La Cruzada Nacional Contra el Hambre avanza y da resultados: a diez meses de trabajo, atiende ya a dos millones de personas que no tenían acceso a la alimentación, aumentó a cinco millones el padrón de beneficiarios del Programa Pensión Para Adultos Mayores, y hay un millón y medio de mujeres inscritas al Seguro de Vida para Jefas de Familia.

Acompañada por el gobernador Jorge Herrera Caldera y por los alcaldes de Durango, Esteban Villegas, y de El Mezquital, Ismael Hernández Heras, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, apuntó que “este primer año de gobierno ha sido de retos, de apuestas valientes, de poner en la agenda nacional la necesidad de reformas que verdaderamente cambien y transformen a México, porque el país no ha crecido lo suficiente para superar décadas de pobreza”.

Por eso las reformas que se han instrumentado, agregó. La educativa, porque la educación es la principal herramienta para que los mexicanos tengan un futuro; la financiera, para que el crédito sea más barato; la de telecomunicaciones y la reforma hacendaria, esta última con un profundo sentido social.

Asimismo, desde el inicio de la administración se puso en marcha la Cruzada Nacional Contra el Hambre, que no pretende repartir despensas, sino realizar un esfuerzo para que la gente tenga derecho a la alimentación, a la vivienda, a la salud, a los servicios, para vivir con dignidad.

“La Cruzada Nacional Contra el Hambre tiene sus comedores comunitarios, sus huertos familiares y nos permite construir la política social desde abajo, con la gente, con la comunidad, que en sus asambleas define las prioridades”, agregó.

Y refirió que ya hay resultados: “hace diez meses pusimos en marcha la Cruzada, con una población objetivo de siete millones de mexicanos que padecen pobreza extrema alimentaria y hoy, a sólo diez meses, ya llegamos a más de dos millones de mexicanos que no tenían acceso a la alimentación”.

Pero además, especificó la funcionaria federal, la Cruzada tiene que derrotar un gran mito, una mentira: que la gente que vive en pobreza sólo puede vivir de los subsidios. La gente puede ser pobre, pero tiene mucha dignidad; la gente no quiere que le den, sino que se les apoye para trabajar, para sacar adelante a sus familias.

Robles Berlanga mencionó los otros dos grandes programas impulsados por el presidente Peña Nieto: “el de 65 y Más, que amplió la pensión universal de 70 a 65 años y que hoy ya es ley, aprobada por el Congreso de la Unión. En ocho años, el Programa 70 y Más afilió a tres millones de personas; en diez meses, llevamos dos millones de afiliados más, el 60 por ciento más de lo que se hizo en ocho años, en un programa que va a ser universal, porque sin importar su condición social, todo adulto mayor de 65 años tendrá derecho a esta pensión. Es lo justo, no estamos regalando nada”. 

Y el Seguro de Vida para Jefas de Familia. Una de las más grandes preocupaciones de las mujeres madres de familia es saber qué pasaría con nuestros hijos si llegamos a faltar.

Este seguro ya tiene a 1.5 millones de mujeres inscritas y hoy hemos sido testigos de cómo funciona este seguro. “Nadie puede reparar la pérdida de una madre que muere, pero sí podemos, por lo menos, garantizar un presente y un futuro a sus hijos. Gracias a este seguro, Cristian, como otros niños, van a ser el día de mañana hombres y mujeres de bien porque desde pequeñitos hasta que terminen la universidad van a tener su apoyo mensual gracias al Programa de Seguro de Vida para Jefas de Familia”.

En el evento, Cristian Emmanuel Chávez Portillo, de diez años, recibió el primer cheque del seguro de su madre, acompañado de su abuela Isabel Portillo, de manos de Rosario Robles Berlanga.

La secretaria de Estado consideró que vivimos momentos en que debemos estar unidos como mexicanos, porque “en esta lucha contra el hambre y la pobreza no hay colores; la única camiseta, la única bandera es la de nuestra Patria.  

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