México, D. F., a 29 de julio de 2013

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA ENTREVISTA QUE CONCEDIÓ A ÓSCAR MARIO BETETA, LA SECRETARIA DE DESARROLLO SOCIAL, ROSARIO ROBLES BERLANGA. 

Óscar Mario Beteta (OMB), conductor: El día de ayer, el secretario de Hacienda y Crédito Público, don Luis Videgaray, y la secretaria de Desarrollo Social, la maestra Rosario Robles, en conferencia conjunta, dieron a conocer cifras sobre la pobreza en México. Los resultados del estudio “Medición de Pobreza 2012” arrojaron que entre 2010 y 2012, el número de pobres en el país aumentó 0.5 millones, es decir, el 1 por ciento; mientras que el de pobreza extrema se redujo 1.5 millones, equivalente al 11.1 por ciento. Le quiero recordar, que de acuerdo a cifras del Coneval, una persona se encuentra en situación de pobreza cuando tiene al menos una carencia social, llámese rezago educativo, falta de acceso a servicios de salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos y alimentación. Para una persona en condición de pobreza, su ingreso es insuficiente –incluso- para adquirir los bienes y servicios que le permitan satisfacer sus necesidades alimentarias y no alimentarias. Y una persona en pobreza extrema, de acuerdo a esta definición o clasificación que hace el Coneval, es aquella que tiene tres o más carencias sociales de seis posibles, dentro del índice de privación social y que además se encuentra por debajo de la línea de bienestar mínimo. Las personas en pobreza extrema disponen de un ingreso tan bajo que aún -si lo dedicasen por completo a la adquisición de alimentos- no les alcanzaría, no podrían adquirir los nutrientes necesarios para tener una vida sana. En otras palabras, pues, la pobreza en general, como se define este término por el Coneval, se ha incrementado; mientras que la extrema que es la peor, la más grave, dentro de lo malo, se ha disminuido. Agradezco a la maestra Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social, su disposición para este espacio informativo. Maestra muy buen día.
Rosario Robles (RR), Secretaria de Desarrollo Social: Qué tal Óscar Mario, me da muchísimo gusto saludarte.
OMB: Viendo hacia adelante señora Secretaria, ¿Qué significa independientemente de que -con toda razón- el doctor (Luis) Videgaray urgió a los mexicanos a atreverse a impulsar las reformas necesarias para revertir las cifras de 53.3 millones de personas que viven en pobreza, anunciadas el lunes por el Consejo Nacional de Evaluación de Política de Desarrollo Social, todo esto con el fin de que el Producto Interno Bruto a la producción de bienes y servicios, crezca en al menos 5 por ciento y no al 2, como lo ha venido haciendo en promedio? Adelante Secretaria. RR: Así es, Óscar Mario. Esta evaluación del Coneval nos permite hacer una reflexión y lo dijimos ayer con muchísima claridad, no es una evaluación para juzgar ni para criticar o cuestionar políticas pasadas, sino para hacer un alto en el camino. Mostramos una gráfica muy importante que es la medición de la pobreza de 1992 a 2012. A pesar de sus altas y sus bajas, la proporción sigue siendo prácticamente la misma; en 1992 estábamos hablando de un 44 %, ahora estamos hablando de un 45 % de mexicanos en condición de pobreza. ¿Y qué quiere decir esto? Pues que a pesar de las políticas sociales y de los importantes recursos que se han dedicado a esto, a pesar de los programas de transferencias monetarias que han sido exitosos en cuanto a mejorar la salud, a la educación de los niños que están becados y que forman parte, por ejemplo del programa Oportunidades, no hemos logrado romper esta condición estructural de la pobreza de casi la mitad de los mexicanos. ¿Qué tenemos que hacer? A este Gobierno le toca reflexionar y ver hacia adelante. Un primer plano tiene que ver con el crecimiento económico, es decir, si no hay crecimiento económico, no habrá una disminución sustancial de la pobreza. A mayor crecimiento, menor pobreza. Y para crecer tenemos que dar los pasos necesarios, tomar las decisiones necesarias para garantizar que nuestro país crezca en un 5 por ciento. El Presidente Enrique Peña Nieto ya ha dado algunos pasos muy importantes: la reforma en Competencia Económica, Telecomunicaciones, Educativa.
La financiera ya está en el Congreso y se acercan dos grandes debates: la reforma energética y la fiscal. Un segundo tema tiene que ver con el rediseño de los programas sociales y las transferencias monetarias por sí mismas, que si bien estas últimas contienen la pobreza y garantizan cierta paz social, no resuelven el problema de fondo.
Hay un dato de Coneval, Óscar Mario, que es verdaderamente relevante: Coneval dice que existen 53.3 millones de pobres y si les quitáramos las transferencias monetarias, la cifra sería de 55 millones. Es decir, el cambio no es radical o proporcional a los recursos que se están invirtiendo, nadie está planteando que se deje de invertir, sería una situación catastrófica en el país. El problema es que le tenemos que dar un nuevo giro a estos programas, sobre todo a partir de la inclusión productiva. ¿Cómo ligamos a estas personas a lo productivo y a lo laboral para que realmente salgan de la pobreza? Esta es una de las instrucciones que tenemos del Presidente Enrique Peña Nieto. Y lo tercero es que si bien es cierto que varios de los indicadores muestran una mejoría como es el caso del plano educativo y acceso a la salud, gracias al Seguro Popular, así como la calidad de servicios de vivienda, entre otros, hay uno que sigue siendo negativo: el acceso a la Seguridad Social.
Por eso, el Presidente Enrique Peña Nieto propondrá al Congreso, junto con la reforma fiscal, un sistema de Seguridad Social universal.
Esta es una de las grandes propuestas que estará en la mesa. Y el tema alimentario, que si bien mejoró un poco, de 2008 a 2012, más de tres millones de mexicanos vinieron a incrementar las filas de la carencia alimentaria, lo que quiere decir que el tema del hambre sigue siendo la parte más descarnada de esta pobreza, la que duele más.
OMB: Señora Secretaria, daba a conocer usted en días pasados, cifras muy interesantes en Naciones Unidas: 273 programas federales que en 2011 absorbieron 56 mil millones de dólares y casi dos mil 400 estrategias estatales que han consumido cantidades astronómicas, sin que haya resultados positivos. Incluso, ayer reiteraba que en los últimos 20 años las cifras de pobreza no se han logrado disminuir, sólo han tenido altibajos, lo que significa que todos estos programas sociales han servido exclusivamente como un paliativo y no como una solución. Le pregunto entonces, ¿Se requiere de esta reorganización y transparencia en la utilización de los recursos?
RR: Sí, absolutamente y es en la línea en la que estamos trabajando. Son varios temas ya ubicándonos en el plano social. Primero, la coordinación y la concurrencia evitando duplicidades de programas y de recursos. Por eso, es que en la Cruzada Nacional contra el Hambre nos estamos coordinando a nivel de los estados y de los municipios, convirtiendo al territorio en el eje articulador de toda la estrategia.
Segundo, tenemos que vincular lo productivo, Óscar Mario, si no retomamos el aspecto productivo y nos quedamos solamente con los subsidios van a pasar otros 20 años y vamos a seguir igual. Entonces, estamos rediseñando los programas, particularmente Oportunidades, para darle este vínculo productivo que permita alentar y premiar a la gente, que los jóvenes a los que ya les dimos primaria, secundaria, preparatoria o un nivel de educación media, se vinculen al mercado laboral y que además, puedan seguir estudiando. Entonces, esa es una de las partes que estamos trabajando como parte del rediseño de Oportunidades. Queremos romper con el mito de que estas comunidades, en donde se registra pobreza y vulnerabilidad, sólo pueden vivir del subsidio. Tenemos que revertir esta idea y volver a sacar su capacidad productiva. Muchas de estas comunidades rurales nos alimentaron durante décadas, producían los alimentos que todos nosotros consumíamos. Ahí está esa capacidad productiva, pero falta apoyo técnico, asistencia, crédito con bajo interés y recursos para poder echar a andar otra vez su capacidad productiva. En muchos de esos lugares en condición de pobreza hay plena vocación productiva, ya sea en el ámbito turístico o de algún tipo de producción artesanal. En fin, tenemos que buscar la manera en que no solamente sea el subsidio la vía para tener un ingreso, sino también la capacidad productiva de las familias. Este es un punto muy importante que estamos trabajando, rediseñar las políticas sociales hacia 2014, porque de otra manera, no vamos a lograr romper este círculo. Y la participación social, la cohesión social, la gente organizada en sus comunidades generando y adicionando este capital social para poder salir adelante.
OMB: Señora Secretaria, independientemente de ver hacia adelante, y obviamente provocar un punto de inflexión para encontrar una solución, desgraciadamente el error o la causa de esta falta de resultados, en cuanto al abatimiento de la pobreza en México, ha sido una política asistencialista, cuyo motor ha tenido una intención populista para proteger intereses políticos.
RR: Bueno, yo creo que este tipo de políticas asistencialistas se han impulsado en los últimos 20 años en todos los países de América Latina. Es un modelo que puso énfasis en las transferencias monetarias condicionadas, que debo de decir Óscar Mario, han tenido su éxito. Incluso son muy bien evaluadas por organismos internacionales como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo. Estas transferencias monetarias, por ejemplo, han incrementado las capacidades en materia educativa y de salud, han generado un ingreso a las mujeres, pero ya se agotaron, ya llegaron a un límite, ya nos demostraron que por sí solas no son suficientes para romper el círculo intergeneracional de la pobreza. Puede haber mucha transferencia monetaria, pero si no hay crecimiento, lo único que estamos haciendo es contenerla, evitando un estallido social, riesgos sociales y, probablemente, una mayor desigualdad. Si tú ves la Encuesta de Ingreso y Gasto del INEGI, la diferencia entre el primero y el segundo, es de 20 veces, algo escandaloso. En otros países, lo máximo es de siete, aquí es de 20, pero a lo mejor sin esas transferencias monetarias, la diferencia sería de 30. Tiene su sentido, las transferencias han sido importantes, pero es un momento de hacer un alto en el camino, de hacer una reflexión como país. ¿Qué tenemos que hacer? ¿Cómo ponernos a la altura de la circunstancia? Hay que levantar la mira y tomar las decisiones que tengan que ver con que esos 53 millones de mexicanos mejoren su condición.
Yo creo que aquí no puede haber ningún tipo de regateo, aquí no hay un interés –por legítimo que sea- que esté por encima de que la mitad de los mexicanos formen parte fundamental de este proyecto nacional.
OMB: Pero de ese estado de adormecimiento o cómodo, práctico y perdón que insista, que persigue fines políticos no sólo en México, sino en países latinoamericanos, si se pasa al despertar y se cambia toda la estrategia para enseñar a la gente que, a través del subsidio y de regalarles un poquito, no van a salir adelante; también requiere de un proceso educativo y también de que la economía mejore creando nuevos empleos y atrayendo nuevas inversiones. Por ello le pregunto si fue tan importante esta reunión o esta conferencia conjunta que tiene que ver con el impulso a la parte económica y a la parte social.
RR: Así es, creo que el mensaje es muy relevante. Es muy importante que tengamos al Coneval, que nos mide la pobreza cada dos años, porque eso nos obliga a mejorar estas cifras que para nosotros significan un punto de partida. Ante las cifras del Coneval, la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Desarrollo Social van de la mano. En lo económico tenemos que crecer, hacer las reformas que necesitamos para lograr un crecimiento de por lo menos el 5 por ciento al final del sexenio. Y por otro lado, lo social, tenemos que ir a un rediseño, porque lo que hasta ahora se ha impulsado en los últimos tres sexenios no es suficiente para modificar sustantivamente estas cifras de pobreza. Y mantener la estabilidad económica, porque después de 1995, la pobreza se disparó considerablemente hasta llegar al 60 %, y después vuelve a disminuir. En 2008 y 2009 vuelve a haber este repunte, no tan grave, como en el 95, pero sí hubo un aumento de la pobreza. Cuidar también estos factores y un último que tiene que ver con los precios de los alimentos, que son un factor que nos complica porque genera que la gente no tenga lo suficiente para adquirir una canasta básica. Tenemos que cuidar los precios de los alimentos, tenemos que volver a producir nuestros alimentos para no estar sometidos a vaivenes del exterior, como lo hacen muchos países, garantizar que tengamos cubierta nuestra oferta alimentaria a precios adecuados.
OMB: Pasar de la terapia al quirófano, pero no sólo para curar al paciente con una cirugía mayor, sino sanearlo y ponerlo en forma para que él sólo aprenda a estar mejor y también utilizar sus propios mecanismos para salir adelante.
RR: Exactamente, yo creo que esto es lo autónomo y lo digno. La gente nos dice: “nosotros queremos trabajo, empleo, proyectos, ser nosotros los que garanticemos este ingreso para nuestra familia”. Nuestros paisanos van en Estados Unidos y salen adelante con dignidad y fuerza, toda esa fuerza está ahí en nuestro pueblo, en nuestra gente. El gobierno tiene la obligación de proporcionarles las herramientas y las vías para desatar esa fuerza productiva y poder tener otras opciones.
OMB: Bueno, pues esto requiere de tiempo, pero también de educación y de una nueva estrategia. ¿De cuántos años estamos hablando para provocar ese punto de inflexión que se requiere y que han dejado muy en claro en la presente administración, Secretaria.
RR: Bueno, evidentemente que nosotros estamos hablando de un cambio que se tiene que ir procesando poco a poco. Las decisiones se tienen que tomar ya, la decisión de rediseñar los programas sociales y lo estamos trabajando hacia 2014. El sistema de seguridad social universal ya lo va a presentar el Presidente Enrique Peña Nieto, las propuestas de reforma para crecimiento económico, pues ya están, algunas están sobre la mesa y las otras estarán en los próximos días. Es decir, las decisiones se tienen que tomar ya, para que realmente veamos cambios en un mediano plazo.
OMB: Entonces, conforme se vayan haciendo “cortes de caja” Secretaria, se irán diseñando en paralelo candados y estrategias específicas para que se mantengan de largo plazo.
RR: Así es, así es...
OMB: Y que una nueva administración en seis años más, pues no termine con lo que comienza a funcionar después de muchos años, ¿No?
RR: Exactamente y, bueno, que estas cifras que ayer se presentaron sean para nosotros un punto de partida para mejorarlas.
OMB: Finalmente, en alguna otra ocasión que hemos tenido la oportunidad de platicar con usted, señora Secretaria, decía que en México alrededor de 11 millones de personas todavía mueren por desnutrición.
RR: Once mil, 11 mil...
OMB: Ah, 11 mil.
RR: Once mil.
OMB: Once mil personas mueren por desnutrición. ¿Cuándo se podría ya eliminar esta cantidad que parecería marginal en relación a 50 y tantos millones de mexicanos que están en pobreza y en pobreza extrema?
RR: Bueno, estamos trabajando -acuérdate- sobre una población de siete millones de mexicanos, que son de todo este escenario de 53.3, los más pobres entre los pobres, los que viven en pobreza extrema porque tienen varias carencias y los que además tienen hambre. Es más, tú no le puedes pedir a la gente que sea productiva, mientras tenga hambre. Entonces, en eso estamos trabajando para que haya este acceso a los alimentos, para que niños y niñas sean prioritarios en toda esta estrategia de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, para que las mujeres embarazadas y las que están amamantando, de tal forma que muy pronto podamos tener resultados en este sentido y que seguramente estará informando el presidente Peña en su primer Informe de Gobierno.
OMB: Entonces, se está hablando de una solución integral que quizá ha comenzado ya con la reforma educativa, deberá seguir con la reforma financiera, energética y hacendaria, y en paralelo todos estos cambios en materia de desarrollo social que usted ha anunciado.
RR: Así es, exactamente, Óscar Mario, así es.
OMB: Bien. Pues yo le aprecio muchísimo, señora Secretaria, su disposición y tiempo para con este espacio. Muchas gracias siempre por tener la oportunidad de platicar con usted.
RR: Al contrario, un abrazo grandísimo.
OMB: Igualmente para usted, señora Secretaria. Fue doña Rosario Robles, quien pues déjenme decirlo así, quizá por primera vez una titular de esta cartera que es tan importante, la de desarrollo social en un país como el nuestro, de 115 -aproximadamente- millones de mexicanos, más de la mitad en situación de pobreza y extrema pobreza, se empata con la parte educativa y económica, como ayer dejó muy en claro también el señor Secretario de Hacienda, el doctor Luis Videgaray, para provocar esta solución en conjunto en donde también, pues déjenme incluir a la reforma educativa, que ya comenzó y que encabeza don Emilio Chuayffet, para provocar ese cambio fundamental, ese parteaguas en una nación de tantos pobres, de tantas personas, millones de hombres, mujeres y niños que viven en ese ambiente de pobreza y falta de oportunidades, un país de tantos contrastes, el cual tiene que procurar a través de todas estas políticas educativas, sociales y económicas una mayor y mejor distribución del ingreso, en fin. Yo creo que es la primera vez en que se está atacando el problema en su conjunto, en la parte educativa, en la parte financiera, fiscal, económica y social. En fin... (En los Tiempos de la Radio, Oscar Mario Beteta, Grupo Fórmula)
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