La secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, firmó esta tarde-noche los Acuerdos Integrales para el Desarrollo Incluyente – Cruzada Nacional Contra el Hambre con los gobernadores de Durango, Jorge Herrera Caldera, y de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, que tienen como principal interés el servir a la gente y abatir la desigualdad social.

Con la firma de estos acuerdos, señalaron los funcionarios, se inicia una nueva etapa de coordinación entre los tres órdenes de gobierno para que cada quien haga lo que le corresponde y se eviten los tropiezos entre unos y otros, lo cual permitirá la optimización de los recursos.

Reunidos en la Sala de Consejo de la dependencia, la titular de la Sedesol escuchó inicialmente las palabras del mandatario duranguense, quien dijo que con la firma de este convenio inicia la aplicación de los programas con la visión que el presidente Enrique Peña Nieto ha dado a la labor social de la Sedesol.

Explicó que Durango tiene condiciones similares a los estados del sur de México, por la gran dispersión de su población, lo que imposibilita llevar los servicios básicos; la entidad tiene seis mil poblaciones, de las cuales cinco mil tienen menos de 100 habitantes, lo que hace incosteable llevar agua potable, electrificación y drenaje, entre otros servicios.

Reconoció que en Durango existe una zona indígena en los municipios Mezquital, Xuchil y Pueblo Nuevo, cuyas viviendas todavía son iguales a las que tuvieron nuestros antepasados hace más de 500 años, por lo que con la Cruzada se verán ampliamente beneficiados.

Por su parte, el gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, señaló que al firmar el convenio se ratifica el compromiso que su estado asumió ante el presidente Enrique Peña Nieto en Las Margaritas, Chiapas, y refrendó su oferta de trabajar arduamente para minimizar los índices de pobreza que lastiman a cinco de cada diez michoacanos y a uno de cada diez, que se encuentra en condición de pobreza extrema.

La secretaria Robles Berlanga recalcó que el Gobierno de la República sabe que no basta con repartir despensas, por lo que la Cruzada llegará a siete municipios de Michoacán para atender a 136 mil personas, el 43 por ciento de la población objetivo en el estado, con programas como Pensión para Adultos Mayores y el Seguro para Jefas de Familia.

Rosario Robles mencionó que “no queremos 32 políticas sociales por un lado y una política social federal por otro”; por lo que los acuerdos suscritos con los gobiernos de Durango y Michoacán obedecen a la instrucción del presidente Enrique Peña Nieto de “trabajar de la mano con los estados y con los municipios, sin importar filiaciones políticas, para hacer realidad los objetivos de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, una estrategia integral que busca transformar las condiciones de vida de millones de mexicanos”.

Mencionó que el acuerdo trabaja en dos vertientes. Por un lado, la Cruzada Nacional Contra el hambre, con la cual vamos a ir a todas las poblaciones que tienen habitantes en situación de pobreza y carencia alimentaria.

Por otra parte, resaltó la aplicación de los recursos del ramo desarrollo social de forma transparente, para que no haya duda del uso que se da a los programas. “Todo será transparente, claro, para apoyar a esta población que ya no es beneficiaria, sino derechohabiente”, agregó.

“La gente es lo que nos importa y es a quien debemos dar resultados; por eso debemos trabajar de forma conjunta, coherente y coordinada. Nuestro único interés debe ser trabajar con y para la gente”.

Con la Cruzada Nacional Contra el Hambre, explicó Robles Berlanga, tenemos que transformar la realidad de millones de mexicanos para entregar buenas cuentas en materia de salud, vivienda, seguridad social y educación.

Rosario Robles Berlanga estuvo acompañada por los subsecretarios de Desarrollo Social y Humano, Ernesto Nemer Álvarez; de Prospectiva, Planeación y Evaluación, Juan Carlos Lastiri Quirós; por el coordinador de delegaciones, Pedro de León Mojarro; los directores de Liconsa y Diconsa, Héctor Pablo Ramírez Puga y Héctor Velasco Monrroy, respectivamente, así como Ramón Sosamontes, jefe de la Oficina de la secretaria.