-El sistema de asistencia social del gobierno federal no ha fracasado, asegura, y señala que el reto es que dos millones de mexicanos en situación de pobreza puedan regresar a la clase media.

Pese a que hay casos de padres, hijos y nietos que dependen de programas de ayuda oficial, el sistema de asistencia social del gobierno federal no ha fracasado, porque las necesidades han cambiado y son menores, aseguró el secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade.
 
Sin embargo, reconoció que aunque la problemática sea diferente “falta un puente entre superar la carencia y lograr la inserción plena, productiva y de largo plazo”.
 
En entrevista para Grupo Imagen Multimedia, sostuvo que el gobierno federal dará continuidad en 2016 a la política en materia social, pues el presupuesto destinado a ese rubro permitirá llevar a cabo un combate integral a la pobreza, como se hace desde el inicio de este sexenio, y afirmó que así continuará.
 
‘“El Presidente planteó desde su Informe, y lo refrendó con la entrega del Presupuesto, que una de sus prioridades sería el seguir trabajando en esta agenda de inclusión que se plantea como pilar del gobierno y preservar en este entorno de dificultad presupuestal los programas que atienden directamente a los beneficiarios en materia de pobreza, y eso se reflejó en ese Presupuesto; desde el punto de vista de la Sedesol los programas en general se protegieron y los recursos serán muy parecidos a los que tuvimos en el 2015”, indicó el funcionario federal.
 
Sostuvo que esa tarea será compleja y representará una mayor coordinación entre las dependencias de los tres niveles e involucrar a la sociedad civil y a la iniciativa privada, pues el gobierno considera que la pobreza debe ser vista como un fenómeno multidimensional y se debe atender desde diversas aristas.
 
‘“El reto de la pobreza en México en sus muchas dimensiones implica sí un ejercicio público, una intervención directa, pero al final también implica la construcción de oportunidades, y en esa agenda de oportunidades hay la agenda de oportunidades que planteó el Presidente y el involucramiento también del sector privado”.
 
Expuso que la pobreza tiene muchos rostros y características para cada región, por lo que recalcó la importancia de trabajar coordinadamente y de manera simultánea.
 
Confió en que este método de trabajo dará como resultado una disminución notable de las carencias de aquí al final del sexenio, y mencionó que el reto es que los dos millones de mexicanos que se ubicaban en la clase media y que ahora se encuentran en situación de pobreza puedan emerger nuevamente.
 
‘“Nosotros aspiramos a que así sea; a lo que nos podemos comprometer es a un buen ejercicio de los programas, a una buena coordinación entre los programas y a una evaluación exitosa de las condiciones de aquellas familias que por la vía de los programas podamos intervenir”.
 
Aclaró que ningún programa está dirigido de manera específica a ese sector de la población, pues todos los programas están enfocados al combate de la pobreza extrema.
 
‘“Pero hay una incidencia del programa de Sedesol indirecta sobre la base de que los mexicanos tengan mejores capacidades para generar ingresos; si no tiene agua, si no tiene electricidad, si no tiene la certeza de que cuando llegue a los 65 años va a acceder a un programa de pensiones, su conducta, su toma de riesgos, la posibilidad de que pida un crédito para poner un pequeño negocio, la probabilidad de que se emplea aprovechando mejor sus capacidades va a ser menor”, explicó.
 
Destacó que sí hay posibilidad de que la atención a la pobreza genere mejor contexto para un mayor crecimiento. “Mientras más mexicanos podamos incluir y poner en capacidad de aportar, mejor entorno de crecimiento tenemos”.
 
La ratificación de Agustín Carstens al frente del Banco de México es otra muestra, dijo, de la decisión del presidente Enrique Peña Nieto de abatir la pobreza, pues esa institución es clave para mantener finanzas sanas y que los precios de la canasta básica se mantengan estables.
 
‘“Por eso el llamado del Presidente y el Paquete Económico responsable ayudan, porque uno de los elementos que más impactan en la pobreza es para aquella familia que tiene los mismos ingresos cuando el precio de los bienes que quiere consumir, que están en la canasta con la que se construye el indicador, suben de precio; ésa es vertiente de un trabajo de coordinación que tenemos que hacer”.
 
Diferencias
José Antonio Meade reconoció que la pobreza existe desde varias generaciones atrás, pero rechazó que se trate de un fracaso del Estado, y expuso que las carencias de los abuelos no son las mismas que las de sus hijos o las de sus nietos.
 
“Es un área de oportunidad, porque de los nietos a los padres, a los hijos, las carencias que han venido enfrentando unos y otros son menores y son diferentes; es muy probable que el abuelo que participó en Oportunidades no tuviera agua, no tuviera drenaje, no tuviera electricidad, no tuviera en su casa techo, muro y piso en firme, no tuviera acceso a la educación primaria.
 
‘“Es muy probable que el padre haya enfrentado un contexto mejor en términos de menores carencias y que el hijo probablemente la carencia por superar sea la del empleo, la de seguridad social, pero en un entorno donde la estructura de la vivienda sea mejor, los servicios que recibe también sean mejores. Ha habido una evolución entre el abuelo y el nieto, pero falta un puente entre superar la carencia y la inserción plena, productiva y de largo plazo”.
 
—En materia de combate a la pobreza, un país que no crece ¿no será un poco como un barco con un hoyo en el casco y el combate a la pobreza es simplemente estar sacando cubetadas de agua, que seguirá entrando agua en el barco? ¿Es un poco así?
 
—Desde alguna perspectiva. Pero primero en esa metáfora es mejor seguir sacando el agua del barco, porque eso de todas manera permite que se mantenga a flote; ciertamente los dos elementos interactúan y por eso la pobreza en México tiene esta visión de carencias y de derechos mínimos y un elemento adicional de ingresos, y los dos elementos funcionan
 
“En los dos hay temas que podamos hacer, no hay ninguna duda que un entorno de crecimiento ayuda, y ayuda de manera estructural, pero también es claro que para poder aprovechar, para que ese barco esté en posibilidad de aprovechar ese mejor viento que viene de dentro, pero también del entorno internacional, no tiene que no tener o que no estar haciendo agua, y la pobreza, efectivamente, lo que permite es que el barco deje de estar haciendo agua para que en la medida en que se constituya mejor viento llegue de la mejor manera a un nuevo puerto”.
 
La medición
El secretario de Desarrollo Social indicó que la medición de la pobreza es compleja y a nivel internacional cada nación tiene un método para llevarla a cabo, pero puntualizó que para obtener cifras confiables lo primero es un concepto claro de lo que implica padecer carencias y tener una visión más balanceada y real.
 
“Pelear un poco con la medición es como pelearse con la báscula; yo creo que estoy muy bien, mi nutriólogo piensa, sin embargo, que conforme a las mediciones debiera de estar mejor. Ciertamente es interesante cuando entendemos qué estamos midiendo, dónde pusimos los umbrales, cómo comparan esos umbrales con los del resto del mundo, pero ésa, que es la métrica que escogimos en su oportunidad, es una métrica que nos permite de manera consistente ponderar la evaluación.
 
“Es importante entender qué  estamos viviendo para poder ponderar si los esfuerzos, si de veras el abuelo está mejor o no que el nieto; una métrica distinta a lo mejor permitiría tener mucha más claridad de que el nieto está mejor que el abuelo, que sus carencias son menores y su conjunto de oportunidad mayor, y nos permitiría además de manera más clara el generar convicción de que muchas de estas políticas funcionan.
 
“Hoy tenemos esa métrica y tiene esa buena noticia de que estamos evaluando permanentemente y que podemos en un ejercicio más matizado, más pausado y más puntual ir ponderando dónde vamos bien para fortalecer y dónde vamos mal para hacer los ajustes que requiere”.
 
Aseguró que las mediciones del Coneval representan un instrumento para conocer cuáles programas están dando resultados y cuáles no.
 
Indicó que en el caso de la Cruzada Nacional contra el Hambre, el organismo ha reconocido tanto la capacidad de coordinación de la Federación para hacerlo más exitoso como el objetivo central en el combate a la pobreza extrema.
 
“Ciertamente la carencia de ingresos sigue, está muy presente, plantea un reto y refuerza la necesidad de que no solamente estemos coordinados en la perspectiva del apoyo, sino puenteando entre el apoyo y la capacidad de generar crecimiento y mejores empleos”.
 
Concentrado
 
Meade rechazó las voces que aseguran que su paso por Sedesol tiene como finalidad hacerse más visible rumbo a 2018, y aseguró que seguirá concentrado en esta función que le encomendó el Presidente hacia 2016 “y entregando buenas cuentas”.
 
Señaló que el hecho de pasar de ser canciller a titular de la Sedesol no representó un cambio significativo de funciones, pues “hay un deseo de cerrar  brechas, de cerrar una brecha de México con el mundo y una mayor participación de México en él”.
 
Destacó el gesto de ser invitado a la toma de protesta del nuevo líder del PRI,  aun cuando no es militante de ese partido, y dijo que ha mantenido un diálogo fluido con los partidos y bancadas en el Congreso, ya que “me parece que los partidos en esto juegan un papel muy relevante”.