México, D. F., a 01 febrero de 2013

Mensaje de la Secretaria de Desarrollo Social, Maestra Rosario Robles Berlanga, durante el Primer Seminario de Análisis y Reflexión de Diconsa.

Buenos días a todas y a todos;
Muchísimas gracias, Héctor. Cada vez que lo escucho, cada vez que platico con él, digo que es un gran acierto del Presidente Enrique Peña Nieto poner a un hombre como Héctor Velazco al frente de Diconsa.
Muchas gracias, Héctor. Buenos días al Subsecretario Ernesto Nemer, que hoy nos acompaña y que, como lo dijo Héctor hace un momento, estará con él directamente vinculado a las tareas de Diconsa; Muchísimas gracias,
Porfirio; Muchísimas gracias, Enrique; Muchísimas gracias,
 Rosa; Muchísimas gracias, Margarita; Y les doy los muy buenos días a todos:
Quisiera iniciar mi intervención manifestando mi solidaridad con los familiares de las víctimas de la explosión de ayer en Pemex. Quiero pedir a todos ustedes un minuto de silencio por estos mexicanos y estas mexicanas.
(Todos de pie, mientras se guarda un minuto de silencio) Quisiera decirles de la tristeza, del luto para México, y por supuesto de nuestra solidaridad, nuestra tristeza y nuestro apoyo absoluto e irrestricto al Presidente de la República en estos momentos.
Pasando ya a los que nos ocupa, quisiera señalarles que para esta administración, para el Presidente Enrique Peña Nieto, para la Secretaría de Desarrollo Social, Diconsa es un brazo importante. Se trata de una empresa, sí, pero de una empresa con un profundo contenido social. Es una empresa que tiene objetivos que serán, de alguna manera, rediseñados a partir de esta reunión, pero que son fundamentales en la perspectiva de un gobierno comprometido con la gente; en la perspectiva de un gobierno que ha puesto la mira en quienes menos tienen, en quienes requieren la acción emergente del propio Gobierno de la República.
Entonces, Diconsa juega un papel central, fundamental, y la idea es que sea justamente esa empresa social, eficaz y solidaria que tiene como objetivo contribuir a superar la pobreza alimentaria y la desnutrición en las comunidades rurales más marginadas de nuestro país. ¡De ese tamaño es la tarea! Y, evidentemente, que haya esta iniciativa para que en alianza directivos, representantes de los trabajadores, de las comunidades, de los comités de abasto, para entre todos construir una nueva visión, una nueva misión y los objetivos de la empresa, es muy importante. También estamos en la lógica de que esta gran alianza de quienes trabajan en Diconsa, se traduzca en hechos concretos, en resultados tangibles, en una política eficaz, que realmente nos permita cumplir objetivos muy concretos.
Diconsa, en su perspectiva social, es la empresa que tiene como misión garantizar el abasto: Esto suena fácil, pero realmente es un gran reto en un país con profundas desigualdades; en un país en el que 52 millones de mexicanos viven en condiciones de pobreza; en el que 28 millones de mexicanos viven en pobreza alimentaria, y en el que 11.7 millones de mexicanos viven en condiciones de pobreza extrema. Muchos de esos mexicanos no tienen acceso adecuado a la alimentación, y la red de abasto es, en ese sentido, fundamental para que esos mexicanos tengan qué comer. Hemos establecido que la población objetivo en la Cruzada Nacional Contra el Hambre, que recientemente echó a andar el Presidente de la República, ascienda a 7.4 millones de mexicanos. 7.4 millones de mexicanos que viven en condiciones de pobreza extrema y que tienen carencia en el acceso a la alimentación.
Son los que menos tienen, los más pobres entre los pobres, y los objetivos que se ha planteado esta Cruzada Nacional contra el Hambre tiene que ver con el acceso a los alimentos. Tiene dos grandes vertientes.
La primera, la producción de alimentos.
Nuestro país tiene que recuperar su condición de productor de alimentos. Hubo un momento en el que abandonamos ese camino, que decidimos que era mejor importar que producir alimentos y condenamos a la pobreza a millones de mexicanos, y condenamos también a muchos otros a que no pudieran adquirir una canasta alimentaria básica. Solamente de 2008 para acá, el costo de la canasta alimentaria se ha incrementado en 130 por ciento, porque los mexicanos tenemos que comprar en el exterior esos alimentos que antes producíamos, y hacerlo en condiciones cada vez más desventajosas para el país. Entonces, tenemos que recuperar nuestra condición de productores.
Recuperar nuestra condición de productores significa apoyar al productor campesino, al pequeño productor, porque son los que históricamente han producido los alimentos en este país; y ahí estaremos abatiendo pobreza, abatiendo marginación, abatiendo desigualdad. Pero la otra cara de la moneda es el acceso a los alimentos.
De nada sirve que produzcamos, si estos alimentos no llegan a la mayoría de los mexicanos. Y en esta otra cara de la moneda, Diconsa va a ser nuestro instrumento fundamental.
Diconsa, a través de su gran Red de Abasto, nos va a permitir llegar a estos mexicanos a quienes hoy, simplemente, nos les llega el alimento adecuado. He declarado que si llega un refresco de cola o las papas fritas hasta el último rincón de la Patria, no hay pretexto para que no llegue el Gobierno. Y la manera de que llegue el Gobierno con alimentos nutritivos es a través de Diconsa. De ese tamaño es la responsabilidad que va a tener Diconsa en ésta que es la estrategia más importante que ha lanzado el Presidente Enrique Peña Nieto, que es la Cruzada Nacional Contra el Hambre. Ustedes saben que la Cruzada tiene cinco objetivos fundamentales:
 Primero: Garantizar el acceso a una alimentación adecuada para los mexicanos y mexicanas que están en condición de pobreza extrema y carencia alimentaria severa; de esos 7.4 millones de mexicanos.
Segundo: Disminuir la desnutrición infantil aguda y mejorar los indicadores de peso y talla de los niños. Para eso tenemos que hacer llegar a esos niños y a esas niñas los mejores alimentos; los alimentos nutritivos, los alimentos que requieran verdaderamente para su desarrollo.
Porque hoy tenemos paradojas, como una población con hambre, una población con pobreza extrema que es, al mismo tiempo, una población obesa porque no tiene acceso al alimento adecuado.
Es ahí a donde tenemos que entrar, llegando con el alimento hasta el último rincón, para que esos mexicanos tengan la opción de adquirir ese alimento, para que esos mexicanos puedan alimentarse de manera nutritiva.
El Tercer objetivo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre es incrementar la producción.
Parte de incrementar la producción agrícola tiene que ver con que esos productores locales tengan un mercado, tengan posibilidad de comercializar sus productos. Es ahí donde tenemos que hacer esa sinergia, esa relación entre los productores y los consumidores locales, a través de nuestra red de abasto de Diconsa. El Cuarto objetivo es disminuir el desperdicio de alimentos, tanto en la potscosecha como en la comercialización y en el transporte.
En este cuarto objetivo también jugamos un papel muy importante a través de Diconsa, porque tenemos los dos polos. Muchos productores están dispuestos a donar parte de su producción, porque si no se va a desperdiciar, y tenemos la alianza con los Bancos de Alimentos que pueden ser el mecanismo a partir del cual distribuyamos esos alimentos, pero no tenemos el transporte, no tenemos la capacidad de articular esos dos polos y Diconsa, en ese sentido, también puede jugar un papel central. Y el quinto objetivo, muy importante porque es unos de los rasgos distintivos del gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, es promover la movilización social, la movilización popular.
No entendemos esta Cruzada Nacional Contra el Hambre, y no entendemos la política social del Gobierno, esta política social de nueva generación, si no es con la participación social, con la organización comunitaria, con la organización de los que están allá abajo, porque son los que nos van a decir si realmente estamos cumpliendo con los objetivos marcados. Entonces, parte muy importante de toda esta estrategia tiene que ver con la organización de la gente. Y Diconsa es un ejemplo de este proceso de movilización, de organización comunitaria.
Tenemos que replicar esta experiencia, llevarla a todo el país, para que a lo largo y ancho del país tengamos miles de Comités Comunitarios que nos permitan cohesionar socialmente, que nos permitan integrarnos socialmente, que nos permitan realmente construir y reconstruir desde abajo a nuestro país que hoy está dolido, que está fracturado, que está roto en muchos sentidos.
Entonces, en todos los objetivos planteados por la Cruzada Nacional Contra el Hambre, Diconsa tiene que ver. Para que podamos cumplir con todos estos objetivos, el papel de Diconsa es sumamente importante y no tenemos tiempo qué perder. Estamos hablando de que cada año, de acuerdo al INEGI, hay 8 mil 500 personas que mueren por desnutrición. Estamos hablando de que un millón y medio de niños y niñas mexicanos hoy tienen una desnutrición que ya está afectándoles para el resto de sus vidas, porque si no logramos llegar con la alimentación adecuada en los dos primeros años de vida, lo que hagamos después va a ser insuficiente.
 Estamos hablando de que tenemos que llegar a las mujeres que están embarazadas, porque una anemia y una malnutrición durante el embarazo va a incidir directamente en la mente del bebé que va a nacer.
Entonces, las tareas que tenemos son de un profundo contenido social; no son sólo estadísticas; son seres humanos que requieren de nuestro trabajo, que requieren de nuestro compromiso, que requieren de nuestra pasión, de toda nuestra energía, porque cada acción eficaz, cada acto que se concrete en hechos, nos vamos a sentir muy satisfechos y muy orgullosos porque les estaremos cambiando la vida a millones de mexicanos. Y ese es el objetivo, cambiar este rostro de pobreza extrema y de desigualdad que hoy marca a nuestro país.
Tenemos que encontrar los caminos que nos permitan realmente ir equilibrando, ir distribuyendo mejor el ingreso y de ir incorporando a millones de mexicanos que hoy están excluidos. Por eso el Presidente Enrique Peña ha hablado mucho de esta política social de nueva generación, de una política de inclusión social y bienestar, conceptos perdidos durante mucho tiempo. No se trata nada más de pensar en la macroeconomía, de que la economía esté bien. Esto es muy importante, pero no es suficiente.
Tenemos que realizar la política que nos permita que millones de mexicanos que hoy están excluidos del bienestar sean incorporados, sean incluidos, que se sientan parte del proyecto nacional.
Entonces, la misión de toda la política social del Gobierno, y en particular de Diconsa, tiene que ver con este gran sentido social, con este gran compromiso social. El Presidente Enrique Peña ha puesto en la Agenda Nacional el tema del hambre y el tema de la pobreza. Nuestra preocupación ya no tiene que ver como país solamente con los asuntos de seguridad, que siguen siendo importantes y relevantes, pero no son los únicos en las asignaturas más importantes que tiene el país. Las asignaturas pendientes tienen que ver con estos mexicanos y estas mexicanas que tienen los mismos derechos que todos los demás: el derecho a vivir con dignidad, el derecho a ejercer plenamente las garantías que establece nuestra Constitución; el derecho a ser considerados mexicanos y mexicanas de primera, porque pueden hablar de que ejercen el Artículo 4º Constitucional, que establece el derecho a la alimentación y que establece los derechos sociales de los mexicanos. Entonces, estamos recuperando ese sentido social, estamos hablando de la gran trascendencia que tiene la política social, que vuelve a ser la otra pierna sobre la que va a caminar el gobierno. Ya no solo vamos a caminar sobre la pierna de la economía; ya no solo vamos a caminar exclusivamente sobre la pierna de la seguridad, porque la seguridad tiene que ver con la prevención, y la prevención de la violencia social tiene que ver con una política de inclusión social y bienestar, pero esa ya no va a ser exclusivamente nuestra mirada. Vamos a tener esta mirada social, vamos a caminar sobre esta pierna social como un eje sustantivo de la política integral del gobierno. Y para eso tenemos que rediseñar nuestras instituciones y adaptarlas a estos grandes objetivos. Diconsa tiene mucho qué hacer; tiene la labor de extenderse, como ha dicho su director, justamente ahí, donde hoy no está, en esos territorios que forman parte de las prioridades que ha establecido el gobierno. Inicialmente estos 400 primeros municipios, que son una primera etapa y que se irán extendiendo, porque estamos hablando de que la Cruzada Nacional Contra el Hambre es una Cruzada de seis años de gobierno. No es una Cruzada temporal, no es un acto mediático; es un trabajo permanente y constante de las instituciones de la República para abatir el hambre y la pobreza extrema. Estamos hablando de que Diconsa tiene, justamente, que dirigirse de manera prioritaria a estos 400 municipios y cumplir con los objetivos de la Cruzada, al mismo tiempo que siga desplegándose a nivel nacional. Estamos hablando de que estos municipios no solo son municipios rurales, sino también zonas dentro de las grandes ciudades, que viven en condiciones de pobreza extrema y de hambre. Estos cinturones de miseria, que son esos mismos campesinos y esos mismos pobladores de los municipios rurales que han tenido que migrar a las ciudades por mejores oportunidades y que hoy se encuentran en una situación de gran desventaja y ahí también tenemos que llegar.
Estamos hablando de que Diconsa está obligada a ser una empresa solidaria y a generar los mecanismos para los que menos tienen; o sea, para los que verdaderamente ni siquiera tengan la posibilidad de adquirir una canasta alimentaria, ahí esté esa mano solidaria ayudando para que esa gente pueda comer. En esta Cruzada Nacional Contra el Hambre, los primeros meses vamos a hacer una labor casa por casa para detectar, justamente, de ese universo de 7.4 millones de mexicanos, quiénes están en la peor condición. Las estadísticas nos dicen que de estos 7 y medio millones, 2 millones tienen de seis carencias en adelante.
 Estamos hablando de mexicanos que no solo han perdido el derecho a la alimentación o el acceso a la alimentación, sino que se encuentran en rezago educativo, que no tienen acceso a la salud, que no tienen acceso a la seguridad social, cuya vivienda y servicios de la vivienda están en condiciones deplorables. Esto no puede seguir sucediendo.
Entonces, vamos a ir en esta estrategia integral, coordinada, evitando duplicidades, multisectorial, multidimensional, donde vamos a participar todos de manera conjunta, con mucha coordinación, para poder realmente actuar con mucha eficacia.
 Entonces, simplemente quiero reiterarles la importancia de su labor; agradecerles el esfuerzo que ha significado el trabajo de todos ustedes y la importancia de los 34 años que tiene esta empresa, que ha sido durante muchas épocas una empresa orgullo de los mexicanos. Una empresa social, orgullo de los mexicanos, y hoy es momento de rescatar ese orgullo, de ponerse la camiseta, de salir a trabajar y de decir después de seis años, en vernos muchas otras veces, pero dentro de seis años, en este mismo lugar, decir:
¡Cumplimos la tarea: hoy no hay en este país un mexicano que tenga hambre.
Y hoy en este país podemos dar mejores cuentas, porque hay más igualdad y bienestar!
Muchísimas gracias.
(Aplausos)
ooOoo