El trabajo que realizan las voluntarias en los más de 5,200 Comedores Comunitarios en todo el país, mejora la calidad de vida de sus comunidades. Su labor impulsa una mejor alimentación de niñas, niños, adultos mayores y otras mujeres que asisten diariamente a los comedores. 

Una de las mejoras que ha tenido el programa es la regionalización de los menús, la idea es diversificar los productos que ofrecen los comedores con platillos y guisados distintivos de cada zona del país. Además de cuidar la calidad de los alimentos gracias al trabajo en conjunto con la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Nutrición.

La participación de la gente de la comunidad dentro de programas como el de los Comedores es fundamental para aumentar el alcance de los programas sociales. Cuando la responsabilidad se comparte entre el gobierno y las comunidades, el bienestar llega a muchos más mexicanos.