Manuel Feregrino: Bueno, a ver, vámonos a la entrevista que hizo Ricardo López Cordero con... pero sí, conclusión sí trabajamos el 1 de noviembre, con José Antonio Meade, el secretario de Desarrollo Social. Venga.

Ricardo López Cordero: Secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade, muchas gracias por acompañarnos, aquí para Fórmula Fin de Semana.

José Antonio Meade: Muchas gracias por el espacio, muy contento de estar acá contigo.

Ricardo López Cordero: Secretario, usted ha trabajo en donde diferentes administraciones, con diferentes presidentes de diferentes partidos, ¿cómo es el cambio de una administración a otra?

José Antonio Meade: Yo siempre he sido servidor público. Llevo trabajando en diferentes espacios desde 1991, hace ya mucho tiempo. Cada una de esas administraciones tiene sus diferentes estilos, sus diferentes prioridades y cada uno de (inaudible) nos ofrecen retos y oportunidades distintas.

Estas en particular, estas dos recientes me permitieron en una tener la oportunidad de servir desde en el giro de Hacienda, en las dos carteras importantes, nuestras dos carteras transversales; Energía con una agenda de futuro, eficiencia energética; en dos empresas muy importantes, en CFE y Pemex, necesitadas de un proceso de transformación que se dio ahora en esta administración.

Y ahora, le posibilidad que me da el presidente Peña Nieto de trabajar primero en la Cancillería y en Sedesol. Consiente y agradecidos con ambos; en los dos oportunidades, donde (inaudible) relevante para que por mucho tiempo ha tenido una vocación de servicio público.

Ricardo López Cordero: ¿Cómo es cambiar de la Cancillería a Sedesol?

José Antonio Meade: Fue un cambio relevante desde dos puntos de vista, el más claro, el más obvio es que ahora en vez de recorrer kilómetros por aire, los recorro por tierra, pero al final del día, los dos desempeños tienen una vertiente en lo que buscaba uno era acercar.

En un caso queriendo acercar México al mundo, el mundo a México, queriendo acercar los derechos de los migrantes con los derechos de los ciudadanos; y aquí lo que quiere uno es acercar las posibilidades de inclusión para más mexicanos, buscar la manera de empoderarlos en el ejercicio de varios derechos.

Ricardo López Cordero: Y ha sido secretario de Energía, secretario de Hacienda, secretario de Relaciones Exteriores y ahora secretario de Desarrollo Social, ¿tiene alguna secretaría favorita?

José Antonio Meade: Yo creo que cada una tiene su propia vocación, su propia mística, su propio... naturalmente su propio desempeño. Son muy diferentes entre sí, implican distintos retos, implican diferentes empeños, pero cada una ha tenido en mi propia trayectoria su espacio, su emoción y básicamente la oportunidad en cada una de desempeñarme. Entonces estoy contento de haberlos ocupado, estoy contento de lo que en ellas he aprendido, y espero que de lo que he aprendido en ellas pueda ahora aportar en esta, con talento, con emoción, con muchas ganas y con más fuerza.

Ricardo López Cordero: Hemos leído en muchas columnas, diferentes periodistas, diferentes articulistas que dicen: "Habiendo ocupado tantas secretarías y habiendo estado en el servicio público por tantos años, José Antonio Meade es presidenciable".

José Antonio Meade: Mira, yo creo que hoy soy secretario de Desarrollo Social, es una gran oportunidad, yo creo que para quien tiene función en el sector público, pocas carteras, pocos espacios tan relevantes, con tanta posibilidad de trabajar cerca de la gente, de transformar que las que tiene la Secretaría, y yo estoy empeñado en no distraerme más que en este empeño, en esta oportunidad y en esta labor.

Ricardo López Cordero: ¿Entonces de las elecciones de 2018 no hablaremos, sino hasta en un par de años?

José Antonio Meade: De las elecciones de 2018 no hablaremos, pero hablaremos solamente del trabajo que tenemos ahora enfrente y corresponderemos con trabajo a la oportunidad que me han brindado.

Ricardo López Cordero: Ahora bien, ¿cuál es la principal meta de la Secretaría de Desarrollo Social?

José Antonio Meade: La pobreza en México yo creo que es un tema bien interesante de entender, tiene diferentes dimensiones.

Ser pobre en México implica por un lado y de manera muy clara tener insuficiente ingreso para aquellos satisfactores. Pero ser pobre en México también implica que no está uno ejerciendo plenamente un conjunto de derechos, de derechos muy fundamentales como los son el de la educación, el de la alimentación, el derecho a la salud y a la seguridad social, el derecho a una vivienda digna y a que esa vivienda tenga servicios.

Lo que nosotros aspiraríamos es a generar mejores condiciones de acceso para cada uno de estos derechos y que viéramos que al final de la gestión fueran más los mexicanos que nos (inaudible).

Y es importante que se cubran las dos dimensiones porque en ausencia de la posibilidad de ejercer esos derechos, es muy difícil considerar que el mexicano estará en capacidad de generar ingresos para por sí mismo bastarse.

Ricardo López Cordero: ¿Es el combate a la pobreza o debería ser el combate a la pobreza la principal preocupación de esta administración?

José Antonio Meade: Yo creo que es un elemento central, lo ha sido desde el principio de la administración del Presidente, e hizo de la inclusión uno de los pilares de su Gobierno, hizo de la Cruzada contra el Hambre uno de sus primeros anuncios, una de sus primeras decisiones y eso pone por centro de su eje de Gobierno, por centro de lo que está queriendo hacer, pues un elemento fundamental de cualquier Gobierno, pero de este en particular, el generar mejores condiciones de vida, es un elemento fundamental.

Ricardo López Cordero: ¿El elemento fundamental?

José Antonio Meade: Yo creo que sí, yo creo que en términos generales la política social no es una política más, la política social es al final del día la razón de ser de la política.

Ricardo López Cordero: Y... habla de una desigualdad económica, ¿diría que la desigualdad económica es fuente de muchos otros problemas en nuestro país?

José Antonio Meade: Yo creo que se retroalimentan varias problemáticas. Por un lado, ciertamente, es una economía que crece, una economía que genera prosperidad, es condición importante para combatir la pobreza; pero, por otro lado, una economía, una sociedad que no es incluyente no tiene capacidad de generar prosperidad, si no tiene un mexicano que tiene que salir del trabajo para apoyar a su escuela, que comparte habitación con otros siete; que no tiene en su vivienda condiciones mínimas de dignidad, un piso, un techo o un muro firme, que no le llegan servicios básicos a su casa no se puede considerar que estará en posibilidad de generar prosperidad.

De donde, si bien es cierto, la prosperidad es importante para el combate a la pobreza, también lo es, y con igual relevancia, la inclusión para poder generar prosperidad; un país que no es incluyente va a encontrar de hecho frenos importantes a su posibilidad de generar crecimiento.

Ricardo López Cordero: ¿Cree que hay dos Méxicos? Uno más desarrollado que otro, digamos, una diferencia entre el norte y los estados del sureste. ¿Cómo acercar a estos dos Méxicos?

José Antonio Meade: Yo creo que hay muchos Méxicos, uno de ellos es el que tú señalas, hay un México más desarrollado en el norte, en promedio, que en el sur; hay un México que crece más rápido, que tiene más productividad en el norte que en el sur. Y así como en las personas reconocemos la necesidad de apoyarlos de manera particular, también hay que reconocer que esas regiones requieren de sus propios instrumentos para generar esta mayor cercanía.

De ahí la importancia de la iniciativa que el Presidente anuncia de las zonas económicas especiales. Reconoce que para que el sur se integre al norte de mejor manera, que para que regiones que no han tenido oportunidad de incorporarse al dinamismo de la economía lo puedan hacer, se requiere de un conjunto de política pública específica y ahí la importancia de la iniciativa, pero de ahí la importancia de la iniciativa porque reconoce estas diferencias y reconoce que por la vía de utilizar un instrumental distinto es como podremos generar esas condiciones de mayor cercanía entre el sur y el norte.

Ricardo López Cordero: Sobre el salario mínimo, secretario, que se acaba de homologar hasta 70.10 pesos, ¿cree que ése es un salario digno?

José Antonio Meade: Yo creo que en general lo que tenemos que buscar es condiciones de mucha mayor capacidad de generar ingresos. Un salario formal, un salario en el sector formal sin duda es importante que sea remunerador, pero aquí lo que llama la atención es quienes no tienen incluso posibilidad de un salario mínimo, el terreno, el espacio que ocupa la Sedesol muchas veces está por abajo incluso de ese nivel.

Ricardo López Cordero: ¿De cuántas personas estamos hablando?

José Antonio Meade: Estamos hablando de más o menos 11.4 millones de personas que viven por abajo de lo que Coneval ha estimado es la línea de bienestar mínimo y que además no pueden ejercer plenamente tres o más de estos seis derechos fundamentales. Para ellos el debate del salario mínimo es relevante, pero es relevante mucho más un debate que tiene que ver con el esfuerzo cotidiano de salir adelante en condiciones en donde no tiene empleos formal, en donde no tienen seguridad social, en donde no han podido ejercer plenamente su derecho a la educación, a la salud, en donde se preocupan que si van a tener suficiente para comer ellos y capacidad de proveerla para su familia. Entonces, hay un reto importante de inclusión, incluso por arriba de la difusión y del nivel en el que se fija el salario mínimo.

Ricardo López Cordero: ¿Diría entonces que el salario mínimo es suficiente?

José Antonio Meade: Ahorita el salario mínimo es una referencia que es relevante, claramente hay una aspiración a que el salario sea cada vez más remunerador, pero hay una aspiración aún más básica de generar condiciones de inclusión para los que están por debajo incluso de ese nivel, que forman un número todavía muy importante de mexicanos.

Ricardo López Cordero: Muchas gracias, secretario, por estas palabras para Radio Fórmula Fin de Semana de domingo.

Manuel Feregrino: Hasta aquí la entrevista con el secretario de Desarrollo Social, el secretario José Antonio Meade. Por acá anduvo en Grupo Fórmula, lo hemos escuchado. ¿Qué impresión te deja, Ricardo?

Ricardo López Cordero: Me deja una...

Manuel Feregrino: ¿Si lo conocías a José Antonio Meade?

Ricardo López Cordero: No lo conocía en persona, habíamos hablado alguna vez por teléfono en lo que conectábamos una entrevista en algún otro programa cuando era canciller, no lo conocía en persona. Me dejó una buena impresión. Y me pareció bien que dijo que la prioridad número de esta administración tenía que ser el combate a la pobreza.

Manuel Feregrino: Es interesante, cuando él, algún día secretario de Energía, secretario de Hacienda, cuidando el presupuesto y viendo la economía de un país desde una perspectiva fría, aparentemente fría, de repente lo mandas a la cancillería y ves desde más arriba a cualquier otro país, es verlo desde las formas, desde cómo proyectas un país de la mejor manera y luego lo metes a las tinieblas. Lo bromeábamos con su jefe de prensa, donde decíamos, se acabó dulcera, ahora tiene que ir (inaudible). Es un combate muy duro a la pobreza, sin duda así ha sido, y es interesante el proceso en el que está José Antonio Meade, el secretario de Desarrollo Social.