Tras reconocer que en pleno siglo XXI todavía hay cadenas que nos atan, porque nadie puede ser libre si tiene hambre, porque nadie puede ejercer su libertad si vive en la pobreza extrema, si no tiene acceso a la educación, a la salud, a una vivienda digna, si no forma parte del proyecto nacional, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, aseguró que el presidente Enrique Peña Nieto está empeñado en que los hombres, mujeres y niños del país coman lo suficiente y de manera productiva, para alcanzar un futuro de libertad y de dignidad.

Por eso, agregó, “el presidente está empeñado en alcanzar un México incluyente, en un nuevo grito de libertad e independencia que rompa las cadenas del hambre, porque nadie puede aportar al país su talento, su energía, su capacidad productiva, si tiene hambre”.

De ahí que el programa central de la administración, el programa emblema, sea la Cruzada Nacional Contra el Hambre, cuyo objetivo es combatir el hambre en el país; que los hombre, las mujeres y los niños que hoy tienen carencia alimentaria puedan comer lo suficiente y de manera nutritiva, agregó la titular de la Sedesol durante la reapertura de los almacenes de Diconsa en San Sebastián, que abastecerán a alrededor de 70 mil habitantes de la zona noroeste de Guanajuato.

Robles Berlanga señaló que al inicio de su gestión, el presidente Peña Nieto “puso el dedo en la llaga al reconocer el hambre en el país. Es una realidad que tenemos que reconocer todos; es una realidad que debe movernos a la solidaridad, al trabajo conjunto. Por eso la Cruzada Nacional Contra el Hambre es un esfuerzo de coordinación de todas las dependencias federales con los gobiernos de los estados y de los municipios, pero sobre todo es un gran movimiento social, comunitario, porque serán los propios beneficiarios quienes decidan las prioridades, quienes nos digan hacia dónde y con quiénes tenemos que trabajar”.

Son ustedes, dijo a los integrantes de los Consejos Comunitarios de Abasto, quienes a través de las asambleas, nos marquen las prioridades, “porque vamos a recuperar la tradición comunitaria de asamblea y de trabajo colectivo del pueblo de México”.

Explicó que como parte de ese trabajo, Diconsa tiene que recuperar su vocación social de servicio y de abasto a quienes menos tienen. “Es una red que tenemos que convertir en un gran proyecto que genere economías locales fuertes y productivas, por lo que Diconsa debe volver a ser el instrumento del Estado que vincule al abasto con la producción rural, que compre el maíz a los productores locales para fortalecer su economía y vender un 20 por ciento más barato que en cualquier parte del país, porque debe dar mejores precios a quienes menos tienen”.

Juntos, continuó, “vamos a ganar la pelea contra el hambre, como lo hicieron los héroes de la patria”.

Asimismo dio a conocer que los almacenes de San Sebastián “no sólo va a proveer a las tiendas comunitarias, sino que va a permitir que los productores de la región encuentren un mercado dónde vender sus productos; va a vincular a los que producen con quienes consumen en la localidad”.

Los almacenes del Programa de Abasto Rural Diconsa en la comunidad de San Sebastián proveerán insumos básicos a 70 mil habitantes de las zonas más marginadas de cuatro municipios: Dolores Hidalgo CIN, San Miguel de Allende, San Diego de la Unión y Comonfort, al fortalecer sus 87 tiendas en la entidad, de las cuáles 60 se encuentran en municipios prioritarios de la Cruzada. 

Mencionó también que en el corto plazo se abrirán 34 tiendas nuevas, de las cuales 25 estarían en Dolores Hidalgo CIN y San Miguel de Allende.

Para finalizar su gira, la secretaria de Desarrollo Social encabezó, junto con el gobernador Miguel Márquez, la sesión de la Comisión Intersecretarial de la Cruzada Nacional Contra el Hambre en el estado de Guanajuato.
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