Los integrantes de la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Senadores se reunieron con la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, para analizar y evaluar los programas sociales de la dependencia, sumarse a la Cruzada Nacional Contra el Hambre y manifestar su colaboración para conformar una política social compartida entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Durante la reunión, la titular de la Sedesol señaló a los legisladores que la Cruzada Nacional Contra el Hambre tiene cinco grandes objetivos:

  1. Garantizar una alimentación adecuada a la población en pobreza extrema y carencia alimentaria, que son los 7.4 millones de beneficiarios de la primera etapa;
  2. Disminuir la desnutrición infantil aguda y mejorar los indicadores de peso y talla de la población. La Encuesta de Salud y Nutrición -recientemente publicada- muestra una situación dramática: 1.5 millones de niños con desnutrición aguda, que debe atenderse urgentemente.
  3. Incrementar la producción alimentaria.
  4. Disminuir los desperdicios de alimentos, tanto a nivel postcosecha como en los de transporte y comercialización.
  5. La movilización social, la participación ciudadana.

En cuanto a los recursos, la secretaria de Desarrollo Social afirmó que la Cruzada Nacional Contra el Hambre no tiene un presupuesto específico, porque hay programas de la Administración Pública Federal que se van a orientar hacia ella. “Tenemos que eficientar esos recursos, ver que lleguen a las comunidades que queremos atender, para que al tiempo que lleguemos con alimentos lo hagamos también con vivienda, piso firme, Oportunidades, con servicios, salud y educación.”

El primer gran esfuerzo, enfatizó, “es de coordinación, de focalización, de dirigir los recursos a los iniciales 400 municipios”.

Los senadores solicitaron información de los Programas para Adultos Mayores y el del Seguro de Vida para Mujeres Jefas de Familia, a lo cual la titular de la Sedesol mencionó que se tienen los recursos para ambos, porque así fue presupuestado.

“En el caso del Seguro para Mujeres Jefas de Familia, atenderemos a 1.7 millones de beneficiarios en zonas rurales y urbanas en condiciones de pobreza; en cuanto a la atención a adultos mayores, vamos por la cobertura universal de quienes no tienen ningún tipo de pensión, que suman alrededor de seis millones de personas. En este caso, serían más de 25 mil millones de pesos, para poderles dar un apoyo mensual de 525 pesos.

Los legisladores inquirieron acerca del Padrón Único de Beneficiarios, a lo que Rosario Robles Berlanga respondió que se pretende comenzar por integrar a los beneficiarios de la política social, aunque el paso definitivo deberá darlo la Secretaría de Gobernación, al consolidar la Cédula Única de Identidad, que permitirá conocer cuántos apoyos recibe o de qué programas es beneficiario cada mexicano. Es una tarea titánica, que rebasa las atribuciones y posibilidades de la Secretaría de Desarrollo Social.

Otra inquietud de los senadores fue respecto a la labor del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), a lo que Robles Berlanga afirmó que se ha trabajado intensamente para que cada uno de los programas de la Sedesol tenga indicadores.

Ejemplificó que la Cruzada Nacional Contra el Hambre tiene una batería de indicadores en los 400 municipios donde se va a trabajar en salud, educación, alimentación y nutrición, porque nos interesa mucho evaluar para saber qué estamos haciendo bien y dónde tenemos que cambiar para llegar al objetivo trazado, porque al final, el Coneval va a medir la pobreza en el país y de esa evaluación no nos escapamos.

Rosario Robles estuvo acompañado por los subsecretarios de Desarrollo Social y Humano, Ernesto Javier Nemer Álvarez, y de Prospectiva, Planeación y Evaluación, Juan Carlos Lastiri Quirós, durante la reunión con la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Senadores, integrada por Lorena Cuéllar, Jesús Casillas, Luis Fernando Salazar, Blanca Alcalá, Margarita Flores, Alejandro Tello, Ismael Hernández, Mely Romero, Adriana Díaz Lizama, Fernando Herrera, Martín Orozco, Luz María Beristáin y Rabindranath Salazar.