En  el  marco  de  las reformas  estructurales, impulsadas  por  el Gobierno  de  la  República, se identificó la necesidad de establecer una política social integral que tuviera como objetivo el convertirse  en  acciones,  productos   y  resultados  sustantivos.  Una   política  social  de orden, conducción, y uso eficiente de recursos que priorizan la atención a los sectores más rezagados en el ejercicio de sus derechos sociales.

El  Presidente  de  la  República,  Enrique   Peña  Nieto,  impulsó  la construcción  de  un  nuevo concepto,  el  Federalismo  Social,  promovido por  la  Secretaria  de  Desarrollo  Social,  Rosario Robles, al tenor de conseguir resultados que incidan en la calidad de vida de las personas.

El Federalismo  Social es el esfuerzo coordinado  de la Federación  con  Estados,  Municipios y Demarcaciones territoriales por conjuntar recursos y capacidad institucional. 

El  Federalismo  Social  es  la  potenciación  de  las  estrategias  y acciones  implementadas   para combatir la pobreza y disminuir la desigualdad en el país.

México viene  implementando desde diciembre de 2012 una Política Social de Nueva Generación para   superar el asistencialismo y construir   salidas   productivas   con   base   en   la   cultura emprendedora y la dignidad de nuestra gente.

Una  política  social  que  impulsa  sólidos  esquemas  de  coordinación  interinstitucional y  entre órdenes  de gobierno  con el propósito de lograr esquemas  más eficaces de inversión  del gasto público, y mover los indicadores de pobreza y carencias a nivel territorial.

La construcción  del Federalismo Social ocurre precisamente en el marco de la Política Social de Nueva   Generación,   que   tiene   a  bien   considerar   entre   sus  principales   instrumentos:   la coordinación  activa de los gobiernos federal, estatales y municipales con el objetivo de propiciar la participación conjunta, basado en metas y objetivos comunes. 

El  Federalismo  Social articula la estrategia  de  planeación  de la SEDESOL armonizando  los objetivos de los 3 órdenes de gobierno para alcanzar la meta en común: el combate a la pobreza extrema y el abatimiento  de indicadores  para así incidir de manera coordinada  y eficiente en la mejora de la calidad de vida de las personas mediante la disminución  de sus carencias sociales.

Las leyes tienen que ser aplicadas y los derechos garantizados, a través de una coordinación de las responsabilidades asumidas, con las capacidades y recursos ya existentes.

Lo  antes  mencionado   nos  permite  desear  un  federalismo  dicaz y  diciente, que  tenga  los mecanismos  de  supervisión   y  rendición   de cuentas   funcionales,  donde   cada  uno   de   los involucrados asuma  su papel, y a partir  de grandes  metas  y objetivos comunes incidan  en  un México donde impere el desarrollo social.

El Federalismo Social que impulsa el Presidente Peña, a través de la Secretaria Robles es eficaz y eficiente dado que:

• Vincula y articula las políticas sociales entre los tres órdenes de gobierno,  para alcanzar las metas y los objetivos comunes: el combate a la pobreza.

• Fortalece  la  capacitación  de  gobiernos  estatales  y  presidentes  municipales,  para  una  mayor coordinación presupuestal.

• Fomenta   la  planeación  local y  presupuestal con   impacto  en  la  reducción  de  carencias  y  el aumento del ingreso.

• Promueve Cuestionario  Único de Información  Socioeconómica, como una herramienta universal de focalización de los beneficiarios.

• Construye el Padrón Único de Beneficiarios, el cual contenga todos los Programas Sociales de los tres órdenes.

• Implementa  el Sistema Nacional de Programas Sociales.

 • E impulsa la participación social para la planeación, instrumentación y seguimiento de políticas sociales.


Un ejemplo vibrante del quehacer del Federalismo Social es la reforma a la Ley de Coordinación Fiscal, específicamente la reorientación del Fondo de Aportaciones  para la Infraestructura  Social.  La Reforma estableció las directrices para una focalización más efectiva de los recursos del FAIS para el combate  a  la  pobreza. Destinando el recurso  a la  población  en  pobreza extrema,  a localidades en muy alto y alto rezago social y a Zonas de Atención Prioritaria.

De  1998  a 2014,  los  recursos  del  FAIS  se han  quintuplicado,  al  pasar de  10,401  a  57,912 millones de pesos, con estos recursos se identificó una oportunidad  para potenciar los alcances de los esfuerzos en el abatimiento  de carencias sociales en educación, salud, alimentación, calidad de la vivienda y servicios básicos mediante la c.oordinaci6n y colaboración entre los tres órdenes de gobierno.

Antes de la reforma:


•  Sólo el 12% de los recursos del FAIS  se gastaba en localidades de alto y muy alto rezago social.

•  Y Sólo el 26% de las obras correspondían a proyectos de infraestructura social básica.

De acuerdo al CONEVAL y a la Auditoría  Superior de la Federación, era necesario desarrollar una estrategia  para el fortalecimiento  de los sistemas de control  interno  de las administraciones municipales, ya que la debilidad de éstos propiciaban de manera significativa las insuficiencias en la calidad de la gestión y transparencia de los fondos federales operados por los municipios.

Con  la publicación de los Lineamientos  Generales  para la Operación  del FAIS  el 14 de febrero de 2014 se establecieron tres clasificaciones de los proyectos FAIS, de acuerdo a su contribución al mejoramiento de los indicadores de carencias sociales: directa, indirecta y complementarios.
 
Se  busca que  al menos  el 70% de  los recursos se destinen  para  la  realización  de  obras que contribuyan al mejoramiento de los indicadores de carencias.

Los cambios normativos también involucraron:

1.  Una nueva fórmula de distribución: en la que se prioriza la incidencia en carencias sociales y premia la buena gestión de estados y municipios.

2.  La integración de herramientas para  el fortalecimiento  de la planeación y seguimiento de los recursos.

3.  Publicación de los Informes Anuales  de Rezago Social y Pobreza

4.  Asignación de nuevas obligaciones para SEDESOL, entidades y municipios o DTDF, para la mejora en la operación y seguimiento de los recursos.

5.  Implementación  de  la  Matriz  de  Inversión  para  el  Desarrollo  Social,  herramienta   de seguimiento a la planeación de los recursos y la promoción de la concurrencia.


Las cifras demuestran  el acompañamiento permanente  de la SEDESOL con las entidades y sus municipios para mejorar la transparencia y la rendición de cuentas dado que el Fondo transitó de una  naturaleza  opaca  y  sin  información   ante  la  Auditoría   Superior  de  la  Federación  y  el CONEVAL a uno  de que ejerce de manera transparente y eficiente el gasto social entre los tres órdenes de gobierno:

Mientras que al cuarto trimestre de 2013 el Sistema de Formato Único de la Secretaría de Hacienda  y Crédito  Público  registraba  46,633 proyectos de  1,209  municipios,  hoy el mismo sistema de la SHCP registra 93,711 proyectos registrados de 1,832 municipios.
Es decir, de 2013 a 2014 se registraron 2 veces más proyectos y 50% más municipios en el sistema.
 
Por rubro de gasto, mientras que en 2013 el 13.2% de los recursos del fondo se dirigieron a proyectos de agua y saneamiento, al tercer trimestre de 2014 era 19.3%.

En el caso de urbanización, vivienda y asistencia, en 2013 se registraron 20 mil proyectos, mientras que en 2014 se tienen alrededor de 35 mil.
La  implementación  de  la  Matriz  de  Inversión   para  el  Desarrollo   Social,  hoy  registra  el seguimiento de más de 50 mil millones de peso .
Gracias a la nueva normatividad se prioriza la realización de proyectos que contribuyen a mejorar la carencia de servicios básico, de calidad y espacios de la vivienda, potenciando los alcances de la Cruzada Nacional contra el Hambre.

Con  estos cambios, la SEDESOL, las entidades  y los municipios o demarcaciones  territoriales están promoviendo el uso eficiente de los recursos federales, hacia un objetivo común: Cerrar las brechas de desigualdad   y mejorar la calidad de vida de las comunidades  con mayor rezago y pobreza en el país.

Hoy, los resultados apuntan  a que el 79% de más de 100 mil proyectos de infraestructura  social básica contribuyen  de manera directamente  a mejorar los indicadores de pobreza asociados a la provisión de servicios básicos y mejoramiento de la calidad de la vivienda.

Además  el FISE  reportó  una concurrencia  de casi el doble de la inversión, por cada peso que invirtieron los Estados con el FISE,  se sumaron 95 centavos de otras fuentes para la realización de las obras. En el caso de los municipios fueron 28 centavos adicionales de otras fuentes.

Gracias  a  la  estrategia  de  comunicación   y  coordinación,  que  promueve  la  SEDESOL,  la Secretaría ha recuperado su papel como eje conductor de las acciones de política pública social, a través  de  capacitaciones  talleres  y  videoconferencias  con  el  fin  de  orientar  y fortalecer  las capacidades institucionales de los gobiernos locales.

Finalmente,  la estrategia de operación del FAIS  contribuyó en mejores resultados de la Cruzada Nacional contra el Hambre  a través de la apertura de conceptos en los Lineamientos  del Fondo, impulsando   obras  de   Comedores      Comunitarios,     Huertos   e  infraestructura   productiva. Asimismo, se facilitó la coinversión en los territorios de la estrategia y se brindó orientación  a sus Presidentes Municipales.

Hoy,  de los 1,012  municipios  que son  parte de la CRUZADA NACIONAL CONTRA EL HAMBRE se tiene información para del 95% lo que equivale a 34,213.3 millones de pesos, 90% de los recursos disponibles del Fondo.

Gracias  a la reforma y citando  al CONEVAL, la SEDESOL hizo un sustancial  esfuerzo de coordinación   que  direccionó   los  recursos  a infraestructura   social  básica  asociada  con  los indicadores multidimensionales de la pobreza. Los lineamientos establecieron    mecanismos, procedimientos y responsabilidades para el uso eficaz y eficiente de los recursos y el catálogo del FAIS  permitió   identificar  la  incidencia  de  dichos  proyectos  en  los  indicadores  de  carencia sociales definidos por el CONEVAL.

Como  ha mencionado la Secretaria Rosario Robles, el reto no sólo es administrar el combate a la pobreza desde los tres órdenes de gobierno en el marco de un Federalismo complejo y plural.; se trata  también  de una cuestión de dignidad  y ciudadanía.  El Presidente  Enrique  Peña  Nieto  lo señaló  con  claridad   al  arranque   de  su  gobierno:  "no   venimos  a  administrar,   venimos  a transformar".