El secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribreña, expresó que uno de los principales retos rumbo a 2030 será mejorar la calidad de vida de los adultos mayores, quienes alcanzarán ese año la cifra de 14 millones de personas, lo que representará el 10 por ciento de la población.

“El presidente tomó una decisión muy importante al principio de su administración: bajó la edad del programa de adultos mayores de los 70 años a los 65”, resaltó.

El Programa 65 y Más de atención a Adultos Mayores despliega recursos por 6 millones 51 mil 498 pesos para apoyar a 5.7 millones de personas que han entregado su vida al trabajo y a la atención de sus familias.

A través del Programa Pensión para Adultos se apoya con una retribución de 580 pesos al mes, que se entrega bimestralmente, y de beneficios del Seguro Popular y la tarjeta del Inapam que ofrece descuentos en bienes y servicios y gratuidad en el transporte público.

El secretario de Desarrollo Social destacó que el Gobierno de la República cubrirá con el Programa de 65 y Más a todos los adultos mayores en el país que no tengan una pensión del IMSS o del ISSSTE.

El número de personas de la tercera edad se ha incrementado de manera muy importante en lo que va de la administración por dos razones: la decisión del presidente Enrique Peña Nieto de reducir la edad de 70 a 65 años y por el envejecimiento natural, que representa una transición demográfica normal.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) reconoció que el tema pensionario implicará esfuerzos fiscales hacia adelante, “pero el día de hoy y como se ha señalado ya en repetidas ocasiones, el presupuesto de Desarrollo Social no habrá de sufrir recortes, eso implica también el programa del adulto mayor, por lo que tendremos suficiencia para alcanzar la meta que nos hemos planteado”.

Los adultos cuentan además con un importante apoyo del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), por lo que no sólo se busca beneficiar al adulto mayor con salud y apoyo al ingreso, sino a la construcción de espacios de interacción social, como los 3mil 500 clubs en donde podrán convivir un millón de nuevos beneficiarios de la tarjeta Inapam, que les permite acceder a descuentos y a una participación social mucho más incluyente.

La Sedesol puede acreditar que la política que ha puesto en marcha para este sector de la población es de carácter integral, con la que se apoya sus ingresos y su acceso a la salud. De esta forma a los adultos mayores pueden ser incluidos en el tejido social desde el punto de vista productivo y de participación social.

Ciudad de México, 27 de marzo de  2016