Navenchauc, municipio de Zinacantán, Chis., a 19 de abril de 2013

DISCURSO PRONUNCIADO POR LA SECRETARIA DE DESARROLLO SOCIAL, ROSARIO ROBLES BERLANGA, DURANTE EL INICIO DE ACCIONES DEL PROGRAMA SIN HAMBRE, CRUZADA NACIONAL CONTRA EL HAMBRE.

 -SECRETARIA ROSARIO ROBLES BERLANGA: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
Saludo con gusto a nuestro invitado especial Luiz Inácio Lula da Silva. Quiero decirle, señor expresidente, que el Programa Hambre Cero en Brasil, inspiró, en buena medida, la Cruzada Nacional Contra el Hambre.
Licenciado Manuel Velasco Coello, Gobernador Constitucional del Estado de Chiapas; ciudadano José Sánchez de la Cruz, Presidente Municipal de Zinacantán; distinguidos miembros del presídium; distinguidos funcionarios Federales, estatales y municipales; señoras y señores; medios de comunicación.
Señor Presidente: El 21 de enero, aquí mismo, en Chiapas, en el Municipio de Las Margaritas, usted anunció uno de los programas más importantes de su Gobierno: La Cruzada Nacional Contra el Hambre. Hoy, damos cuenta en el marco del mes dedicado a concientizar sobre la problemática de hambre y pobreza extrema en el país, de los avances registrados a casi tres meses de distancia y de la aplicación en la práctica de una estrategia integral, transversal, que rebasa el asistencialismo, que incorpora la participación social y que tiene en la inclusión productiva uno de sus elementos más importantes.
La Cruzada Nacional Contra el Hambre es una estrategia que convoca, que mueve, que despierta la solidaridad y que lleva a la conclusión de que combatir el flagelo del hambre, es tarea primordial del Gobierno, sí, pero también, de toda la sociedad. A casi tres meses de distancia de este importante anuncio, podemos constatar las siguientes acciones: Se instaló la Comisión Intersecretarial, que cuenta con la participación de todas las Secretarías y que ha agrupado 70 programas de diverso tipo para su aplicación, en los 400 municipios de la Cruzada.
Esta Comisión empezó a trabajar en los municipios que escogimos, a manera de piloto. Uno en la montaña guerrerense Mártir de Cuilapan, y otro en la Colonia Simón Bolívar de Acapulco; y en las acciones que ya se emprendieron, simultáneamente, en los municipios prioritarios de la Cruzada Nacional Contra el Hambre. Se instituyó, también, el Consejo Nacional de la Cruzada Contra el Hambre, con la participación de organizaciones de la sociedad civil y se formó el Comité de Expertos, con personalidades de alto nivel académico y profesional. Se han firmado Acuerdos para el Desarrollo Incluyente con 21 Gobernadores del país, con el objetivo de coordinar esfuerzos, evitar duplicidades y sumar la voluntad de todos los órdenes de Gobierno.
En esta firma han participado Gobernadores de diferente signo político, sin exclusión alguna, porque se trata de una causa que nos hermana, que es de todos y que está por encima de cualquier diferencia partidaria. Los acuerdos restantes, los firmaremos en los próximos días, incluyendo el que corresponde al Distrito Federal. Se ha convocado a la sociedad a ser parte de la Cruzada.
Hoy mismo, se inauguró una feria en la que participan más de 200 organizaciones de la sociedad civil que se dedican todos los días al trabajo comunitario y que hoy, encuentran un espacio para visibilizar su esfuerzo, compartir buenas prácticas y modelos exitosos.
Se han firmado convenios para apoyar a la Cruzada con universidades públicas y privadas, tanto nacionales como estatales, destacando la UNAM, el Politécnico Nacional, la UAM y el Tecnológico de Monterrey. Y se ha convocado a los jóvenes para que a través de la cultura, se involucren y participen, además, como brigadistas y voluntarios en las tareas de alfabetización y trabajo directo en las comunidades. Se han sumado a esta titánica tarea, muchas voces que dan cuenta de la pluralidad en nuestra sociedad y, sobre todo, del ánimo incluyente de este Gobierno, desde empresas privadas hasta organizaciones sociales de diversa índole.
Quiero destacar, en particular, la Red de Pueblos Indígenas, porque más del 50 por ciento de los municipios considerados como prioritarios, son indígenas. Este Gobierno considera fundamental, empezar a saldar una deuda histórica con estos pueblos y considerarlos como lo que son, sujetos con derechos plenos. Se ha iniciado también, el proceso de capacitación de 500 mil mujeres en el país, en aspectos relacionados con la nutrición, porque estamos seguros de que son nuestras principales aliadas, para que el alimento llegue de mejor manera y con más calidad a las familias.
Porque queremos empoderar a las mujeres para que ellas, también, ejerzan su derecho pleno a la alimentación. Es sabido que donde hay poco que comer, son las primeras en quitarse el alimento de la boca para dárselo a los hijos.
Hemos iniciado ya el trabajo en los 400 municipios. Prueba de ello es este Municipio de Zinacantán, que tanto como usted, señor Presidente, y como nuestro distinguido invitado, Luiz Inácio da Silva, han podido observar, que se trata de un enfoque integral, basada en una noción de derechos y en la necesidad de garantizar el acceso a la alimentación, a la vivienda, a la salud, a la educación, a la seguridad social y a los servicios.
Y se han realizado asambleas en las que ha participado la comunidad, en las que se han definido prioridades y se han formado comités, porque algo que distingue a esta política social de nueva generación, es precisamente la participación comunitaria que garantiza una mayor cohesión y fortalecimiento del tejido social.
 Señor Presidente: La Cruzada Nacional Contra el Hambre, es un proyecto de todos los mexicanos. Apenas iniciamos.
Tenemos mucho camino aún que recorrer. México ya se está moviendo porque usted puso el dedo en la llaga al colocar este tema como prioritario en la agenda nacional.
México ya se está moviendo, porque usted nos ha convocado a unir nuestras manos y nuestros corazones para alcanzar un anhelo de justicia e igualdad. Usted nos ha convocado a luchar por una Patria sin hambre. Ese será su legado: Menos hambre para México.
Y menos hambre significa, señor Presidente, libertad e igualdad.
Muchas gracias.