La Cruzada Nacional Contra el Hambre es sociedad civil, es voluntariado en acción aportando a causas sociales; es un capital de sociedad civil puro, afirmó el doctor Bernardo Kliksberg, pionero de la ética para el desarrollo, el capital social y la responsabilidad social empresarial, así como creador de la gerencia social.

Quien ha sido asesor de más de 30 países y presidentes de América Latina y Europa, además de organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU); Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Organización de las Naciones Unidades para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF); la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO); la Organización de los estados Americanos (OEA) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), entre otros, resaltó que este concepto de capital social puede ayudar a combatir la pobreza.

El también ex director del Proyecto de la ONU para América Latina de Modernización Estatal y Gerencia Social; de la Iniciativa Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo (BID-Gobierno de Noruega), y asesor principal de la Dirección regional del Programa de las Naciones Unidades para el Desarrollo (PNUD) para América Latina, habló de la efectividad para integrar las empresas y la sociedad civil a las políticas sociales. 

Explicó que el capital social se constituye a través de una sociedad civil organizada para bien, y como ejemplo mencionó a la Cruzada Nacional Contra el Hambre (CNCH). 
Kliksberg mencionó como elementos fundamentales para tener éxito en los mercados, la confianza, la capacidad sinérgica, esto es solidarizarse hasta en conductas mínimas, conocida ahora como inclusión social; responsabilidad social corporativa y valores éticos.

Explicó que la responsabilidad social corporativa tiene que ver con el buen trato a la gente, productos de buena calidad, el cuidado del medio ambiente y la transparencia; es pensar cómo la empresa puede involucrarse en políticas sociales, más allá de la donación.

Comentó que para que las empresas privadas ayuden a la Cruzada Nacional Contra el Hambre a reducir el número de pobres en México, no deben pensar en reemplazar el liderazgo total de la política social, ni limitar su rol a una visión egoísta o a dar donaciones, sino pensar creativamente cómo cuidar el valor social. 

Kliksberg finalizó al señalar que “tenemos potencialidad de altruismo; tenemos una América Latina rica en recursos naturales”, y recordar a Carlos Fuentes cuando dijo que si “algo se ha agotado en América Latina son los pretextos para justificar la pobreza”.

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