México, D. F., a 06 de agosto de 2013
Debido a la crisis, pero también a la falla estructural de un modelo de política social que no da salida a los pobres, el número de personas que trabaja en cada hogar pobre en México aumentó fuertemente entre los años 2000 y 2012, señaló el Dr. Genaro Aguilar Gutiérrez, asesor de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles.

En reunión con organizaciones de la sociedad civil (OSC), efectuada en las instalaciones de la Sedesol el pasado lunes por la noche, Aguilar Gutiérrez explicó que antes del año 2000 un hogar tenía a 1.7 personas en promedio trabajando, cifra que se incrementó a 2.7 personas en 2012, como resultado del incremento de la pobreza.

“Al empobrecerse, primero salieron las madres a trabajar y después los hijos. Los datos de 2012 muestran que el número de personas que trabajan en hogares pobres aumentó, por lo que es claro que el modelo y la política social aplicada fallaron”, afirmó el asesor de la secretaria Rosario Robles.

Al plantear la necesidad de un rediseño urgente de las política públicas, que promueva el crecimiento económico y de una salida digna a los más pobres, el experto afirmó que “los datos son irrebatibles: el número absoluto de mexicanos que viven en condiciones de pobreza y de pobreza extrema ha aumentado”.

Puso como ejemplo que en 1984 había alrededor de 38 millones de mexicanos pobres y hoy hay más de 53 millones.

Ante esta realidad, Aguilar Gutiérrez planteó cambios en la política social, como transformar Oportunidades y otros programas sociales del Gobierno Federal, aunado a la consecución de un mayor crecimiento económico.

De acuerdo con el especialista, debido al deterioro de los mercados laborales, la población más vulnerable del país dejó de percibir importantes ingresos en los pasados años. 

“Los ingresos cayeron dramáticamente entre 2006 y 2012: los datos muestran que la población perdió una parte importante de su ingreso, aumentando los hogares en pobreza extrema.

Explicó que “el primer decil de la población perdió 10.2 por ciento de sus ingresos; el segundo, 12.7; el tercero, 11.5, y el cuarto, 11.9 por ciento”.

El funcionario también consideró que “al no instrumentarse políticas públicas efectivas, millones de familias pobres optaron por migrar a los Estados Unidos, por lo que las remesas se convirtieron en el elemento que contuvo el aumento de la pobreza extrema”.

Se puede documentar, dijo el funcionario, que entre los años 2000 y 2012, el 40 por ciento de los hogares más pobres lograron contener la caída de sus ingresos porque recibieron remesas de sus familiares en los Estados Unidos. 

“De hecho, el número absoluto de personas pobres pasó de 52.8 millones en 2010 a 53.3 millones en 2012, pero hay que considerar que más de 40 millones de mexicanos son vulnerables en la actualidad y pueden caer en situación de pobreza en cualquier momento.

Por ello urge modificar la política social tradicional y buscar salidas para la gente pobre, porque aún son millones de personas las que carecen de servicios de salud y trabajan en el sector informal o están desempleadas. Esa es la realidad que debemos cambiar, puntualizó Aguilar Gutiérrez.

Por lo tanto, tenemos un país donde los más pobres han tenido que echar mano de múltiples mecanismos para lograr el sustento diario, como enviar a más integrantes de la familia a trabajar, ya que el ingreso dejó de alcanzar.

A pesar de eso, agregó, entre 2006 y 2012 los pobres perdieron más del 11 por ciento de su poder adquisitivo, al caer su ingreso real en esa misma proporción.