La política social de nueva generación impulsada por el gobierno de la República que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto, tiene como objetivo urgente instrumentar acciones que permitan romper los ciclos generacionales de pobreza que amenazan el desarrollo presente y futuro de niñas, niños y adolescentes.

Por ello, la población infantil y adolescente es prioritaria para la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), cuyos programas sociales están comprometidos con la vida, la integridad y la salud de los infantes, al impulsar mecanismos y acciones para que tengan una mejor calidad de vida y un futuro con mayores oportunidades.

En este sentido, la instrucción de Rosario Robles Berlanga, titular de la Sedesol, es atender a toda la población infantil y, en especial a aquella que reside en los municipios a donde llega la Cruzada Nacional Contra el Hambre, con programas y acciones que generen un impacto directo.

Entre los programas, destaca el de Estancias Infantiles, que hasta el primer trimestre del año contaba con 9 mil 98 establecimientos que atendían a 267 mil 440 niños y niñas, en beneficio de 248 mil 104 madres trabajadoras y 4 mil 209 padres solos. Además, en 2 mil 94 estancias había 5 mil 227 menores con algún tipo de discapacidad.

Por su parte, el Programa de Atención a Jornaleros Agrícolas (PAJA) otorgó, hasta la primera semana de mayo, Estímulos para la Asistencia y Permanencia Escolar a 8 mil 702 menores de 18 años de edad, y aprobó la ejecución de 16 proyectos para otorgar hasta dos alimentos diarios a mil 330 hijos de personas jornaleras agrícolas, de hasta 14 años de edad.

En cuanto al Programa de Desarrollo Humano Oportunidades, 2 millones 859 mil 998 niñas y niños integrantes de las familias beneficiarias recibieron el apoyo infantil. Además, se otorgaron becas y útiles escolares a cada uno de los niños, niñas y jóvenes integrantes de las familias beneficiarias.

A marzo de este año, Oportunidades atendía a 5 millones 997 mil 454 personas becarias integrantes de las familias inscritas en el programa, de las cuales 4 millones 939 mil cinco cursan educación básica, y un millón 58 mil 449, educación media superior.

En tanto, las tiendas Diconsa comercializan diversos productos enriquecidos con vitaminas, minerales o proteínas, a fin de contribuir a la seguridad alimentaria y al desarrollo de capacidades básicas mejorando la nutrición de la población.

Destaca la formulación de la harina de maíz de marca propia, elaborada y aprobada por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, que contiene ácido fólico, hierro, zinc, vitamina A y harina de soya, por lo que contribuye a disminuir la anemia y desnutrición infantiles y fortalece a las mujeres embarazadas o en etapa de lactancia.

En cuanto al Programa de Abasto Social de Leche, a cargo de Liconsa, se atendió a 3 millones 777 mil 283 niñas y niños de seis meses a doce años de edad, que representan el 57.7 por ciento de la población objetivo del programa; además, 406 mil 930 mujeres adolescentes de 13 a 15 años de edad recibieron los beneficios del programa.

Finalmente, se atiende diariamente a 350 mil niñas y niños que reciben dos alimentos calientes en alguno de los más de 3 mil 800 comedores comunitarios instalados como parte de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Con estas acciones, la Sedesol contribuye con sus programas sociales a que niñas, niños y adolescentes tengan pleno acceso a sus derechos sociales y refrenda el compromiso del gobierno de la República de llevar a cabo políticas públicas, estrategias y programas para el pleno desarrollo de la infancia mexicana.