Santa Ana del Valle, Oax., a 13 de marzo de 2014

Mensaje de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, en Santa Ana del Valle, en la Firma de Acuerdos de Coordinación entre la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y el Gobierno del Estado de Oaxaca

Maravilloso Santa Ana del Valle. Muchas gracias a todos, a todas, por recibirnos. Particularmente, señor gobernador Gabino Cué, le agradezco como siempre su hospitalidad, su disposición, su deseo de que trabajemos y de que sigamos trabajando conjuntamente, como ha sido también la instrucción del presidente de la República. Muchas gracias al presidente municipal, Rubén Bautista Morales, por recibirnos esta mañana. Gracias presidente. Gracias a la diputada federal Eufrosina Cruz. S ¿Cuándo van a mi tierra, cuándo van a mi tierra? Aquí estamos y pronto estará el presidente de la República aquí en Oaxaca, Eufrosina, gobernador. Por supuesto que vamos a llevar de manera muy directa esta invitación. Agradezco a la diputada Sonia López Cruz, y a todos los diputados y diputadas que aquí están, locales, federales. Gracias por su presencia a los delegados, funcionarios estatales. Por supuesto, a Nuvia Mayorga, nuestra directora de la CDI, con quien hemos trabajado de la mano y en la convicción de que la pobreza en nuestro país, en gran medida tiene esta cara indígena.
Por eso es que hemos sumado esfuerzos dos mujeres, tenía que ser; dos mujeres convencidas de esta lucha y de este trabajo, para que en el marco de la Cruzada Nacional Contra el Hambre empecemos a saldar esta deuda histórica con nuestros pueblos indígenas.
Gracias al subsecretario Juan Carlos Lastiri, que es además nuestro responsable de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, aquí en Oaxaca. Muchas gracias también a nuestro director general de Liconsa, Héctor Pablo Ramírez Puga, por su trabajo, por su compromiso, por toda esta labor que está realizando al frente de esta institución. Les agradezco a nuestros delegados, tanto al de Sedesol como al de CDI, su trabajo aquí en el estado.
Quiero, en primer lugar, transmitirles un saludo afectuoso del presidente Enrique Peña Nieto; decirles que dentro de la política social del gobierno hay tres estados que tienen una altísima prioridad: Chiapas, Guerrero y, por supuesto, Oaxaca.
La prueba es que desde que se echó a andar la Cruzada Nacional Contra el Hambre, el estado con más municipios que participó en el 2013 en este esfuerzo fue Oaxaca, con 133, y hoy, como lo decía el gobernador, para empatar la estrategia de desarrollo regional que tiene el gobierno de Oaxaca con esta estrategia de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, para que sumemos esfuerzos los tres órdenes de gobierno, es que hemos aumentado de 133 a 269 municipios en la Cruzada Nacional Contra el Hambre, cruzada que está dando resultados.
Cuando se puso a andar esta estrategia por el presidente Enrique Peña Nieto, se dijo que había una población objetivo de 7 millones de mexicanos que tenían hambre; que no podíamos permitir que niños y niñas se fueran a dormir sin haber comido lo suficiente, como sucedía y sucede aún en muchas regiones de Oaxaca; que no podíamos permitir que las mujeres se quitaran el plato de la boca, la comida de la boca, para que sus hijos tuvieran algo de comer. Por eso el presidente Peña, desde el primer día de su gobierno, lanzó esta gran campaña contra el hambre, para que 7 millones de mexicanos comieran mejor, pudieran ejercer el derecho, que está en nuestra Constitución, a la alimentación.
Hoy, a más de un año, un año dos meses, de que pusimos en marcha esta Cruzada Nacional Contra el Hambre, podemos decir que hemos avanzado: de esos 7 millones, hoy 3 millones de mexicanos y mexicanas ya comen mejor, gracias a la Cruzada Nacional Contra el Hambre. Son tres millones de historias. Lo decía bien Héctor Pablo: no son las cifras, son los seres humanos que están atrás de cada una de estas cifras; son tres millones de historias que nos ha tocado constatar en muchos de los municipios a los que hemos ido para verificar los avances de la Cruzada. Y parte muy importante de esta Cruzada Nacional Contra el Hambre, porque aquí no hay colores políticos; aquí sólo hay una causa que nos hermana, que es luchar contra la pobreza; aquí sólo hay una bandera, que es la de México. Por eso, porque hemos entendido que para poder lograr un triunfo en esta Cruzada necesitamos sumar esfuerzos, es que programas exitosos como el de cocinas comunitarias, aquí, de Oaxaca, lo hemos llevado a otras entidades del país, y quiero decirle, gobernador, que miles de niños de la montaña guerrerense; de tierra caliente, en Michoacán, del Nayar, en Nayarit; de Mezquitic en Hidalgo; del Mezquital en Durango, o en las zonas más pobres del Valle de México; en el Estado de México, miles de niños y niñas, de mujeres embarazadas o que están amamantando a sus hijos y de adultos mayores, hoy desayunan y comen en los comedores comunitarios de la Cruzada Nacional Contra el Hambre impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto.
Tenemos en estos comedores comunitarios, un espacio de convivencia tan importante, como el testimonio que una persona adulta mayor le hacía al presidente Peña. Le comentaba en un municipio indígena de la zona purépecha de Michoacán, que su esposa había muerto hace algunos meses; que no tenía quien le hiciera de comer, que estaba sólo, y que a partir del comedor comunitario que habíamos instalado, el desayunaba y comía todos los días, pero lo que más le quería agradecer, era que ya no estaba solo; que tenía amigos y amigas que todos los días lo acompañaban y eso le había dado una nueva vida. Esos son los testimonios que estamos recogiendo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre todos los días. Esta Cruzada Nacional Contra el Hambre, aquí, en Oaxaca, es también una realidad, porque hemos casi triplicado los beneficiarios de Liconsa. Lo que decía aquí nuestro director general es muy importante: más de 200 municipios indígenas de Oaxaca, por primera vez tienen la leche Liconsa, una leche que está dejando las grandes ciudades, o no sólo está en las grandes ciudades, que ahora está llegando a los municipios indígenas del país, porque es ahí donde hay hambre y es ahí donde tiene que estar la leche subsidiada del gobierno federal; esta leche fortificada, porque no hay mejor leche que la de Liconsa por lo que contiene, y hoy la van a tomar nuestros niños indígenas. Hemos incrementado, de manera considerable, la distribución de nuestros productos Diconsa, porque entendemos el carácter social de estas dos empresas.
Y hemos incrementado la compra a nuestros productores nacionales, mexicanos, pequeños productores, tanto de leche como de maíz y frijol de nuestras tiendas Liconsa y Diconsa. ¿Por qué? Porque estamos convencidos de que la mejor manera de combatir la pobreza es generando un ingreso digno, a partir del trabajo de la gente, y eso es lo que estamos haciendo. Por eso la importancia del enorme esfuerzo que está haciendo la Comisión de Pueblos Indígenas para  que sean los proyectos productivos los que marquen la pauta, porque es a partir de estos proyectos productivos, y lo acabamos de ver en todo este recorrido, que mujeres y hombres están saliendo adelante con dignidad, con su trabajo, no con dádivas, porque este gobierno del presidente Enrique Peña Nieto cree en la dignidad de la gente, en el trabajo, y que los mexicanos, y sobre todo las mujeres mexicanas, sacan adelante a sus hijos, aunque sea poniendo un puesto de quesadillas en la esquina, pero esos niños tendrán de comer, cuando esté ahí adelante una mujer.
Como ésta es nuestra convicción, como éste es el rumbo que nos hemos marcado, es que estamos transformando todo el Programa Oportunidades. Oportunidades está prosperando. Quiero decir a las mujeres que están en este lugar y que son beneficiarias del Programa Oportunidades, que ahora los niños y las niñas, los jóvenes que son becados hasta el bachillerato, a partir del próximo ciclo escolar, tendrán becas para estudiar su carrera profesional a través del programa Oportunidades que va a prosperar, que está cambiando. Y esos niños, y esas niñas, y esos jóvenes, cada año más de 200 mil jóvenes terminan el bachillerato gracias a este programa, pero ahí los dejamos.
Ahora van a incorporarse a los proyectos productivos que tiene el gobierno federal; van a ser becados para seguir estudiando y, además, van a ser la población prioritaria en el Servicio Nacional de Empleo, para que esos jóvenes encuentren trabajo y puedan también salir adelante construyendo su propia historia de éxito. Pero lo más importante, conscientes de que en el programa Oportunidades más del 90 por ciento de sus beneficiarias son mujeres, hemos establecido nuevas medidas. Una de ellas es que tengan acceso a créditos baratos para que puedan echar a andar sus pequeños proyectos productivos y sus empresas, y también que estas mujeres tengan acceso a la vivienda, gracias al Programa Oportunidades, porque lo mandató así el presidente Enrique Peña Nieto. De ahora en adelante, toda vivienda que esté con un subsidio del gobierno federal será escriturada a nombre de la mujer, para que esté protegida esa familia.
Eso es lo que estamos haciendo. Finalmente, como creemos en las mujeres y creemos en los hombres, porque hemos dicho que tenemos que derrotar la idea de que quienes viven en la pobreza sólo pueden vivir de subsidios; porque sabemos que, sobre todo en nuestras comunidades indígenas, hay riqueza cultural, hay identidad y hay fuerza, y como nos decían hace un rato y nos cantaban los niños mixes, nos cantaban que ellos han aprendido a luchar, y así es luchador nuestro pueblo, es que hemos apostado por esta vía productiva para poder  verdaderamente romper la pobreza y romper la desigualdad que todavía caracteriza a nuestro país. Aquí están estas mujeres productivas. Yo le pido a Azela Venga, venga por favor. Platíquenos su historia, platíquele a la gente cómo se sienten ustedes con estos proyectos que la Comisión de Pueblos Indígenas les ha apoyado y que les ha permitido apoyar y salir adelante con sus familias. Véngase, póngase aquí conmigo.
Platíqueles. Azela: Bueno, muy buenas tardes a todos.
Saludo con mucho respeto a la licenciada Nuvia Mayorga; a usted, maestra; al licenciado Gabino Cué Monteagudo; al ingeniero Jorge Toledo, que siempre nos ha recibido en sus oficinas, nos ha apoyado. Bueno, yo les puedo platicar que nosotros tenemos un proyecto.
En el 2011 la CDI nos apoyó con un recurso para elaborar nuestro plan de negocios.
 En el 2012 nos apoyaron para el plan de negocios; 2013 nos apoyaron para iniciar la construcción de nuestro parador turístico.
En el 2013 continuamos con nuestro parador y ahorita vamos a iniciar la tercera etapa. Contamos con el apoyo de la CDI, que nos dé el recurso para iniciar la tercera etapa. Agradecemos en verdad a la CDI, agradecemos al Rosario Robles: ¿Cuántas muje Azela: Ah, sí. Soy la que encabeza el grupo de artesanas de Santo Tomás Alieza. Somos 144 integrantes, que estamos trabajando en el parador. Agradecemos a la CDI, al licenciado Enrique Peña Nieto, que nos ha apoyado con este recurso para nuestro proyecto, de donde nosotros pensamos vamos a tener recursos para todas las familias de nuestro pueblo, porque la verdad es para todo nuestro pueblo el proyecto, porque nuestro pueblo es cien por ciento artesano, y vivimos de la artesanía. La verdad, le agradecemos a todos ustedes que nos hayan apoyado y esperamos contar con su apoyo para en adelante. Rosario Robles: Claro que sí, muchas gracias, gracias. Azela: Bueno, una cosa que para mí es muy importante de nuestro proyecto es el acceso al parador, porque aún no tenemos el acceso. Está en el libramiento a Puerto Ángel y el acceso todavía no nos lo autorizan. Pues, la verdad, es muy necesario. Rosario Robles: Muchas gracias, gracias. Pues como ella hay muchas historias.
Yo sólo quiero concluir diciendo que este trabajo conjunto que podemos hacer gobierno federal, gobierno estatal y los municipios, porque aquí están los presidentes municipales, nos va a permitir repetir estas historias a lo largo y ancho de Oaxaca y a lo largo y ancho del país. Muchas gracias nuevamente, gobernador. Estamos trabajando y yo le quisiera decir a Azela y a todas y a todos que no nos agradezcan; es nuestra obligación; somos servidores públicos.
 Este dinero no está saliendo del bolsillo de ninguno de nosotros; este dinero sale del bolsillo del pueblo de México, son los impuestos que tenemos que traducir en bienestar y en prosperidad del pueblo de México.
 Estamos trabajando para eso. Esa es la instrucción que tenemos del presidente Enrique Peña Nieto y nuestro único objetivo es que en caras, en rostros como el de Azela y muchas otras mujeres, hombres, niños y niñas se dibuje una sonrisa de felicidad.
Muchas gracias.
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