RR:  Bueno,  lo  primero que  diría  yo  es  agradecer  esta  gran  solidaridad que  ha  habido   del  pueblo mexicano,  siempre  sacamos  la casta, el corazón  y somos  muy solidarios  y esto  es bien  importante,  yo creo que  todos  debemos  de saber  que  por  muy  pequeño  que sea nuestro  apoyo, porque  eso es lo que podemos   dar, esto  está  llegando a  familias,  muchas  de  ellas  encabezadas sólo  por  mujeres, es  bien importante.

En  mi recorrido  por el estado, mi contacto con las comunidades, el dolor  de esas madres, la angustia, me 
reciben, me abrazan, lloran porque  de por medio  están sus hijos, entonces a esa gente  le está llegando el apoyo.

Nosotros   tenemos   un  mapa  en  donde   estamos   ya  indicando justamente cuántas   despensas   hemos 
entregado en cada municipio, lo está haciendo  el Ejército, lo está haciendo  la Marina, lo está haciendo  la Policía  Federal  Preventiva.  Llegan, entregan los  apoyos, ya hemos  entrado por  vía terrestre  a muchos lados, en  otros  lugares  están  tan  incomunicados que  diseñamos  la Operación Chapulín, que  es que  el helicóptero vaya dando  brinquitos, porque  literalmente son  brinquitos para  poder  llevar 30  despensas, 50 despensas, porque son comunidades muy pequeñas.

Entonces estamos  ahorita  en ese reto, ya llegamos a todas las cabeceras  municipales, pero nos falta llegar a todas las comunidades.
Pongo  un ejemplo  para que la gente  me entienda: Malinaltepec es un municipio muy pobre  que está en la Montaña de Guerrero. El presidente municipal  había logrado visitar a ocho  de sus comunidades, son 120  comunidades, porque los caminos,  es decir, lo que  pasó en  Guerrero, que  evidentemente hay una afectación  en  muchos  estados  del  país, pero Guerrero es el que más vivió esta circunstancia, es que se cayeron  los puentes,  quedaron incomunicadas las carreteras,  los caminos  se destruyeron por  completo por los deslaves de los cerros, porque  le platicaba  hace un momento a Andrea, por ejemplo, en el caso de los ríos, se hicieron  más anchos, entonces, el de La Sabana, que pasa por Acapulco, multiplicó  seis veces su tamaño. Entonces, en lugares que jamás había pasado el río, de repente  pasa el río.

Ahora también, muchas  de las casas que se perdieron están en los límites  de los ríos, están en las laderas 
de los cerros, etcétera, en lugares en que nunca  debió de haber  una vivienda y que lamentablemente por la pobreza y por la irregularidad de toda esta situación la gente  pone ahí sus casas.

GM: Rosario, en este momento ¿en qué etapa estamos?

RR: Bueno, estamos  en varias  etapas ¿no? Porque  obviamente la emergencia ya pasó, en la medida  en que  ya pasaron  estos  fenómenos, pero  hay lugares  en  los  que  todavía  estamos  en emergencia porque apenas estamos llegando  con la ayuda, nos faltan muchos  lugares en donde  tenemos todavía qué llegar. Y, por otra parte, estamos  en una etapa  de recuperación, en una etapa en la que estamos  verificando  los
daños, censando, esto es bien  importante, esto es algo que nos pidió el presidente Enrique Peña  Nieto, que  fue quien  nos  mandó  desde  el primer  momento. Desde  el lunes  16  no  había  salido  de Guerrero, hasta hoy, nos mandó a que hagamos  un censo casa por casa.

La ayuda  ahorita  ya está llegando casa por casa. ¿Por qué? Porque  luego hay líderes  que se aprovechan de estas circunstancias. Y entonces, no podemos dar a los líderes, no le podemos  entregar  sino a la gente en su domicilio. Ahorita estamos  censando  qué afectaciones  tuvieron, qué perdieron.

La  gente,  a nosotros nos  parece  muy  poco,  pero  para  ellos  es su  patrimonio, perdieron  su  colchón, perdieron su tele, perdieron  su mesa con sus sillas, perdieron su ropa, perdieron sus documentos; ahorita ya no tienen  ni acta de  nacimiento, ni credencial  de  nada. Entonces, obviamente, hay que reconstruir todo eso.

Entonces, ahorita estamos  en esa etapa  también  de, al mismo  tiempo,  garantizar que  sigan  teniendo alimentos, porque  aunque  ya pasó, no tienen  manera  de conseguir  alimento, porque  además  sus cultivos, el maíz, el café, el plátano, todos los cultivos se destrozaron.
Entonces, tenemos que seguir  alimentando a esa gente  por mucho  tiempo, y por eso esta ayuda es vital, así como  es vital la ropa, porque  se quedaron sin  ropa; así como  es vital que les llevemos  colchonetas, porque  no  tienen  dónde  dormir; así como  es vital  que  les llevemos  materiales  de  limpieza  para  que hagan  la limpieza interior de sus casas, etcétera. Es decir, falta todavía tiempo  para que regresemos  a la normalidad.

AL: Es  cierto. Además, hay historias muy  conmovedoras que  hemos  podido  conocer. Evidentemente todas  son  conmovedoras, todas  nos duelen, pero  ¿cuál fue la historia,  cual  ha sido uno  de los estudios que más te han impactado?.

RR:
Bueno, evidentemente lo de La  Pintada, porque  es ahí donde más dolor  ha habido,  más pérdidas humanas.

Yo empecé,  es algo muy interesante, a través del Twitter, que  además  yo no soy muy tuitera, porque  la gente  se escuda en el anonimato para decir  muchas  groserías, pero a través de Twitter  empecé  a ver La Pintada, La  Pintada, La  Pintada. Entonces me empezó a llamar  la atención, porque  quiero  decir  que mucha gente  nos informó vía Twitter "ayuda aquí, ayuda allá". Fueron  como nuestra  guía muchas  veces.

AL: Así nos pasa.

RR: Entonces hay que llegar  ahí, entonces  empecé  a ver que en La  Pintada, que en La Pintada, que en La  Pintada. Mandamos un comando del Ejército, que  no pudo  llegar por el clima. Entonces, pues que se vayan por  tierra;  pero  al día  siguiente, unos  pilotos  de la  Policía  Federal  Preventiva,  que  ya vimos lamentablemente que algunos murieron, porque  son muy echados  para adelante, entonces llegaron y nos demostraron, regresaron  y nos dijeron "la mitad  del pueblo está abajo del alud".

Entonces trajeron,  empezaron a hacer las primeras evacuaciones  de la gente.  Hablé  con  un  grupo,  el primer grupo  que llegó, estábamos  el secretario  de Gobernación, Miguel Ángel  Osorio  Chong, y yo, y el testimonio de las madres. Yo, como madre, lloraba con ellas.

Una  señora  me platicó que  mandó  a su hija a hablar  por teléfono  a la caseta telefónica  para  avisarle al padre, porque  el papá estaba, trabajan  muchos  de ellos en los Estados  Unidos, para avisarle al padre que estaban  bien, y el alud se llevó toda la caseta telefónica, se llevó a la hija. Imagínense ese sentimiento de  culpa,  de  dolor,  de  angustia.  Y  así, muchos  testimonios, de  muchas mujeres que perdieron a sus hijos en ese alud.

AL: Agradecemos mucho  tu  presencia,  de  verdad.  Gracias  por  estar, gracias  por  invitar  a la gente  a sumarse.  Esto  es una  realidad,  México  nos  necesita.  Gracias  en  verdad  Rosario  Robles, secretaria  de Desarrollo Social. De verdad, es tan importante que la gente esté bien enterada de lo que está pasando  y lo que se necesita.

RR: Encantados. Y mira, cualquier  denuncia  tenemos un 066. Si la gente  sabe que se esté haciendo  un 
uso indebido de esta ayuda tan importante que está llegando,  quiero  que sepan que de eso dependen las familias hoy en Guerrero y en el país, ahí nos lo pueden  denunciar. Gracias. Muchas gracias.

A
L: muchas  gracias. Gracias  Rosario  Robles.