En la Cruzada Nacional Contra el Hambre no sólo se trata de dar, sino de liberar y romper las ataduras de la pobreza, el hambre y la desigualdad, afirmó la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, durante un encuentro con la comunidad judía en México, cuyos integrantes manifestaron su voluntad para sumarse a esta estrategia incluyente en favor de los más pobres.

En el auditorio "Isaac y Rebeca Saba", del Centro Maguen David, la titular de la Sedesol afirmó la noche del jueves que la Cruzada le apuesta a la gente, para que se organice en la generación de su ingreso y producción de alimentos, participe en la definición de sus prioridades, y, al mismo tiempo, garantice la transparencia de las acciones.

Señaló que la estrategia no es un maratón de entrega de despensas, ni servirá para que alguien lucre políticamente con los apoyos; la Cruzada busca despertar un enfoque social. “La superación de la pobreza no es sólo un asunto de apoyos, de llevar alimentos, sino de dar respuestas efectivas a quienes menos tienen: los más pobres de los pobres”.

Se trata –dijo- de una estrategia incluyente, de promover la participación de gobiernos estatales y locales, empresarios, medios de comunicación, académicos, estudiantes, iglesias y organizaciones de la sociedad civil.

Al señalar que la ciudadanía será la mejor contraloría social para observar el cumplimiento de los objetivos de la Cruzada, la funcionaria federal informó que actualmente se tienen registradas 20 mil organizaciones sociales, de las cuales 6 mil tienen que ver directamente con la alimentación y nutrición.

Recomendó a las organizaciones civiles interesadas en participar en la Cruzada, hacerlo por medio de donación de horas de trabajo voluntario en brigadas comunitarias, en coordinación con el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol).

Por su parte, Rafael Zaga, presidente del Comité Central de la Comunidad Judía en México, señaló que “en México, la sociedad civil se ha convertido en factor importante de soluciones y diseño de políticas públicas para buscar un desarrollo sustentable y una convivencia solidaria e incluyente. Los retos así lo exigen”.

“La Cruzada es un llamado al que nos sumaremos y responderemos vigorosamente”, aseguró, luego de que la funcionaria federal explicara los objetivos y alcances de la estrategia integral, que en una primera etapa considera 400 municipios en pobreza extrema y carencia alimentaria.