1.    Planificar los menús: toma en cuenta el número de comensales y las comidas que éstos realizarán.

2.     Realiza una lista de lo que se necesita realmente, revisando previamente la despensa y el refrigerador, teniendo en cuenta el presupuesto con el que dispones para hacer la compra.

3.    Conservar adecuadamente los alimentos, una temperatura adecuada en tu refrigerador para mantenerlos frescos es entre los 0 y 5 grados.

4.    Utiliza la comida por orden antigüedad, colocando antes en la despensa aquellos alimentos que ya estaban anteriormente y detrás los recién comprados.

5.    Ajusta las raciones, te sugerimos calcular bien las cantidades a la hora de cocinar, realizando sólo las raciones necesarias o sirviendo raciones pequeñas para evitar que los alimentos sobrantes acaben en la basura.

6.    Aprovechar la comida sobrante, guardando los restos para el día siguiente o congelarlos para otro día. Una buena práctica consiste en reutilizarlos en la elaboración de otros menús (con la fruta demasiado madura se pueden preparar mermeladas, batidos; con las verduras, cremas o sopas; y con los restos de comida, croquetas, por ejemplo).

Cabe destacar que cuatro de cada diez víveres se desperdician en el país, derivado de ello, el secretario de Desarrollo Social José Antonio Meade convocó a la sociedad a trabajar en conjunto para corregir esta práctica, que no debería de existir en una nación como México.

“No podemos seguir desperdiciando 10 millones de toneladas al año de alimentos, que implican casi 120 mil millones de pesos”, dijo el secretario Meade al resaltar que dicha cifra impacta directamente en los precios de la canasta básica.

Lo anterior lo comentó en una gira de trabajo por Torreón, Coahuila, en la que supervisó la ampliación y equipamiento de uno de los Bancos de Alimentos que reciben constante apoyo de la Sedesol para hacer que los alimentos lleguen a quienes más los necesitan.

¡Juntos, evitemos el desperdicio!.