 13 productos básicos en las tiendas Diconsa, o que los huertos familiares, o que los proyectos productivos verdaderamente estén llegando a donde la gente los necesita.

Y son  la mejor  garantía de  que  estos recursos no se van a utilizar indebidamente, y tampoco con fines electorales. Hemos trabajado y creo que esto es algo muy evidente, de la mano de gobiernos estatales y de  presidentes  municipales de  todos  los signos  partidarios porque yo creo que  la pobreza  no tiene colores políticos ni tiene siglas políticas, y esta causa,  es  una causa  que nos une  a todos los mexicanos y que es tarea de todos los mexicanos.

RR: Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social, gracias por esta conversación. Hasta pronto. 

RRB: Hasta pronto. Muchas gracias a ti.