A un año de la puesta en marcha de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, recibió la instrucción del presidente Enrique Peña Nieto de acelerar las acciones de la estrategia para atender a los municipios fronterizos, a las ciudades –sin descuidar las zonas rurales- y las comunidades de Michoacán en la meseta purépecha y en tierra caliente.

Momentos antes, la titular de la Sedesol había informado que a 12 meses de su puesta en marcha, la Cruzada atiende a tres millones de los siete millones de mexicanos planteados como población objetivo, quienes ya ejercen plenamente su derecho a la alimentación y tienen el respaldo del gobierno de la República.

En este municipio de la huasteca hidalguense, Robles Berlanga aseguró que en los 400 municipios considerados en la primera etapa de la Cruzada, hoy existe un gran movimiento de participación ciudadana, en coordinación con dependencias de los tres órdenes de gobierno, para llevar prosperidad y desarrollo a las comunidades más marginadas y remotas del país, donde viven todavía personas que se acuestan sin haber comido lo suficiente.

Sin embargo, precisó, “cuando vemos los rostros de felicidad de un niño o una niña en un comedor comunitario; el de una madre que sabe que sus hijos están bien alimentados; de mujeres que participan en proyectos productivos; de un jefe o jefa de familia que recibe una vivienda o de quienes rescatan comida que se desperdicia para llevarla a la mesa de quien tiene hambre, sabemos que estamos haciendo bien la tarea y construyendo prosperidad para México”.

En este municipio de la huasteca hidalguense, la funcionaria federal dio a conocer que como resultado del trabajo coordinado, hoy se cuenta con dos mil 845 comedores comunitarios; 294 mil familias tienen la tarjeta del Esquema de Apoyo Alimentario SINHambre, que les permite adquirir 13 productos básicos en las tiendas Diconsa; más de 400 mil familias se han incorporado a Oportunidades y 63 mil 566 familias al Programa de Apoyo Alimentario.

Destacó que como parte de este esfuerzo, por primera vez las tiendas Diconsa ampliaron su cobertura a las zonas urbanas, como igual hizo Liconsa al llevar la leche fortificada a las comunidades rurales de alta marginación.

Dijo al presidente Peña Nieto: “usted nos instruyó poner en marcha la Cruzada Nacional Contra el Hambre; cuando nos dijo que México no puede ser un país incluyente, en paz y próspero, si hay mexicanos que no pueden ejercer su derecho a la alimentación. ¡Es inaceptable!” 

“Hoy le decimos que el gran protagonista de este esfuerzo es el pueblo de México, la sociedad mexicana que hoy está en movimiento”, enfatizó.

Ante cientos de indígenas nahuas, brigadistas, legisladores, funcionarios federales, estatales y municipales, así como el gobernador Francisco Olvera Ruiz, la titular de la Sedesol informó que hoy 1.3 millones de beneficiarios tienen acceso a leche fortificada; se han instalado 684 tiendas y 164 Unidades Móviles Diconsa para atender a 1,889 localidades, y más de un millón de personas se han afiliado al Programa Pensión para Adultos Mayores +65.

Al destacar la participación de las dependencias de los tres órdenes de gobierno, la funcionaria federal detalló que se ha avanzado en el abatimiento de la desnutrición con la instalación de 2 mil 957 comedores escolares en Escuelas de Tiempo Completo, además del suministro de suplementos alimenticios a 882 mil niñas y niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y en lactancia.

Agregó, que con apoyo de la Secretaría de Salud, se ha dado seguimiento a 718 mil niñas y niños menores de cinco años en peso y talla, y se han realizado 33 mil reuniones con Grupos de Orientación Nutricional.

Se ha trabajado, dijo la secretaria Robles Berlanga, para aumentar la producción e ingreso en zonas rurales a través del impulso de 146 mil 81 proyectos de producción agrícola, producción de autoconsumo y huertos familiares; compra de 517 millones de litros de leche a 11 mil productores nacionales; apoyo a 236 mil proyectos productivos en favor de 387 mil empresarios sociales, así como mil 542 proyectos productivos en comunidades indígenas.

Para minimizar las pérdidas post-cosecha y mermas de alimentos, el gobierno de la República trabaja con la Asociación de Bancos de Alimentos (AMBA) y la Confederación de Centrales de Abasto, con lo que se han recuperado 14 mil toneladas de alimentos frescos.

“En todo este esfuerzo hemos trabajado de la mano con la sociedad civil, que es el eje del corazón de la Cruzada, para lo cual se integraron más de 57 mil comités comunitarios y 10 mil jóvenes brigadistas, hombres y mujeres, que ponen su corazón y su pasión para abatir el hambre en México, jóvenes de todas las universidades del país”, aseguró la secretaria Robles Berlanga.

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