México vive un cambio estructural en el combate a la pobreza extrema, con una estrategia integral de inclusión y bienestar social que pasa de la política de entrega de apoyos a una política social de segundo piso, con respeto pleno al desarrollo de las capacidades de las personas para mejorar sus condiciones en lo individual y en lo colectivo, afirmó el subsecretario de Desarrollo Social y Humano de la Sedesol, Ernesto Javier Nemer Álvarez.

Durante su intervención en la Primera Reunión Extraordinaria de Trabajo de la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputados con funcionarios del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y del Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria (CDRSSA), el Subsecretario Nemer reiteró que las acciones de la Cruzada Nacional Contra el Hambre obedecen a la estrategia de inclusión del presidente Enrique Peña Nieto.

En la reunión a la que fueron invitados por la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputados, participaron los subsecretarios de la Sedesol Ernesto Nemer Álvarez, de Desarrollo Social y Humano; Juan Carlos Lastiri Quirós, de Prospectiva, Planeación y Evaluación, y Javier Guerrero García, Subsecretario de Participación Ciudadana, para responder las preguntas de los legisladores en torno a los programas sociales de la dependencia y a la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Nemer Álvarez definió los cinco grandes objetivos de la Cruzada Nacional Contra el Hambre:

  • Garantizar una alimentación adecuada a la población en pobreza extrema y carencia alimentaria, que suma 7.4 millones de personas;
  • Disminuir la desnutrición infantil aguda y mejorar los indicadores de peso y talla de la población.
  • Incrementar la producción alimentaria, a través de reorientar la política hacia el campo, hacia los pequeños productores.
  • Disminuir los desperdicios de alimentos, tanto a nivel poscosecha como en los de transporte y comercialización.
  • Impulsar la movilización social, la participación ciudadana.

Asimismo, dio a conocer que si bien hay 70 programas de la Administración Pública Federal que se orientan a la Cruzada, en el caso de la Sedesol son 11 los que enfocarán sus esfuerzos para atender a la población objetivo en los 400 municipios prioritarios, entre ellos los de Pensión para Adultos Mayores, Oportunidades, de Apoyo Alimentario, para el Desarrollo de Zonas Prioritarias, Estancias Infantiles, Opciones Productivas y Seguro de Vida para Mujeres Jefas de Familia, para llegar con alimentos, vivienda, piso firme, transferencias económicas, becas educativas y servicios de salud.

Por su parte, el titular del Coneval, Gonzalo Hernández Licona, dio a conocer cómo fueron seleccionados los 400 municipios incorporados en la primera etapa de la Cruzada. “La Sedesol, dijo, eligió como población objetivo a los pobres extremos con carencia en alimentación. El Coneval calculó dicha población en 7.4 millones en 2010, por lo que recomendó elegir municipios con alto porcentaje y con gran volumen de la población objetivo”.

Posteriormente dio a conocer las fortalezas que ve el Coneval en la Cruzada Nacional contra el Hambre:

  • Se dirige a un problema importante de bienestar de los mexicanos que no se ha podido mitigar: la carencia de acceso a la alimentación y el insuficiente ingreso de la población.
  • Incluye a la alimentación como un derecho social.
  • Toma metas derivadas de las Naciones Unidas: Reto de Hambre Cero.
  • Usa información del Coneval e INEGI para su diseño.
  • Reconoce que el problema de la pobreza es tanto rural como urbano.
  • Reconoce que el hambre y la pobreza extrema no son sólo problemas de la Sedesol.
  • Busca atacar el problema con programas productivos y con programas para fortalecer las capacidades básicas de los individuos.

Respecto a la evaluación de la Cruzada, en la reunión con los legisladores se mencionó que la estrategia tiene una batería de indicadores en los 400 municipios donde se va a trabajar en salud, educación, alimentación y nutrición, para saber qué se está haciendo bien y qué debe cambiarse para llegar al objetivo trazado.