martes, 03 de junio de 2014

Rosario Robles: Balance de la Cruzada Nacional contra el Hambre
  
 Adela Micha (AM), conductora: Ayer aquí hablamos de esta entrega de programas sociales, que encabezó ayer el presidente Peña, esto como parte de la Cruzada Nacional Contra el Hambre. Fue en Chihuahua. Por supuesto ahí estuvo Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social, aquí en línea telefónica (sic). Rosario, ¿cómo estás?
 Rosario Robles (RR), secretaria de Desarrollo Social: Muy bien, Adela. Me da muchísimo gusto saludarte.
AM: Igualmente. A ver, yo siempre hemos dicho que pues así de rimbombante como se oye, Cruzada Nacional Contra el Hambre, de ese tamaño, de esa importancia era el reto, ¿no? ¿Cómo va? ¿Ha ido avanzando, Rosario?
RR: Sí, Adela, precisamente ayer -como tú lo mencionabas- puso en marchar, el presidente Enrique Peña, el Mes de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, porque la idea es que -y así de definió desde el principio- dar durante cada año, un mes de información, de corte de caja, de rendición de cuentas, de lo que se... de qué ha significado. Y podemos decir que a un poco más de un año de que la puso en marcha el presidente Peña Nieto, de que se tenía una población objetivo de siete millones de mexicanos y mexicanas, a las que teníamos que llegar, para abatir (fallas en la señal) de carencia alimentaria, el día de hoy ya tres millones han sido beneficiados con los diversos programas (fallas en la señal) La Cruzada Nacional Contra el Hambre.
AM: ¿Cuántos programas -perdón- son?
RR: Son 70 programas, pero de muy diversa índole. Pero te puedo (fallas en la señal) que los alimentarios giran en torno, principalmente, a comedores comunitarios, que es algo totalmente novedoso y que estamos hablando ya de más de tres mil comedores en el país, en los que se alimentan niños, niñas, mujeres embarazadas, adultos mayores, de comunidades muy pobres, marginadas. La Tarjeta Sin Hambre, que es el otro programa que hoy nos permite hablar de que un millón (fallas en la señal) mil personas, están alimentándose mejor, porque es una tarjeta que se les entrega y que les permite cambiar tarjeta por 14 productos básicos en las tiendas Diconsa, productos avalados por nutriólogos. Reorientamos todo lo que tiene que ver con el acceso a la leche Liconsa, leche fortificada, que se centraba mucho en las metrópolis y que hoy hemos llevado a comunidades indígenas y comunidades rurales, ampliando en más de un millón nuestro padrón de beneficiaros, es decir, un millón más están teniendo acceso a esta leche fortificada.
Tenemos toda la estrategia a través de Sagarpa del apoyo a los productores para el autoconsumo, que se había un poco abandonado, Adela, era como la gente tenía para comer, su maíz, su frijol, se les apoyó de manera muy importante, de tal manera que recuperaran esta fuente de alimentación (fallas en la señal) de ingreso, porque han empezado a producir excedentes. La política de huertos familiares, que lo hemos hecho en combinación de los gobiernos (fallas en la señal), para que ahí una familia tenga su huerto y pueda producir el jitomate, la zanahoria, la lechuga, (fallas en la señal), al día, el huerto de traspatio para tener huevo gratis, porque ahí están las gallinas. En fin, hemos hecho una estrategia integral, que permite asegurar que estos tres millones de mexicanos, ya están comiendo mejor.
AM: Al inicio del sexenio, se hablaba de 53 (fallas en la señal) de pobres.
RR: Son 53 millones de pobres en el país, de estos, los que tiene esta pobreza extrema alimentaria, son siete millones, y en esos centramos la Cruzada Nacional Contra el Hambre. Pero como dijo ayer mismo el Presidente, la (fallas en la señal) una estrategia que se enmarca en toda la estrategia social del Gobierno, que va hacia estos 53 millones de pobres a través de múltiples programas y no solamente este punto central que tiene que ver con el alimento.
AM: Con el alimento, claro. Ahora, ¿cómo ha sido la relación con los estados? Supongo que estás trabajando con los gobiernos locales, haz visitado todos los estados, estados que son de manera importante, más pobres que otros, el sur, ¿no?, como siempre hemos dicho: "El sur no existe", y se olvidó por mucho tiempo. ¿Cómo ha sido el trabajo con los estados y con los gobiernos locales, sobre todo cuando se trata de la oposición, por ejemplo?
RR: Hemos trabajado de la mano, Adela. Yo creo que aquí ha habido una altura de miras en donde todos hemos coincidido que esto no tiene color partidario, que esto es una deuda que tenemos con los que menos tienen. Y te pongo el ejemplo del gobernador de Puebla. El tiene ahorita toda una campaña que se llama "Yo sí me sumo a la (fallas en la señal)" y estamos trabajando con él en función de indicadores, de cómo tenemos que ir alineados para lograr un cambio de estas personas. Trabajamos de la mano con el gobernador de Morelos, de Guerrero, de Tabasco, en fin, con los gobernadores y con los presidentes municipales de todos los orígenes partidarios. ¿Por qué? Mira, te pongo el caso de Guachochi, que aunque es del PRI, pero es interesante darte esta cifra.
AM: A ver.
RR: Este municipio tiene como presupuesto normal 115 millones de pesos, es lo que le llega al municipio.
Con la Cruzada Nacional contra el Hambre, con la acción transversal y diversas dependencias del Gobierno Federal y el estatal, le llevamos 584 millones de pesos más. Es decir, cinco veces más que el presupuesto que originalmente tiene el municipio para hacerle frente a todas sus necesidades.
Entonces todos los presidentes municipales que están en la Cruzada están muy contentos y los que no están, quieren estar en la Cruzada contra el Hambre, porque les significa una mayor derrama de recursos.
Y lo más importante: que lo hacemos con ellos, en coordinación con ellos, que no hay ningún tipo de condicionamiento político y que, sobre todo, hemos construido más de 60 mil comités comunitarios que son la garantía que los recursos están llegando a quien verdaderamente lo necesita.
AM: Bueno, que eso es lo más importante también, ¿no? Ahora, quienes no están, ¿por qué no están?
RR: Bueno, el único entidad (sic) que no ha estado a la Cruzada Nacional contra el Hambre, entrado como entidad es el Distrito Federal, pero estamos trabajando con ellos para que podamos concretar este programa. Y te quiero decir que todos los demás programas de Sedesol, Liconsa, Liconsa Oportunidades (fallas en la señal) Adultos Mayores, el Seguro para Jefas de Familia, funcionan perfectamente en las ciudades.
AM: Pero si no están es porque no han querido.
RR: Exactamente, pero yo creo que ellos se han dado cuenta ya, porque hay presidentes municipales del PRD en la Cruzada y seguramente le están (fallas en la señal) pues que no hay ninguna intencionalidad de tipo político. Que estamos llegando en coordinación con ellos, sin saltarnos también a ninguna autoridad, que todo lo hacemos en absoluta coordinación.
AM: Bueno, es que debiera estar en el interés de todos, ¿no?
RR: De todos, porque además pues aquí a quien se le limita el derecho es al beneficiario, no a un político determinado. Pero los que no están dentro de la Cruzada, otros municipios, porque no tienen esta condición de marginación ni de pobreza como los que ya tenemos actualmente.
AM: Ya.
RR: Ahora, este año ampliamos a mil 62 municipios en la Cruzada porque todos los datos que nos ha dado INEGI-Coneval nos dice que el 6 por ciento de la pobreza, Adela, ya está en las ciudades.
AM: Ya no es rural.
RR: Que ya tenemos cinturones de miseria y de pobreza y que aquí hay hambre en estos lugares y que aquí también hay pobreza extrema y que tenemos que trabajar. Y estamos interviniendo, estamos trabajando para lograr generar esquemas de intervención, que es diferente que en el medio rural en las zonas urbanas más pobres y más deprimidas.
AM: Tiene que ser pues otra estrategia, ¿no?, de intervención.
RR: Así es, así es, así es porque aquí, en este tipo de ciudades, fíjate, 131 ciudades más grandes del país concentran el 40 por ciento de la pobreza. Entonces esta idea que teníamos de que la pobreza era rural, Adela, sí lo es...
AM: Sí, claro.
RR: Pero ya no lo es exclusivamente. Porque son los mismos que se van de sus lugares a trabajar en las ciudades, a buscar una oportunidad en las ciudades.
AM: Sólo llevan su miseria a otro lado.
RR: Ahora, déjame platicarte una experiencia muy bonita, en Mártir de Cuilapan, el municipio con el que arrancamos toda la Cruzada, ahí las mujeres se iban de jornaleras a Sinaloa y a Sonora determinados meses del año.
Ahora, con todo este apoyo han puesto su invernadero de jitomate, lo que aprendieron allá ahora lo aplican en su invernadero y las mujeres ya no se van, se quedan en su municipio, ahí a producir, a tener un ingreso como parte precisamente de la Cruzada también.
Hay casos que te puedo contar muchísimos, experiencias que realmente son muy satisfactorias porque hablan del sentido que queremos darle también a la Cruzada de esta mayor productividad, de mayor capacidad productiva de quienes son beneficiarias para garantizar que a través de su propio ingreso puedan tener un mejor alimento.
AM: Pues sí. Y además hay que ir al origen, ¿no? Porque una de las críticas al clima de violencia en el país es que en México lo que ha faltado es una mejor política social, ¿no?
RR: La desigualdad genera encono y genera resentimiento. Lo hemos visto, ¿no?, en casos como los que hubo recientemente aquí, en la Ciudad de México, en Ameyalco, que dicen: "No queremos que nuestra agua se la lleven para la zona alta", ¿no? Entonces tenemos que ir a una gran labor de cuestión social.
Por eso me gustan tanto los comedores, porque a los comedores comunitarios la gente no sólo va a desayunar y a comer, sino son espacios de convivencia, Adela. Ahí ya incluso ya estamos instalando salas de lectura. Así que quien quiera regalar libros para los comedores, sería fantástico, lectura para niños y para niñas, ¿no?
AM: Sobre todo.
RR: Infantil, porque los niños saliendo de la escuela van al comedor y es su espacio de convivencia, ¿no?, ahí están los viejitos. Un día en Chilchota, un adulto mayor le dijo al Presidente que su esposa se acababa de morir y era la que le hacía de comer, ya no tenía dónde comer y fue tomado en cuenta para el comedor, que ahí iba y desayunaba y comía todos los días.
Pero lo más importante era que ya no estaba solo, que tenía amigos. O como los viejitos de ayer que le platicaron que ellos antes comían tortillas si acaso y compraban cinco pesos de dulces para medio engañar el hambre.
Y hoy van mañana y tarde al comedor. ¿Y sabes cómo pagan? La gente le pone una pequeña cueto de recuperación de un peso, dos pesos, cinco pesos, para el gas o lo que salga, porque nosotros lo abastecemos, nosotros les damos la comida.
Pagan con leña. Es decir, los que no tienen, pagan con algo; las mujeres con su trabajo, en fin. Hay una dinámica colectiva de integración social que es bien importante.
AM: Comunitaria. Ahora que hablabas tú de algunas experiencias, yo sé que mientras uno le pegue más a las autoridades, uno queda mejor, ¿no?, queda uno mejor y se oye uno mejor, pero yo tengo que compartir esto y ya lo hice con el auditorio porque no ocurre con demasiada frecuencia. Bueno, vamos, a mí generalmente me ha tocado cuando he ido a cubrir algunos desastres naturales, la gente reclamando, quejándose del Gobierno, de las autoridades, y lo comparto contigo porque tú tuviste que ver con esto, estuve en La Pintada, ahora que ya entregaron las casas, ahora que ya las entregaron, ¿no?, pero durante el proceso fue una lección de vida estar ahí con la gente, porque es una comunidad así muy unida donde... es una comunidad productora de café y supongo que de alguna otra cosa que no quieren que se diga, pero de algo tienen que vivir, porque eso también hay que decirlo.
Pero el agradecimiento que tiene la gente a pesar de la tragedia a mí me conmueve porque la obligación del Estado, la obligación del Gobierno es que no existan estas carencias y estos peligros, ¿no?, que no se den estas tragedias de pronto y prevenirlas, etcétera, y a pesar de ello, la gente bien agradecida. Y yo lo que pude ver es que se trabajó con mucha coordinación con ellos.
 RR: Con ellos. Siempre respetándolos.
AM: A mí me decían: "Gracias al Presidente" y yo decía: "Pues a ustedes", ¿no? Porque la verdad es que los que levantaron, reconstruyeron su vida...
RR: Sobre el dolor y la tragedia. Pero fíjate: lo hicimos en tanta coordinación con ellos, que los primeros dictámenes decían que en el alud tendrían que remover toda esa tierra porque iba a ser un foco de infección, etcétera, y era tanto el diálogo, que ellos decían "No, nosotros tenemos que recuperar a nuestros muertos".
AM: Pues eran sus muertos, sí.
RR: Los técnicos decían "es que ya no hay ninguna posibilidad. Van a salir partes", y ellos "No importa, dénos la oportunidad".
Dijimos "Tenemos que respetarlos. No pasa nada, nos perdemos un mes más en quitar esta tierra". Y francamente, Adela, lo que es la sabiduría popular: prácticamente todos los muertos se recuperaron.
AM: Sí, faltaron algunos.
RR: Poquitos. Ya fue imposible. Pero eso lo haces cuando hay diálogo, cuando hay interacción, cuando hay un Gobierno que está ahí abajo con la gente y conduciendo el proceso conjuntamente con ellos.
AM: La verdad, la gente ahí decía que los representantes de la Sedatu, de Sedesol, en fin, se iban a dormir ahí.
RR: Así es.
AM: El ingeniero, el...
RR: Hasta el empresario.
AM: La verdad él va, cobra y se va.
RR: Hasta el empresario pasó la Navidad con ellos, con su familia.
AM: Y el 10 de mayo, ¿no?
RR: Es que es increíble.
AM: Es que ¿sabes qué? Es imposible estar ahí, ver eso y no hacerlo personal, ¿eh? La verdad.
RR: Sí.
AM: Entonces yo, digo, te lo platico porque un poco, supongo lo que te pasará a ti, ¿no?
RR: Exactamente.
AM: Es que lo haces personal. Pues ¿cómo no lo vas a hacer personal tanta pobreza, tanta miseria?
RR: No y cuando ves a estos niños y a estas niñas y les ves la cara de felicidad porque están en un comedor, los ves que algunos llegan descalzos, que la única vestimenta que tienen es el uniforme que les da el gobernador. En fin, dices: "Híjole, tenemos una asignatura enorme".
 AM: Una deuda enorme.
RR: Gigantesca, pero fíjate, la gente te agradece por un piso firme, te agradece por un techo, por un muro, por un baño ecológico. Yo siempre les digo algo muy, que a mí me sale del corazón: "No, no me lo agradezcan a mí ni al presidente Peña" por supuesto nos sentimos contentos de que no digan gracias, ¿no? Nos sentimos satisfechos".
AM: Sí, pero es su chamba, ¿no?
RR: "Pero esto es el dinero del pueblo de México, son los impuestos y lo único que estamos haciendo es que se apliquen bien, que lleguen a donde verdaderamente se necesitan". Y entonces pues eso lo vemos todos los días porque vamos a estas comunidades, ¿no? Pero al mismo tiempo cuando los vemos que son solidarios, que se organizan, que ves a las mujeres que van y cocinan en grupos en los comedores comunitarios voluntariamente.
AM: Sí, sí.
RR: Y dices: "Oye, pues todos tenemos que sacar la casta y estar a la altura de estas mujeres, caramba, si lo hacen porque ahí están comiendo sus hijos y no se cansan, y luchan y siguen adelante y lo hacen todos los días".
AM: A propósito de hijos ¿qué fue esto que dijiste? Que entiendo que fue así como muy desafortunado, que ya no se les iba a ayudar a las mujeres que tuvieran no sé cuántos hijos, que supongo que no es así.
RR: No, no. Yo lo aclaré inmediatamente.
AM: Era un poco el llamado a que las mujeres no tuvieran tantos hijos.
RR: Tantos hijos. Y aparte que a Oportunidades... Por supuesto, o sea, tú puedes, o sea la mujer puede tener los hijos que quiera, pues es su derecho a decidir, pero Oportunidades desde el 2009, ni siquiera con este Gobierno, estableció que el apoyo era hasta tres hijos. Es decir, puedes tener cuatro, cinco o seis, pero el apoyo es hasta tres hijos, porque todos los programas pues tienen límites para poder apoyar a una mayor cantidad de familias, ¿no?
AM: Hasta tres. O sea, tú das, se da una cantidad...
RR: El monto equivale a tres hijos, independientemente de que tenga más esa familia.
AM: No dijiste nada que no fuera cierto, a lo mejor dijiste mal.
RR: Lo dije mal y lo reconocí públicamente. Y sí, también una preocupación que es muy grande, que yo me topo con ella todos los días, que voy a estos lugares, cuando ves a niñitas de 12, 13, 14 años...
AM: Embarazadas, no, no, no, no. Son niñas teniendo niños.
RR: Entonces, estas niñas, queremos que estudien secundaria, bachillerato, que vayan a un carrera, que ingresen a un trabajo, hay lugares en los que... es que, es hasta mal decir esas cosas, pero las venden, Adela, las venden.
AM: No, yo sé.
 RR: Por una vaca, por cinco mil pesos.
AM: Yo lo sé, hemos hecho reportajes de eso.
RR: Y entonces las embarazan y... Bueno, mira, ayer entregó, el presidente Peña, (inaudible) para jefas de familias, a las tutoras que se quedaron a cargo, una de dos niñitos chiquitos y otra de un niñito, también chiquito (fallas de audio) ¿De qué edad eran las mujeres que murieron?, de 21 y 26 años, Adela.
AM: No, no. Terrible, es una tragedia.
RR: Entonces eso es lo que también con (fallas en la señal) tenemos que asumir...
AM: Yo no sé tú, pero uno luego dice: "¿Por donde empezamos?" Porque te rebasa, o sea, la realidad te rebasa.
RR: Pero mira, hemos estado haciendo un esfuerzo y lo que ha planteado con mucha claridad el Presidente, es que tenemos que desatar la (fallas en la señal) de estas comunidades.
Despertar de nueva cuenta esta capacidad, sobre todo que tiene las mujeres, ponerse a chambear y de sacar adelante a sus familias. Y nosotros tenemos que dar las herramientas, para que ya no tengas que estar regresando todo el tiempo.
AM: Son unas guerreras.
RR: Entonces esto es bien importante. Y algo que dije ayer, Adela, y que se dice poco, pero es muy importante para toda esta estrategia: no haber propuesto el IVA a alimentos y medicinas es un acto de congruencia del Presidente de la República, porque está hablando de combatir el hambre y la pobreza y un IVA a los alimentos y a las medicinas, el PNUD, nos hizo un simulador de que hubiera pasado.
Catorce millones más hubieran caído en la pobreza y estas familias de pobreza extrema...
AM: ¿A pesar de la canasta básica, de una canasta, no ésta, pero una canasta básica, digamos, exenta?
RR: Si se hubiera exentado una canasta básica, serían tres o cuatro millones más. Porque arriba de la línea de pobreza, un sector muy vulnerabale que con cualquier variación en su ingreso inmediatamente se cae.
AM: Baja. Se cae. Dios. No. Terrible.
RR: Entonces por eso es bien importante que se entienda que tuvo una gran trascendencia el no IVA a los alimentos y a las medicinas porque protegió a esos 53 millones de pobres. Y yo creo que todos tenemos que ver solidariamente hacia esas vías, involucrarnos. En este Mes de la Cruzada se trata de participar.
AM: ¿Qué va a pasar en este Mes de la Cruzada?
RR: Vamos a hacer muchas actividades. Para empezar, todas las actividades que formamos parte vamos a estar recorriendo el país, dándole visibilidad a diversas acciones que se están haciendo en salud, en vivienda, en producción agrícola, en caminos rurales, en agua potable, albergues indígenas, en todas vamos a estar yendo pa'rriba pa'bajo, ¿no?, yendo a los municipios a darle visibilidad a este esfuerzo.
Vamos a hacer una serie de actividades culturales y deportivas.
Por ejemplo, yo he dicho mucho algo que me enseñó Rafael Tovar y de Teresa, que a estas comunidades no lleguemos a partir de su pobreza, sino de su riqueza, que es enorme su riqueza cultural, sus artesanías, su identidad como pueblos indígenas.
Entonces vamos a hacer unas galas identitarias -y así se llaman- con Conaculta, que es poner por encima su gastronomía, sus actividades artesanales, su cultura como pueblos, hacer el Maratón contra el Hambre en varias ciudades. En fin, vamos a estar haciendo muchas actividades.
Ayer el Presidente fue fotografiado por niños observadores de la Cruzada. En muchos municipios a los niños se les están dando cursos de fotografía y se las están entregando -porque se queden con ellas- para que vayan registrando los avances de la Cruzada en su comunidad. Oye, y una siguió al Presidente hasta que salimos y lo retrató en 20 lugares. Yo dije: "Pues ésta sí va a ser una Adela Micha cuando sea grande".
AM: Que tome, registre y que se quede como documento. Pues el tema es largo y habrá que abordarlo en otra ocasión con mucha mayor profundidad pero, bueno, desde esta trinchera, lo que podamos hacer... Yo creo que nadie pueda sentirse satisfecha con esta realidad, ¿no? RR: Así es. AM: Por más que uno esté hecha con eso, está muy duro, la verdad.
RR: Es trabajar por un México en paz y un México incluyente, así es que todos tenemos que trabajar en esa misma lógica y unirnos en torno a este esfuerzo. A mí me encantaría que podamos ir juntas a algún comedor comunitario o alguna comunidad de éstas para que ahí vivas en carne propia todo este proceso.
AM: Te he dicho muchas veces que me invites. A ver si nos vemos en estos días.
RR: Orale, pues.
AM: Gracias, Rosario.
RR: Gracias. Un abrazo muy grande. Hasta luego.
AM: Es Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social. Ahora que estuve en La Pintada, ya ve que se instalaron albergues, pero dentro de La Pintada una vez que se empezó a hacer la limpieza, se instaló un albergue ahí mismo, en lo que se hacía la reconstrucción de las casas, la escuela, etcétera, etcétera, el centro de salud, etcétera, que por cierto, falta (fallas en la señal) por ahí porque ninguno de los tres municipios que están cerca, ni El Paraíso, ni El Edén, ni La Pintada, tienen un hospital ahí, tienen una cosa con servicios de salud, pero muy elemental. Tampoco el teléfono llega ahí, en fin. Este albergue sí tiene un comedor que lo administra una mujer de la comunidad; el albergue lo administra, lo coordina -si me permite el término- otra mujer de la comunidad. Hay una especie de sala de belleza, una estética, que la administra y la trabaja gente de ahí, otra gente de la comunidad, ¿no? Y luego hay un lugar de oficios, la carpintería que es donde se hicieron todas las casas y la trabaja gente de ahí mismo. Y los empleados son empleados del Gobierno Federal para hacer toda (fallas en la señal). Entonces este trabajo en equipo sí me parece que es muy importante. Así es que también es importante ir a ver estos comedores comunitarios e ir a ver lo que se está haciendo y lo que falta por hacer, que es mucho.