México, D. F., 30 de enero de 2014

Mensaje de Rosario Robles Berlanga, secretaria de Desarrollo Social, al clausurar el foro nacional de Consulta en el Marco del Programa Nacional de Desarrollo Social 2014-2018

Muy buenas tardes a todas, a todos.
En primer lugar, quiero agradecer su participación, sus propuestas, para construir el Programa Nacional de Desarrollo Social 2014-2018. No solamente porque la ley lo mandata hemos hecho este esfuerzo de consulta pública, sino porque ha sido una instrucción y una disposición del presidente Enrique Peña Nieto que su gobierno sea un gobierno abierto y cercano a la gente, y que la política pública incorpore experiencias, propuestas, visiones, que se han construido desde la sociedad y desde la Academia y que deben ser parte fundamental de esta política social de nueva generación.
Quisiera destacar algunos aspectos que nos distinguen, o que distinguen a esta política social que tiene como objetivo construir un México Incluyente. En primer lugar, un enfoque de derechos.
Ya no estamos hablando de apoyos, de clientelas; estamos hablando de mexicanos y mexicanas que, como se decía hace un momento por Gabriel O'Shea, tienen derechos que consagra la Constitución por el simple hecho de haber nacido en este país. Por eso es que hemos tratado de que, en un lenguaje diferente e incluyente, ya no hablemos más de beneficiarios, sino de derechohabientes, de hombres, de mujeres, de jóvenes, de niños, de niñas, que tienen derechos; que la Constitución mandata puedan ejercer los derechos y el Estado garantizar este ejercicio. Un enfoque que tiene que ver con la igualdad, con una visión transversal que plantea como un aspecto fundamental la perspectiva de género; pero no sólo esta perspectiva sino, de manera muy importante también, la incorporación de una agenda de jóvenes o de juventudes, la visión indígena y, por supuesto, que de manera transversal se plantee toda una política de derechos con relación a las personas con discapacidad.
Una política social de nueva generación que plantea que la coordinación es fundamental, a nivel intersecretarial y entre los tres órdenes de gobierno. El desarrollo social no es materia de una Secretaría; el desarrollo social es materia del gobierno de la República, de los gobiernos estatales y de los gobiernos municipales. Y sólo podrá ser eficaz y efectiva en la medida en que exista esta coordinación; que se rompa la lógica sectorial y se construya una verdadera política transversal que garantice la inclusión, el bienestar y la prosperidad de millones de mexicanos.
La política social de nueva generación implica concurrencia; que los programas y sus presupuestos estén alineados en función de metas y objetivos específicos. Nos hemos planteado, en el seno del Gabinete del México Incluyente, que toda nuestra estrategia social tiene que estar en función de los indicadores a partir de los cuales se miden la pobreza y la desigualdad en este país. Y estos indicadores no son más que los derechos: el derecho a la salud, a la vivienda, a los servicios en la vivienda, a la alimentación, a la seguridad social; el derecho a vivir de manera tranquila y con paz, y a tener una sociedad cohesionada porque está construida desde abajo y su tejido social está sano.
Por eso nos hemos planteado toda esta estrategia de concurrencia en donde hemos tenido ya un primer ejercicio importante a partir de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, y que ahora lo hacemos de manera fundamental a partir de recuperar la rectoría en un fondo sustantivo para el desarrollo social, que es el Fondo de Aportaciones a la Infraestructura Social, el Ramo 33, que no cumplía los objetivos y que hoy estamos alineando en función de indicadores, porque estamos hablando de más de 57 mil millones de pesos que ejercen los estados y los municipios y que no estaban en función de esta lógica, que es fundamental desarrollar.
Esta política social de nueva generación plantea trascender el asistencialismo y plantear una inclusión productiva. Por eso hemos hablado de democratizar la productividad, porque no se puede pensar que hay salidas productivas,si no construimos desde abajo las posibilidades de incorporación productiva de millones de mexicanos. Las estadísticas, los datos, las mediciones de la pobreza en el país, demuestran que no es suficiente con las transferencias monetarias para resolver de raíz el problema de la pobreza en México; que tenemos que dar un paso más allá; que tenemos que convertir estas transferencias monetarias en la plataforma temporal que permita a la gente vincularse a un proyecto productivo, a un empleo, a una salida productiva, y construir su propia salida, su propia historia de éxito, que eso es lo que garantiza la autonomía y la dignidad. Una política social de nueva generación involucra a la gente, se construye desde abajo; en primer lugar, desde el territorio, y por eso hemos concebido al territorio como el eje articulador de toda la política; hemos dejado atrás la idea de una política que se diseña desde la oficina y hemos ido, todas las secretarías que participan en este esfuerzo, a construir, a alinear, a trabajar desde el territorio, para poder coordinar ahí y transformar, como lo ha planteado el presidente Enrique Peña Nieto, el entorno en el que se desarrollan estas comunidades. Y es también una política de participación social y comunitaria. La hemos acompañado y la estamos acompañando con la participación social, recuperando el esfuerzo colectivo y la tradición colectiva del pueblo de México para planear, para decidir, para aportar y para vigilar el uso de estos recursos y el cumplimiento de metas y objetivos. Hemos planteado, como parte de toda esta estrategia, primero combatir la parte más dolorosa, más lacerante, la que nos debe indignar y mover a todos, que es el hambre.
Por eso la Cruzada Nacional Contra el Hambre, pero eso es el piso básico, mínimo, en el que todos los mexicanos y mexicanas puedan ejercer su derecho a la alimentación, como la plataforma básica a partir de la cual tenemos que desarrollar más posibilidades.
Pero estamos hablando de 53 millones de mexicanos que viven procesos de exclusión y que no pueden ejercer plenamente los derechos sociales que consagra nuestra Constitución. Por eso se han emprendido, de manera importante, proyectos como el de Seguridad Social Universal, que es uno de los grandes planteamientos del presidente Enrique Peña Nieto para abonar en la construcción de este México Incluyente; definir que el combate a la pobreza no solamente se debe dar en las comunidades alejadas, marginadas, en los municipios indígenas o rurales de este país, sino también, de manera importantísima, en las ciudades, porque ahí se concentra la mayoría de las personas en pobreza de este país. De los 53 millones de pobres, 36 millones están en las zonas urbanas de México, y haber abandonado el combate a la pobreza en las zonas urbanas es lo que nos ha fragmentado, nos ha polarizado y nos ha generado situaciones de violencia que hoy tenemos que combatir. Por eso, el combate a la pobreza urbana se convierte también en un ente fundamental en toda esta estrategia que queremos y que estamos impulsando. Finalmente, esta política social de nueva generación va de la mano del crecimiento económico, de la generación de empleo y de una equitativa distribución del ingreso.
 El México Incluyente no se puede entender sin el México Próspero. Por eso el año pasado fue un año de grandes reformas, de reformas trasformadoras que sientan las bases para el desarrollo económico y el crecimiento del país. Nos toca a nosotros, los responsables de la política social, a todas las Secretarías y órganos de gobierno que formamos parte del México Incluyente, convertir estas reformas en verdaderos procesos de bienestar y de prosperidad para la gente. Nos toca que estas reformas se sientan ahí, donde está la gente, el ciudadano, la ciudadana, los jóvenes, los niños y las niñas, y que vean que este gran esfuerzo trasformador no tiene otro objetivo más que el bienestar, la prosperidad; en una palabra, la felicidad de millones de mexicanos.
¡Muchas gracias por estar aquí! 
El día de hoy vamos a clausurar este proceso de participación, que no sólo se dio en estas mesas de trabajo y por las que estamos muy agradecidos, sino también a través de nuestra página electrónica.
He pedido al subsecretario ( Juan Carlos) Lastiri que podamos replicar este esfuerzo a nivel regional, para que alimentemos todavía más este Programa Nacional de Desarrollo Social con las diversas visiones y con las perspectivas desde las regiones que cada una tiene, sus propias características, en el país. Siendo 30 de enero, al cuarto para las tres de la tarde, declaramos clausurado este evento para construir el Programa de Nacional de Desarrollo Social, esta consulta pública para el programa 2014-2018. ¡Muchas gracias!
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