México, D. F., a 10 de abril de 2013

Intervención de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, durante la instalación y toma de protesta del Consejo Nacional de la Cruzada Contra el Hambre.

Muchísimas gracias.
Yo les reitero el agradecimiento por la presencia de todas y de todos ustedes en este evento.
Gracias por responder al llamado que hizo el presidente Enrique Peña Nieto, desde el 24 de enero, a la sociedad civil para involucrarse en este proyecto muy ambicioso, titánico, que tiene que ver con erradicar el hambre y la pobreza extrema en el país.
Quisiera compartirles lo que está surgiendo en nuestra ida ya directamente a los municipios, lo que está surgiendo en los municipios donde estamos aplicando el modelo piloto, sobre todo en la parte urbana, que realmente nos lleva a una reflexión en muchos sentidos, no solamente en el aspecto ético y moral de lo que estamos viendo, de esa desigualdad, de esa pobreza tan lacerante, sino reflexiones hasta teóricas y metodológicas que nos lleven a profundizar en políticas públicas eficaces que, ojalá, podamos compartir y aplicar los modelos en lo que ustedes tienen ya mucha experiencia, pero también reconvertir y transformar, porque los retos que nos está planteando esta intervención son enormes.
Estamos viendo situaciones, no se si ustedes vieron los reportajes que están saliendo esta semana a propósito de las zonas urbanas y se cuestionaba por qué habíamos incorporado municipios urbanos a la Cruzada Nacional Contra el Hambre; por qué habíamos puesto a delegaciones del Distrito Federal.
Con ver estos reportajes y ver la situación de miles de mexicanos y mexicanas, de niños y niñas que se duermen sin comer, sin tener alimentos, verdaderamente el desafío que tenemos es enorme.
Yo sé que con la colaboración, el apoyo, el trabajo de todos ustedes y de todos aquellos que se quieran seguir sumando a este Consejo Nacional, porque se trata de incorporar, de incluir, de que todos aquellos que quieran sumar su granito de maíz, puedan hacerlo.
Aquí no vamos nosotros a calificar ni vamos a ser juzgadores de quienes sí y quienes no.} Quienes quieran aportar su experiencia, su trabajo, su talento, para que estas mexicanas y estos mexicanos puedan estar en mejor condición, son bienvenidos, y así lo hemos hecho a lo largo de todos estos días del mes de la Cruzada Contra el Hambre. Entonces, yo quiero saludarlos de manera especial y transmitirles un saludo del presidente Enrique Peña Nieto que, como ustedes saben, concluye hoy su gira por Asia, pero evidentemente está muy al tanto y al pendiente de la instalación de este Consejo que forma parte del Sistema Nacional que por decreto se estableció y acompañará a la Cruzada Nacional Contra el Hambre, este brazo de la sociedad civil que para el gobierno es importantísimo. Nos acompañan hoy aquí, como ha dicho María Angélica, organizaciones civiles surgidas de la iniciativa de mexicanos que han decidido dejar de ser sólo habitantes para convertirse en ciudadanos y transformar su entorno y comunidades. Nos acompañan también organizaciones internacionales que tienen muchos años trabajando en el diseño de agendas para el combate a la pobreza y la atención a grupos altamente vulnerables, como los niños y las niñas. Y no podían faltar las organizaciones que se dedican a la evaluación de las políticas públicas, porque queremos que la Cruzada Nacional Contra el Hambre sea permanentemente evaluada y fiscalizada.
Nos acompañan integrantes de organizaciones dedicadas al desarrollo rural, a la producción, a la recuperación de abasto de alimentos, a la educación, a la salud, al cuidado del medio ambiente; organizaciones dedicadas a promover la equidad de género. Hay personalidades aquí que, por sí solas, constituyen una institución y cuya labor en favor de los que menos tienen son un ejemplo y fuente de inspiración para todos. No me alcanzaría el tiempo para describir a detalle la riqueza, la pluralidad de este Consejo, donde cada uno de sus integrantes se caracteriza por un liderazgo público, construido a través de un trabajo comprometido con la comunidad, lo mismo en las zonas rurales que en las grandes ciudades, donde cada uno de sus integrantes se ha ganado el respeto de los ciudadanos por su rectitud, valores, pero sobre todo por su responsabilidad con lo público. Aprovecho para agradecer el acercamiento que han mantenido, particularmente con el Instituto de Desarrollo Social; el agradecimiento a muchos de ustedes que participarán en la Feria de las Organizaciones de la Sociedad Civil, que estaremos realizando el 19 y 20, y que fue parte de lo que platicamos cuando se instaló este Diálogo Permanente con las Organizaciones de la Sociedad Civil y la importancia de mostrar, de visibilizar este trabajo anónimo que muchas veces se realiza ahí, en las comunidades, y que la mayoría de los ciudadanos no conoce o no conocemos, y que es muy importante dar a conocer y vincular al propio aparato público, porque ahí estarán representantes de diversas secretarías y de diversas dependencias del Gobierno federal para vincularlo con el trabajo y el quehacer de cada uno de ustedes en esta feria, que tendremos el 19 y 20 de abril. Hoy, con la instalación de este Consejo, damos cauce y hacemos realidad la convocatoria que hiciera el presidente de la República. El Pacto por México y la Cruzada Nacional Contra el Hambre nos han devuelto la seguridad de que sí podemos, a pesar de nuestra pluralidad, incluso de nuestras diferencias, caminar juntos y tomar acuerdos en favor del país y de los mexicanos que más lo necesitan.
 Teníamos que actuar con decisión, con profunda voluntad política; romper paradigmas y abandonar zonas de confort.
Teníamos que reconstruir lo público con la participación de los ciudadanos; abrir las políticas públicas a las voces que provienen del tejido social. Teníamos que buscar la convergencia en nuestra pluralidad social, para articular una gran alianza a favor de un México sin hambre. Hoy juntos, gobierno y sociedad, vamos por ese objetivo para derrotar al hambre que, como se ha señalado, constituye una vergüenza nacional.
 En la Cruzada Nacional Contra el Hambre vamos a demostrar que sí podemos; que los mexicanos, unidos, podemos cambiar a México, transformar a México, mover a México.
Como lo hemos señalado en múltiples ocasiones, esta Cruzada no tiene que ver exclusivamente con el tema alimentario y rebasa, con mucho, la decisión de repartir simplemente despensas. Se trata de poner en práctica el Modelo Integral de Desarrollo que permita que estos mexicanos y estas mexicanas reciban los derechos que mandata nuestra Constitución; por eso hemos decidido, como se nos ha recomendado por expertos, dejar de hablar de beneficiarios y, a partir de ahora, hablar de derechohabientes, de ciudadanos que tienen derechos, por los cuales vamos a trabajar.
Y vamos a trabajar aprovechando la enorme reserva de proyectos, ideas, iniciativas y experiencias que tienen todos ustedes.
Lo vamos a hacer construyendo ciudadanos, empoderando a las comunidades, a las mujeres, a los jóvenes, para que se conviertan en agentes de su propio desarrollo.
Gracias, de verdad, a todos, porque con su incorporación a la Cruzada ganan los ciudadanos, gana el capital social en la construcción de una sociedad más cohesionada, más solidaria, donde ustedes y nosotros vamos a mover a México. Vamos a seguir haciendo de la Cruzada un espacio de consenso político gubernativo y ciudadano para un México incluyente y con mayor liderazgo.
Vamos a trabajar por esos 7.4 millones de mexicanos que sufren hambre, y por todos los mexicanos y las mexicanas que hoy padecen desigualdad y pobreza en nuestro país. Vamos a actuar con decisión y con eficacia, utilizando todos los instrumentos a nuestro alcance para cambiar el rostro social de México.
Muchas gracias nuevamente.
Vamos juntos a mover a México.
 ooOoo