San Felipe del Progreso, a 19 de junio de 2013

Intervención de la Secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, durante la Segunda Reunión Intersecretarial de la Cruzada Contra el Hambre y firma de convenios con la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y con el gobierno del Estado de México.

Muy buenas tardes.
Muchísimas gracias, Dr. Eruviel Ávila Villegas, muchas gracias por sus palabras, por su hospitalidad. Señor gobernador gracias. Señor Abraham Monroy Esquivel, presidente municipal de San Felipe del Progreso. Gracias también por recibirnos esta mañana en este municipio tan emblemático. Gracias al doctor Jorge Olvera García por la firma de este convenio tan importante, con la Universidad Autónoma del Estado de México.
Gracias a todos los que aquí están: funcionarios, delegados federales, presidentes municipales. A nuestro delegado aquí, en el Estado de México, Fernando Alberto García Cuevas.
A nuestro subsecretario, pero que lo mexiquense no se le quita, a pesar de que ahora lo traemos de tiempo completo en Chiapas, Ernesto Nemer. Muchas gracias. A nuestro coordinador de Asesores, Enrique González Tiburcio, que es responsable además de todo el trabajo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre aquí, en el Estado de México.
A Elizabeth Vilchis, nuestra secretaria de Desarrollo Social aquí, nuestra contraparte a nivel del Estado de México. Muchísimas gracias a todos. La verdad estoy muy contenta con este evento, porque estamos demostrando que las cosas se están haciendo diferentes.
Con el presidente Enrique Peña Nieto, el esfuerzo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre se traduce en una manera diferente de gobernar y de trabajar. Venimos de un periodo de absoluta falta de coordinación.
Primero, entre las dependencias federales. No había coordinación a nivel del propio gobierno Federal y sus diversas dependencias. Y después, una falta de coordinación entre los tres niveles de gobierno: gobierno federal, gobierno estatal y gobierno municipal.
En la Cruzada Nacional Contra el Hambre, con la instrucción precisa que tenemos del presidente Enrique Peña Nieto, estamos trabajando de manera coordinada. Esto, en sí mismo, es ya un resultado de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, porque hemos definido al territorio como el eje articulador de toda la estrategia.
De una estrategia que tiene que llegar de manera coordinada, concurrente, para evitar duplicidades, para sumar y, en consecuencia, multiplicar los esfuerzos que, En segundo lugar, veníamos de un contexto de absoluto desmantelamiento de las instituciones dedicadas a la política social.
En la medida que se privilegió exclusivamente, y se pensó, que toda la política social eran las transferencias monetarias, se desmanteló la institucionalidad. Hemos tenido que ir a construir una nueva dimensión institucional.
La construcción de estas comisiones intersecretariales, interinstitucionales, ya en 31 entidades de la República; el que estén definiendo estrategias de intervención y reacción conjunta; de que ya de los 400 municipios, hoy en 390 y tantos tengamos comisiones municipales que aterricen el trabajo, nos habla de que estamos avanzando en la construcción de esta nueva institucionalidad, de estos nuevos mecanismos que nos permitan aterrizar nuestros programas de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.
Se dice fácil, pero es un esfuerzo gigantesco. No es fácil coordinarse después de una inercia de falta de coordinación, de una inercia donde nadie se habla, donde no había diálogo. No es fácil generar lineamientos que permitan definir que es ahí, en lo local, en el territorio, en el municipio, donde tenemos que trabajar de manera coordinada para que realmente tengamos eficacia.
 Y no es fácil tampoco someternos a la evaluación, porque como aquí nos ha informado nuestro delegado, tenemos grupos de trabajo que atienden a carencias y, en particular, a indicadores que tenemos que mover porque es lo único que nos va a demostrar que realmente la Cruzada Nacional Contra el Hambre está teniendo resultados.
Los indicadores relacionados con la carencia alimentaria, por supuesto, en primerísimo lugar, porque estamos combatiendo el hambre. Pero como aquí se ha dicho, el hambre tiene que ver mucho más allá que la simple obtención o el acceso a los alimentos.
La gente tiene hambre de muchas otras cosas. Tiene hambre de vivir con dignidad y justicia, y por eso tenemos que modificar indicadores relacionados con la educación, el rezago educativo, con la situación de salud, con el ingreso, la vivienda, con los servicios de la vivienda.
Como el pasaje de Domingo, que nos leyó el delegado, que relata con toda claridad, realmente, cómo una persona o toda una familia que entra en este universo de los 7.4 millones de mexicanos que hemos definido para la Cruzada Nacional Contra el Hambre, carecen de tres, cuatro, cinco o seis de estos derechos que se consagran en nuestra Constitución; no solamente no tienen un ingreso suficiente, no sólo no tienen una alimentación suficiente, sino que no viven una vida digna, no tienen acceso a la salud ni a una educación de calidad.
Entonces, en esto es que estamos trabajando en la Cruzada y por eso me parece muy importante el informe que se ha presentado aquí, por nuestro delegado, de cómo estamos avanzando; de cómo trabajamos coordinadamente las diversas delegaciones federales, que formamos parte de un esfuerzo que es del presidente de México, no es de la Secretaría de Desarrollo Social. Se trata del programa insignia, emblema, en materia social, del presidente Enrique Peña Nieto, y por eso tenemos que alinear programas, alinear recursos y aterrizarlos en esos 32 municipios del Estado de México y de los cuatro que hemos definido como inmediatos.
No quiere decir que los otros estén olvidados; en todos hemos empezado a trabajar pero tenemos que ir certificando con Unidades  Sinhambre para poder ir avanzando en todos los temas. Y también estoy muy contenta con la firma de este convenio con la Universidad Autónoma del Estado de México. Lo hemos hecho y lo estamos haciendo en las diversas entidades de la República con sus respectivas instituciones de educación pública.
Nos parece muy importante que se involucren en la Cruzada Nacional Contra el Hambre, que aporten su talento, su capacidad y, particularmente, este convenio con la UAEM que nos va a permitir incorporar a mil 700 jóvenes promotores comunitarios; jóvenes en su mayoría egresados de esta universidad, que nos permitan realizar este trabajo tan importante que es esencial y distingue también a la Cruzada Nacional Contra el Hambre, que es la participación social y comunitaria.
Estos jóvenes van a visitar casa por casa, nos van a permitir tener una radiografía exacta de cuál es la situación de estas familias, para que nuestra intervención sea mucho más eficaz.
Estos jóvenes van a escuchar a la comunidad en sus asambleas, para que nos definan prioridades, y nos van a ayudar a organizar a la gente en los Comités Comunitarios de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, para que sean las verdaderas contralorías sociales, la gente involucrada, la que nos esté exigiendo que cumplamos con los compromisos. Nadie mejor que ellos para que este programa tenga éxito y podamos al cabo de seis años, pueda el presidente Enrique Peña Nieto, dejar un legado de menos hambre en este país. Por eso es que estamos trabajando conjuntamente con las universidades, además de involucrar evidentemente su capacidad de análisis, de diagnóstico, para la problemática que estamos enfrentando.
Yo reconozco a la Universidad Autónoma del Estado de México, señor rector, como una institución que tiene una gran visión humanista, liberal, comprometida con la sociedad; una institución formadora de profesionistas portadores de valores éticos y democráticos, al servicio de la paz y la construcción de un México incluyente. Así es que, esta aportación de la Universidad, esta aportación que hoy concretamos con la firma de este acuerdo, va a ser realmente vital para la Cruzada Nacional Contra el Hambre.
Agradezco enormemente a todos ustedes. Les digo a l Apenas estamos empezando.
No estamos yendo a verificar ya todo lo que realizamos, sino lo que vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer y cómo vamos a combinar los tres niveles de gobierno nuestro esfuerzo para que esto sea una realidad.
La Cruzada Nacional Contra el Hambre es un programa muy generoso. Aquí no caben mezquindades, no caben tampoco distingos de diferentes partidos. Aquí estamos todos empeñados en que no haya hambre en México.
Quien ataca a un programa tan generoso se olvida de que cada hora muere un mexicano por desnutrición y que muchos de éstos son niñas, son niños. Que hay cientos de miles, millones de mujeres que se quitan un plato de la boca para que sus hijos puedan mal comer.
Yo creo que esto no da tiempo para discusiones de carácter político. Esto significa un verdadero compromiso social.
Estamos o no estamos con los que menos tienen, con los pobres entre los pobres, con los que han sido excluidos y que, como mexicanos, tienen todos los derechos.
Yo celebro que todos los que estamos aquí, empezando por el gobernador que nos ha apoyado con todo, se lo agradezco muchísimo, hemos elevado la mira, hemos entendido el sentido de esta Cruzada Nacional Contra el Hambre y, sin cortapisas, sin mezquindad alguna, nos hemos sumado a este gran esfuerzo que va a beneficiar a 850 mil mexiquenses, ni más ni menos.
Muchas gracias. 
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