Secretario José Antonio Meade Kuribreña: Buenos días, muchas gracias por acompañarnos hoy, muchas gracias por habernos acompañado ayer. Muchas gracias, además, por haberme recibido en el albergue, por haber compartido conmigo cena ya y desayuno.

Yo conozco a Silvano hace muchos, muchos años. Lo conocí cuando yo era director de la Financiera y él era secretario de Desarrollo Rural del estado de Michoacán y desde entonces hemos caminado juntos en muchos desempeños, hemos hecho juntos muchas cosas, ninguna de las cuales implica nada de lo que él dijo al principio, a pesar de que cuando Silvano era senador y diputado y yo trabajaba en relación cercana con el Congreso, el que me daba albergue en las negociaciones era justamente Silvano.

Entonces ahora le pongo yo las visitas que hacía a territorio michoacano en el Senado, en esta visita que hago en Yurécuaro.

El Programa de Jornaleros Agrícolas es un programa importante, es un programa justo y es un programa que tenemos que hacer mejor.

El Programa de Jornaleros Agrícolas hoy implica alimentación, implica albergue, implica techo, implica becas, apoyos para que los niños vayan a la escuela. Implica un apoyo a la llegada del jornalero agrícola en una comunidad, en un desempeño siempre difícil y siempre arduo. No solamente por la exigencia del trabajo en el campo, la exigencia de un trabajo que permite que los mexicanos tengamos en nuestros hogares alimentos, alimentos en condiciones accesibles, alimentos en condiciones de variedad, en condiciones de nutrición.

Hoy aquí hemos acompañado a quienes son responsables del cultivo del jitomate, del chile, de la cebolla, pero como dijo Silvano, moviéndonos solamente en Michoacán podemos estar cerca de quienes cultivan plátano y melón, podemos estar cerca de quienes cultivan aguacate en uno de los estados, si no es que el estado más importante, en materia de producción agrícola en el país.

Pero los jornaleros que aquí nos acompañan no solamente trabajan duro, sino que trabajan lejos de casa y eso nos obliga a generar las mejores condiciones de vida posibles. Si en casa queremos una vida digna, si en casa queremos servicios en la vivienda, si en casa queremos educación y salud, no tenemos por qué conformarnos para los jornaleros con situaciones distintas en los albergues.

Los albergues debieran de ser dignos, debieran de tener todos los servicios, deberían de propiciar un espacio adecuado para educación, para alimentación y para salud. Seguimos teniendo en ese tema deudas y deudas importantes.

Aquí hemos avanzado mucho en dignificar las condiciones del albergue, no solamente de la parte del anexo donde aquí estamos, sino del anexo que hoy habremos de entregar. Son 40 nuevas habitaciones, recientemente además mejoradas y mejoradas de manera importante, que permitirán que se ocupen para que esta parte del anexo sea mejorada igualmente de forma relevante.

Recientemente la Comisión Nacional de Derechos Humanos le hizo a la Sedesol una recomendación. La recomendación pasaba por dignificar el albergue, pero la recomendación pasaba también porque tuviéramos una mejor instancia de gobierno del albergue y un mejor espacio de comunicación con los jornaleros.

Y hoy quisiera reconocer a quien está a cargo de la gobernanza del albergue, al doctor Esteban Álvarez. El doctor Esteban Álvarez ha hecho vida en Michoacán, ha hecho vida en la región, aquí hizo su servicio social, aquí lo conocen y aquí lo quieren. Y cuando tuvo la oportunidad de estar cerca de este programa de jornaleros agrícolas lo hizo con un enorme entusiasmo, con una gran creatividad y con un gran compromiso.

Gracias a su esfuerzo se rehabilitó la clínica y gracias a su empeño también la clínica está cada vez mejor habilitada. No obstante, queda claro que la clínica no está a la altura que debe de estar, no tiene los medicamentos que debe de tener y en ese empeño habremos de comprometer esfuerzos el gobernador y yo para que en la clínica nunca falten medicinas, nunca falte el espacio de atención y nunca falte el doctor que hoy nos está haciendo el favor de ayudarnos.

Pero la Comisión nos dijo otra cosa, nos dijo que en el gobierno del albergue teníamos que platicar con los jornaleros y que creáramos y construyéramos un espacio de diálogo para esos efectos.

Un espacio de diálogo ciudadano, un espacio de diálogo entre autoridades y jornaleros y anoche tuvimos oportunidad de platicar, hoy de desayunar y de compartir espacio con Salvador López, que es quien preside ese comité, ese espacio de diálogo ciudadano, con quien tuvimos ya conversaciones largas en términos de cuál es la experiencia de vivir en el albergue y cómo podíamos hacer que esa experiencia fuera mejor.

Quiero agradecerle también al presidente municipal. Sin el apoyo de los municipios, sin el acompañamiento del estado no tendríamos esperanza de mejorar los albergues y de administrarlos de mejor manera.

El municipio está presente desde los usos del suelo hasta los servicios. Cuando los servicios funcionan bien no le agradecemos siempre al municipio y cuando funcionan mal se lo reclamamos. Aquí esperamos tener poco qué reclamar porque nos vamos a coordinar para que funcione bien.

Les agradezco mucho que nos hayan acompañado. Les agradezco mucho que me hayan abierto un espacio en el albergue, les agradezco la oportunidad, ahora, de que nos acompañen a recibir el anexo que será en su beneficio, y les reiteró el compromiso que tiene el gobierno del presidente Peña Nieto con los jornaleros del campo, el reconocimiento al testimonio de gratitud por el trabajo que hacen ustedes, intenso y cercano, el compromiso que les reitera de generar las mejores condiciones de dignidad y la mayor cercanía del gobierno para que lo sientan siempre presente en su vida, en sus anhelos y en la construcción de este México en movimiento al que el presidente nos ha convocado.

Les agradezco mucho el espacio, la compañía, la vecindad y su hospitalidad.

Muchas gracias.