Secretario José Antonio Meade Kuribreña: … crítica para lograr un resultado diferente. Si seguíamos haciendo lo mismo y de la misma forma el resultado iba ser el mismo resultado que no nos satisface que hemos venido observando en términos de pobreza.

Por eso nos juntamos todos, nominamos 19 dependencias, 90 programas a nivel Federal y hacemos un espejo de eso en reuniones periódicas a nivel estatal y municipal.

Aquí en el estado de Veracruz con el liderazgo de Javier Duarte, con el trabajo comprometido de los delegados, Marcelo Montiel, nos juntamos casi cada 15 días a revisar los indicadores, a revisar cómo estamos, en un fenómeno que medimos, en un fenómeno donde podemos evaluar la política pública que estamos desarrollando y que por lo tanto podamos hacer los ajustes que requiramos para hacerlos de mejor manera.

Pero al centro del reto de la pobreza está el tema del hambre, hambre que es enemigo de la ciudadanía plena, que es enemigo en desarrollo óptimo de las personas y de las familias.

En México debemos trabajar para hacer realidad lo que la Constitución mandata, que tengamos capacidad los mexicanos, que no nos preocupemos porque nuestra comida vaya a ser suficiente, variada y nutritiva.

Debemos de buscar un México en donde en nuestra vida cotidiana no pase por preocuparnos de si vamos a tener capacidad de alimentarlos y de proveer de alimentos a nuestra familia, todos los días deberíamos de tener la convicción fundamental de que no faltará alimento suficiente, nutritivo y variable, porque sabemos que al centro de un esfuerzo cotidiano, de un esfuerzo productivo tiene que estar una familia que está alimentada y que está bien nutrida.

Si no tenemos satisfecho lo más fundamental que es la nutrición y la alimentación nos va a costar mucho trabajo construir el México de oportunidades y de prosperidad que queremos.

Un primer elemento entonces, es que tenemos que unir esfuerzos para que el hambre no tenga pasaporte, para que el hambre no tenga acceso en México, para que desterremos el fantasma del hambre y la preocupación alrededor de la alimentación de todos los mexicanos.

Irma Chedraui hizo un recuento que yo creo que vale la pena destacar, porque apunta a un elemento fundamental. Primero, apuntó a un esfuerzo de 17 años. Este banco de alimentos del que ahora somos testigos refleja 17 años de compromisos, de lucha, de sueños de la sociedad civil.

Diecisiete años en donde en su primera parte no contó con acompañamiento de ninguna autoridad. Diecisiete años donde en donde era ese entusiasmo de servicio el que la movía a poner al centro de sus fuerzas la alimentación.

Hoy, el acompañamiento de un presidente municipal comprometido, Doménico Zúñiga, de un gobernador que se compromete en este evento a ser parte de esta negociación, que se antoja va a ser interesante.

De un patronato que cuerpea los esfuerzos de Irma Chedraui, de una Federación que en dos vertientes trabaja en este banco de alimentos, que trabaja en su vertiente de Sedesol, a través, en este caso, del programa de Empleo Temporal, y que a través de la vertiente de Sagarpa trabaja apoyando físicamente la construcción de esas instalaciones.

Pero lo que pretendemos con ello es que los beneficiarios que aquí están y nos acompañan, nunca pasen hambre en Veracruz.

Pero queremos mandar una señal todavía más poderosa. En un estado tan próspero, en un estado con tantas oportunidades, en un estado con tanto potencial no debemos ya de tolerar que la preocupación por la alimentación sea algo que aflija a los veracruzanos.

Un segundo elemento es importante de destacar, una buena política pública debiera de traducirse en alimentos suficientes en condiciones de abasto adecuadas y en condiciones adecuadas de precios.

Una sociedad en donde se desperdician el 37 por ciento de los alimentos que se producen, no es compatible con esa visión de precios bajos y de abasto suficiente que necesitamos.

Estamos hablando de un país en donde 10 millones de toneladas de comida al año se desperdician y este desperdicio se refleja en precios, y esos precios afectan sobre todo a quienes destinan la mayor parte de su ingreso a producir y a generar y a traer para su familia alimentos.

Estamos hablando de 120 mil millones de pesos en alimentos desperdiciados que se reflejan en precios más altos y que afecta a las familias más pobres que gastan hasta el 50 por ciento de todos sus ingresos en alimentos.

Esa es una realidad que debemos de transformar y lo bancos de alimentos son parte integral de ese proceso de transformación.

Queremos entonces un México en donde no se desperdicien alimentos, queremos un México en donde el hambre no adquiera carta de naturalización, queremos un México y un Veracruz en donde veamos con confianza nuestro futuro, empezando por tener certeza de que no nos va a faltar alimento en nuestro hogar, alimento para poder tener la inclusión productiva que nuestro país requiere.

A eso nos comprometemos todos quienes aquí estamos, de eso participan los oradores, de eso participa la sociedad civil, de eso participa la empresa y a eso nos comprometemos enfrente de ustedes todos los niveles de gobierno, empezando por el presidente Peña Nieto.

Muchas gracias y buenos días.