La Cruzada Nacional contra el Hambre, la coordinación de los programas sociales con los productivos y las zonas económicas especiales son los tres niveles de evolución de la política pública en la administración del presidente Enrique Peña Nieto, concretó el secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade.

En entrevista con El Economista, dijo que "al final del día", la población juzga a un gobierno por el número de carencias sociales que logró abatir y por la cantidad de empleos que generó.

Con 55.3 millones de personas en condiciones de pobreza, es decir, 46.2% de la población, el titular de la Sedesol pidió reconocer que las regiones del país requieren de una política pública diferenciada entre el norte y el sur del país, lo que también ayudaría a enfrentar la pobreza.

"Yo creo que debe uno de entender a las zonas económicas especiales como un elemento adicional que apuntala al resto de la política pública (...) hay algunas regiones, como hay algunas personas, que requieren de algún apoyo adicional para incorporarse a la dinámica de nuestro país", externó.

Puso énfasis en reducir las carencias sociales y generar condiciones de empleo y productividad principalmente en los beneficiarios de Prospera, lo que -afirmó- se deberá concretar en la segunda parte de la administración peñista.

Esto luego de que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social precisó que 70.1 millones de habitantes en el 2014 no tenían acceso a la seguridad social, 28 millones tenían carencia alimentaria, 25.4 millones carecían de acceso a los servicios básicos en la vivienda, 22.4 millones vivían con rezago educativo, 21.8 millones no contaban con acceso a los servicios de salud y 14.8 millones no tenían calidad ni espacios en la vivienda.

El economista y abogado dijo que la pobreza no es hoy en México una definición que se sujete al gusto particular de cada uno de los actores políticos, sino que tiene una forma objetiva de medirse, por lo que descartó que los programas sociales sean utilizados para fines electorales y expresó que "la única carrera que le interesa a la Sedesol es la carrera contra la pobreza".

La metodología para determinar el número de personas pobres y vulnerables podría mejorarse, enriquecerse o contrastarse a nivel internacional, agregó. No obstante, advirtió que la política pública está orientada a conseguir resultados medibles, auditables y transparentes.

Agregó que el próximo año no habrá mayor crecimiento económico, por lo que el reto para la Sedesol será acercarse a los beneficiarios de programas sociales no con mayores recursos sino a través de mayor coordinación institucional que permita la atención integral a esta población.

El combate a la pobreza, externó, no habrá de jugar el papel que se esperaría en muchos países, incluido México, por el entorno económico internacional.

Meade previó que en términos reales, el presupuesto aprobado a desarrollo social para el 2016 sea similar al de este año, a pesar de que el proyecto es que la dependencia disminuya su gasto en 5,232 millones 100,038 pesos, pero que este recorte no merme los programas sociales. El gobierno federal propuso que a la dependencia se le etiqueten 109,271 millones 909,018 pesos para el 2016.

"Buena parte del presupuesto de la Sedesol es un presupuesto que atiende padrones que ya están definidos. El presidente Peña comprometió en su informe, y reflejó en su presupuesto, la voluntad de preservar el presupuesto orientado a atender esas poblaciones. Por lo tanto, el presupuesto con el que Sedesol cuenta en el 2016 será, en términos reales, muy parecido al presupuesto que tenemos en el 2015. Por lo tanto, tendremos la capacidad de seguir atendiendo a los beneficiarios de nuestros programas", aseguró.