Los pequeños productores son un sector clave en la generación de empleos en el ámbito rural, además de desempeñar un rol sustantivo en la ocupación geopolítica del territorio y en la preservación de las tradiciones, señaló Nuria Urquía Fernández, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) en México.

Al participar en el panel “Respaldo a pequeños productores” del 1er. Foro Global de Expectativas Agroalimentarias 2014, la funcionaria internacional destacó que la importancia de la agricultura familiar radica en que se trata del tipo mayoritario de productores, por lo que son los quienes tienen el mayor potencial de mejora productiva.

Asimismo, enfatizó la necesidad de desarrollar políticas diferenciadas por tipo de productor, por sistema, producto y región, sin olvidar el enfoque de desarrollo territorial y considerando al sector agropecuario como parte de un conjunto de actividades productivas.

Urquía enumeró recomendaciones específicas para impulsar la agricultura familiar, como facilitar el acceso a la tecnología, disminuir riesgos, utilizar esquemas de seguridad adaptados a la producción de pequeña escala y generar acceso a los mercados.

También consideró necesario posibilitar el acceso de los pequeños productores a programas y suministros que les permitan cumplir con normas fitosanitarias y comerciales; reconocer la importancia de los sistemas agropecuarios locales para los pequeños agricultores y tener acceso a créditos oportunos y suficientes.

En el panel se mencionó que la agricultura familiar es de gran importancia para el gobierno de la República que, a través de las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y de Agricultura (Sagarpa), lleva a cabo un importante programa de huertos familiares y comunitarios que han permitido mejorar la alimentación de las familias y contar con pequeños excedentes de productos perecederos para su venta en los mercados locales.

Asimismo, el tercer objetivo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre es aumentar el ingreso de los pequeños productores y, en este sentido, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha incrementado y reforzado las compras a productores locales, como en el caso de la leche que adquiere el Programa de Abasto Social de Leche, a cargo de Liconsa, y los granos que compra Diconsa a los campesinos locales.