Por instrucciones precisas de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, el delegado federal de la Sedesol, Juan Manuel Armenta Tello y los gerentes regionales de Diconsa, Gustavo Juanchi Quiñones, y de Liconsa, Javier Hernández Campos, se han mantenido en contacto con los familiares de los tres empleados de la dependencia desaparecidos en Guerrero para ponerlos al tanto de las indagaciones, a fin de coadyuvar en lo que sea necesario para localizarlos.

Este martes, autoridades estatales encontraron los cuerpos sin vida de tres personas en un paraje solitario en la comunidad de Santa Bárbara, en la sierra de Chilpancingo, de acuerdo con autoridades estatales aún no se tienen elementos suficientes para determinar si corresponden o no a los empleados federales desaparecidos el pasado 24 de abril cuando se trasladaban a las comunidades serranas del municipio de Coyuca de Benítez, en la región de la Costa Grande, para realizar trabajo de campo y distribuir la ayuda de programas sociales.

En este sentido, la Secretaría de Desarrollo Social ha estado en comunicación con familias de los empleados desaparecidos y a través de la delegación del Sedesol en el estado se les ha ofrecido asesoría jurídica y atención psicológica.

El contacto con los empleados federales Gustavo Abarca Radilla, Héctor López Torres y Carlos López Sánchez se perdió desde el pasado 24 de abril y a partir de ese momento, se implementó un operativo de búsqueda conformado por policías estatales, federales y el Ejército Mexicano, quienes realizaron el hallazgo de la camioneta en la que viajaban, abandonada, en las inmediaciones de Arroyo Grande, cerca de Atoyaquillo.

El vehículo Nissan, tipo pick-up, con las portezuelas rotuladas con la leyenda SEDESOL-federal y DICONSA, asignada a los desaparecidos, fue encontrada sin rastros de violencia.