Al comparecer ante las Comisiones Unidas de Desarrollo Social, Desarrollo Regional y de Asuntos Indígenas, en la Cámara de Senadores, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, señaló que la Cruzada Nacional Contra el Hambre ha comenzado a dar resultados, pero es necesario impulsar el desarrollo económico para que millones de mexicanos puedan tener una vida digna y salir de la pobreza extrema y la carencia alimentaria, y para ello deben adoptarse reformas valientes, con altura de miras y con un trabajo coordinado y de unidad.

Con la participación de 16 senadores, la titular de la Sedesol agradeció el diálogo con los integrantes de las comisiones, porque abre la posibilidad de retroalimentarnos sobre los retos y desafíos que enfrenta el país, para hacer realidad la política social de nueva generación propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto desde el primer día de su gobierno.

Estableció que el Primer Mandatario definió una política social de derechos, por lo que es necesario trascender la visión asistencialista de los programas sociales, pero es fundamental hacer cambios radicales, tomar decisiones valientes y conformar una verdadera política social de Estado.

Ejemplificó que la Sedesol trabaja con todos los gobernadores de los estados, sin importar su origen político; con los gobiernos municipales, porque la política social de nueva generación tiene que estar impregnada de una política de Estado, y que su enfoque no sea sólo en el ámbito rural, sino que contemple también la problemática urbana.

La primera decisión fue atacar la pobreza extrema y el hambre, por lo cual se creó la estrategia de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, para atender a 7.4 millones de personas que se encuentran en esas condiciones.

En una primera etapa, se definieron 400 municipios de acuerdo con los indicadores del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), en donde se alinearon 70 programas sociales del gobierno federal, aplicados por 19 dependencias, que trabajan en comités interestatales coordinados por los gobernadores, e intermunicipales, encabezados por los alcaldes.

Trabajamos, continuó, con los siete indicadores con que el Coneval mide la pobreza, como son educación, calidad y servicios de vivienda, salud, seguridad social, alimentación e ingresos.

Por otra parte, explicó, la Sedesol ha restructurado muchos de los programas del ramo 20; ha retomado el carácter social de empresas como Liconsa y Diconsa, para que la leche llegue a las comunidades rurales y el abasto a las zonas urbanas marginadas, en atención a las necesidades de las familias de escasos recursos.

De la misma forma, se lanzó el esquema Alimentario SINHambre, que beneficia a 250 mil familias con una tarjeta con la que pueden adquirir 13 productos alimentarios en las tiendas Diconsa; se instrumentó el programa de comedores comunitarios, de manera piloto, en la montaña y en la costa de Guerrero, para atender a toda la población, no sólo a los sectores vulnerables como los niños, mujeres y adultos mayores.

Sin embargo, precisó, debe vincularse la producción de alimentos con el abasto de esas zonas marginadas, por lo que en conjunto con la Secretaría de Agricultura comenzamos a reforzar la producción de autoconsumo, y junto con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) trabajamos en 211 municipios con mayoría de población indígena, que es la más pobre.

La Cruzada Nacional Contra el Hambre, dio a conocer a los legisladores, comienza a dar resultados, porque ya tenemos matrices de inversión por estado y por municipio, además de que trabajamos coordinadamente en todas las entidades.

De la misma forma, se modificó el Programa de Pensión Para Adultos Mayores para incorporar a las personas a partir de los 65 años de edad, como parte de la pensión universal que pretende el presidente Peña Nieto, y en nueve meses se han afiliado 1.6 millones de nuevos adultos mayores, más de la mitad de los que se incorporaron en los últimos seis años.

De la misma forma, se estableció el Seguro para Madres Jefas de Familia, que ya cuenta con 851 mil mujeres registradas de una meta de 2.6 millones, y lamentablemente 61 familias han hecho efectivo el seguro que protege a los hijos para que puedan continuar con sus estudios.

En otra parte de su intervención, la secretaria de Desarrollo Social afirmó que una de las grandes tareas pendientes es la creación del Padrón Único de Beneficiarios, que integre a los beneficiarios de todos los programas sociales de los tres niveles de gobierno, porque, de acuerdo con estadísticas del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), existen 273 programas sociales federales y más de 2,500 estatales y municipales, por lo que no se sabe quién recibe esos recursos, que en ocasiones se concentran en pocas personas y en otras ni siquiera les llegan.

“Construir ese Padrón Único de Beneficiarios es una tarea de todos, es una labor coordinada, conjunta, de participación y de transparencia, para democratizar los recursos a fin de que lleguen a quienes realmente los necesitan”, agregó.

Pero no sólo eso, advirtió; “hay que construir el Sistema Único de Programas Sociales, una tarea colectiva y responsable de los tres niveles de gobierno y uno de los compromisos de los integrantes del Pacto por México”.

Finalmente, tras reconocer que ha habido avances en salud y educación con la aplicación de algunos programas sociales, como el de Desarrollo Humano Oportunidades, la titular de la Sedesol preguntó a los senadores ¿de qué sirven Oportunidades y el Seguro Popular si una mujer tiene que parir en el patio de un centro hospitalario?, en referencia a la indígena oaxaqueña Irma López.

Es necesario que el ciudadano tenga derechos y no un simple papel. “Hablé personalmente con la señora Irma López, para decirle que presente su denuncia, que esté tranquila, que no se deje intimidar porque nadie puede quitarle sus Oportunidades, y la misma Coordinadora Nacional del Programa, Paula Hernández, le da seguimiento al caso”, agregó la funcionaria federal.

Mencionó que “estamos con esa mujer, como lo estamos con todas, pero aún más con ella por ser indígena y por haber sido violentados sus derechos”.

Refirió que personalmente habló con ella para decirle que esté tranquila, que nadie puede quitarle sus derechos dentro del Programa Oportunidades; que continúe con su denuncia, y que ya la doctora Mercedes Juan López, secretaria de Salud, tomó cartas en el asunto. 

rrb6 640jpg
Descarga esta información en formato PDF