Acapulco, Gro., a 20 de septiembre de 2013

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El buque carguero “El Zapoteco”, de la Marina Armada de México arribó al Puerto de Acapulco, procedente de Manzanillo, Colima, con 14 mil 300 despensas, seis toneladas de oxígeno médico y siete mil latas de atún, que serán distribuidos por personal del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y brigadistas de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) entre las personas afectadas por la tormenta tropical “Manuel”.

La ayuda es descargada por elementos de la Marina y del Ejército mexicanos y se envía en helicópteros y camiones de volteo a las poblaciones que más resintieron los efectos de “Manuel”, en los 49 municipios afectados en Guerrero. 

Mientras tanto, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, informó que comenzaron ya las labores de limpieza en Acapulco, toda vez que ha bajado considerablemente el nivel del agua.

“Por instrucciones del presidente Enrique Peña Nieto, cada uno de los delegados federales será responsable de una colonia, para coordinar los trabajos de limpieza de calles y viviendas por parte de las familias inscritas en el Programa de Empleo Temporal Inmediato (PETI).

Además, continuó la titular de la Sedesol, ya se realizan las encuestas casa por casa para conocer de primera mano las pérdidas materiales de las familias. 

“Las plantas bajas de las casas quedaron en una situación muy mala y es ahora cuando todo esto empieza a aflorar; sin embargo, la prioridad aún es que la gente coma y luego iniciaremos la reconstrucción, tarea que será de largo plazo”, aseveró la funcionaria federal.

Por el momento, reiteró, fluyen los apoyos con alimentos y agua y se iniciaron los trabajos de las brigadas de salud, de levantamiento de censos y las labores de limpieza.

La secretaria de Estado dio a conocer que “ayer salimos con helicópteros cargados con ayuda a la montaña de Guerrero, a donde no habíamos podido entrar debido a las inclemencias del tiempo y a los cortes en los caminos. Sabemos que es ahí donde está la gente más necesitada, en las comunidades más pobres.

“Estuvimos con los habitantes de La Pintada, donde la montaña se vino abajo; hemos acompañado y apoyado a esta comunidad, donde la gente no quería dejar sus casas por temor a perder sus bienes. Sin embargo, los convencimos de que lo más importante es salvaguardar sus vidas y les garantizamos que el Ejército vigilará sus casas y pertenencias”.